Bienvenidos al Futuro —en transición al neo-feudalismo

Escrito por el compañero Nihil.


Bienvenidos al Futuro

en transición al neo-feudalismo

Trabajo: Lo que los datos de LinkedIn nos muestran sobre ...

Solamente puedo reproducir lo que veo, lo que pienso y,

decirlo más exactamente, lo que pensamos NOSOTROS”

Me acordé de determinado cuadro en el museo (se trataba de una asociación de contrastes):

una calle del siglo XX, una policroma confusión de

hombres, engranajes, animales, pasquines, árboles, colores y pájaros…

¡Y aquello había existido realmente!

Me pareció tan inverosímil y absurdo, que no pude dominarme,

y prorrumpí en una sonora carcajada”.

D-503i

Desde hace algunos años, la máxima prioridad de los gobiernos y las empresas ha sido acelerar la transformación digital para, acelerar (valga la rebusnancia) el desarrollo global. Además de la industria farmacéutica, la otra gran ganadora debido a la pandemia es la tecno-industria. Ya se comienzan a hinchar sus carteras gracias al “apoyo” de los servicios de la digitalización global.

Poco antes de la llegada del año 2000, cuando un supuesto colapso en los computadores de entonces por no programar dicho año ocasionaría fallos catastróficos si no se corregía a tiempo; platicaba hasta la divagación con un compañero sobre dicha situación, y terminé concluyendo que “el día en que el sistema acabe con la convivencia física entre humanxs, sería el comienzo de una nueva era”, en ese momento aún no me percataba que estábamos en la antesala de la era digital: en los albores de la Cuarta Revolución Industrial.

Una suerte de revival de la distopía iniciada a finales del s. XIX con el inicio de la Segunda Revolución Industrial (1870-1914), ha tomado vida hoy. El arribo de esta nueva distopía pareciera que nos conduce a reflexiones catastróficas, apocalípticas, fatalistas, pesimistas, etc. A lo largo del tiempo la hemos percibido como una ilusión, similar a la supuesta caída del capitalismo “predicha” desde los tiempos de Marx. Sin embargo, lo que vemos es que el mercantilismo actual va hacia la liberación económica tal como lo teorizara Hayek; es decir, parece que este tipo de capitalismo como lo hemos estudiado y conocido, ha sido una puesta a prueba a propósito y que, con la programación de la generación millenial y el avance tecnológico, ahora sí están listos para dar el siguiente paso, a menos que sectores de la alta burocracia se opongan reciamente y sigan con la idea de mantener a los Estados como unidad rectora y dominante; lo que podría reforzar la propuesta del nuevo populismo que va promoviendo Michael Onfray, mientras que los millenial más en sintonía con los libertarianos van empujando a lo primero; pero también hay un reacomodo en las elites y la imposición de nuevas teorías, pues no solo han surgido estos dos grupos antagónicos (que por cierto, afirman que el debate izquierda-derecha está agotado o desfasado en la era digital), sino que también salen a la luz los denominados NRX en el que aparentemente se conjugarían ambas ideas, es decir, hacer Estados-empresas, según la división geográfica-política actual y, cabe destacar, que es muy probable que los “movimientos ciudadanos” también se actualizarían como los llamados anti-extinción, que serían los que se acomodarían a cualquiera de estas tendencias, siempre que se asegurara la supuesta sostenibilidad y la perpetuación del ser humano sobre el planeta.

Por si fuera poco, habría que añadir la dosis permanente de series y programas distópicos que inundan las plataformas streaming que inyectan a la sociedad, como parte de un adoctrinamiento para mentalizar a la gente y acostumbrarlas a asumir cualquier hecho catastrófico ocasionado por el Sistema de dominación, donde este mismo termina siendo el héroe capaz de salvarlos, como el caso de la actual pandemia.

La Tormenta Perfecta

el etnocidio puede tener un giro positivo, el etnodesarrollo”.

MIA-FONATURii

El toque final que ha permitido consolidar el control y la vigilancia ha sido la pandemia. Sin duda, jugada maestra del sistema de dominación para forzarnos a la adaptación a esta nueva era.

Bajo la muletilla de mantenernos sanos y seguros, han creado una hipnótica obediencia que, ante la infinita repetición, normalizaremos poco a poco la ausencia de contacto afectivo: visual, interacción física o verbal; además de que todo lo que tocamos masivamente ahora será objeto de miedo; es decir: el fin de la convivencia social. De esta forma nos resetean el chip para la aceptación de la nueva normalidad de obediencia y confinamiento, con el Internet como aliciente contra la ansiedad y la depresión provocada por el incremento de soledad. Con el engaño de que la rápida migración a las nuevas tecnologías digitales originada por la pandemia será la clave para la recuperación.

El estudio sobre conectividad Mobility Report 2020 de Ericcson, menciona que México será de los primeros países de LaTam en conectarse al 5G y el Estudio de Hábitos de Usuarios de Internet en el país, indica que actualmente hay más de 80 millones de usuarios que se conectan vía smartphone (92%), teniendo como actividades el acceso a redes sociales (82%), mensajes (78%) y streaming de películas y videos con 65%.

Esta sociedad online, junto a la nueva clase productivaiii, es la que nutrirá y mantendrá en funcionamiento los neo-feudos y la sociedad terrenal –offline, los que estaremos en el rezago digital o navegando dentro de los limites como excluidos digitales; los salvajes que aprovecharemos la oportunidad no solo para sobrevivir fuera del radar del control digital sino para mantener la insurrección permanente sin tregua. Evidentemente, en este momento resulta imposible el sueño de la autogestión hasta no concretar la destrucción total del Sistema de dominación.

El sentido común como primera línea de defensa (y ataque)

En estos días de pandemia, nos ha tocado ver al anarquismo en la vidriera de la tienda de regalos. Se ha estado vendiendo con la etiqueta roja de liquidación junto a otras mercancías ideológicas como «alternativa» políticamente correcta; orientado a la positividad, la construcción, la cooperación, los cuidados, la integración y, la reforma, en busca de aceptación social y «alianzas estratégicas»”.

Gustavo Rodríguez

Pena ajena nos provoca ver como los changarros alternativos de los entrepreneur´s de la fauna “anárquica” se acomodan a vender sus mercancías en la era digital; es decir, como presentan sus proyectos pretendidamente anarquistas a través de los mismos medios que los espían y les hace su “perfil” para mantenerlos en una burbuja, aislados de otros segmentos. En este sentido, el movimiento local es más un cuerpo avejentado con una supuesta vitalidad activista que se va moviendo según la marea, tomando la senda que les impone el Sistema. Para decirlo, en palabras del compañero Gustavo Rodríguez: “…una extensión «mejorada» de la misma que emplea tácticas idénticas (al Sistema) en busca de aprobación y legitimación, develándose como un pulcro y eficiente vendedor de la tienda de regalos.”iv

Quien más que el Sistema, desea curar al movimiento de la enfermedad de la insurrección anárquica; depurarlo de esta infección maligna para absorberlo y diluirlo en el más sumiso ciudadanismo, transformándolos en inofensivas criaturas estereotipadas e imitadoras; vieja costumbre adquirida que ha venido destruyendo de forma reiterada nuestras tendencias impulsivas, salvajes, y naturales cargadas de sentido común. Una buena parte de este cuerpo envejecido se ha perdido en indecisiones y perplejidades en torno a la practica anárquica que ya debieran estar engranadas en su propia naturaleza.

Reitero lo dicho por el compañero, con el ánimo de originar una propuesta al anarquismo ucrónico (los que puedan recordar, valorar y establecer una acción), capaz de abandonar esta mala costumbre, de olvidar los discursos abstractos y aprovechar las oportunidades prácticas; es decir, concretar nuestro campo de acción, de acuerdo al contexto individual y la propia creatividad (que tanta falta hace) abocados a los actos de insurrección no solamente cuando los mítines y manifestaciones lo propicien, sino de manera permanente. Nuestro sentido común debería operar bajo la pauta de reconocernos en esta situación e impulsarnos a relegar esa emulación en pequeña escala con la sociedad capitalista, claro está, esto solo es posible si en realidad desean no preservar y revitalizar ese cuerpo avejentado en que reposan y les convida a dar bandazos cada vez que una simple palabra proveniente de trincheras ajenas les excita, desviándose del camino negro y la praxis anárquica insurreccional, sino renacer de las cenizas como siempre hemos hecho en nuestra historia.

Quizá todo lo anterior a muchos les parezca una fantasía, pero considero que lamentablemente siempre hemos tenido mayor habilidad para desarrollar nuestros antagonismos que nuestros afectos; sin embargo, entiendo que si verdaderamente buscamos la liberación total debemos encaminar todos nuestros esfuerzos hacia una ruta compartida. El compañero Kosta Cavalleri, junto a Bonanno y otrxs compañerxs, ya habían hecho una propuesta a fines de los 90`s; pero lo mío es solo una invitación a todxs lxs que navegamos en la Tendencia Informal, y seguiremos dicho camino (con particular coincidencia con las propuestas del compañero Gustavo) conservando intacto el mal sabor de la derrota de aquellxs afines vencidxs a través del tiempo; las llamas de la insurrección han inflamado mi pecho y me incitan a cultivar el fuego hasta descabezar a la Dominación y arrojarle su cabeza a lxs ciudadanxs que lo adoraron de rodillas.

Desde algún lugar, infectado por la pandemia

Nihil

Julio de 2020

Principio del formulario

 

i Nosotros, Yevgueni Zamiatin, Akal 2008.

ii Aunque quisieron componer la frase emitida tras la lluvia de críticas, ya está dicho y es la idea general del gobierno PEJISTA o de cualquier otro.

iii El filósofo francés Paul Virilio, hacía una comparación de los empleos laborales del s. XX e inicios del s. XXI, con los campos de concentración de la 1ª. y 2ª. Guerra Mundial, en el que este formato laboral era una especie de evolución de dichos campos. Ver, El Arte del Motor, Aceleración y realidad virtual. Ediciones Manantial, 1996, Buenos Aires, Argentina.

iv La capacidad heurística de la anarquía, disponible en: https://anarquia.info/la-capacidad-heuristica-de-la-anarquia/

(México) Oaxaca se suma actos de revuelta contra la policia (14 de junio) -Fotos y videos-

Nuevo reporte sobre disturbios contra la policia ocurridos ahora en Oaxaca el 14 de junio, actos que se suman a los del 4 y 5 y 8 de junio en diversos puntos de México.


El 14 de Junio, frente a la Universidad Autonoma de Benito Juarez, en Oaxaca, varios grupos anarquistas protestaron contra la violencia del Estado, recordando las protestas del 2006 donde hubo varios asesinatos cometidos por los cuerpos policiacos. Los manifestantes reivindicaron los asesinatos de jovenes en el estado de Oaxaca, como Alexander, de 16 años de edad y Diego E.L.P. de 20 años así como de otros activistas asesinados en la región.

Alexander fue asesinado el 9 de junio, cuando salia en compañía de tres jovenes a comprar un refresco en la ciudad de Vicente Camalote, localizada al norte de Acatlán de Pérez Figueroa. El grupo fue agredido con tiro por un carro de la policía local.

El contingente bloqueó la Avenida Universitaria en ambos lados con barricadas incendiarias, pintaron consignas en las paredes como “la policía viola y asesina” y “somos su peor pesadilla” así como simbolismo anarquista. Se atacó y saquearon tiendas de conveniencia liberando los productos en la calle, algunas sucursales bancarias, diversas señaléticas y propiedad publica. La prensa también fue repelida violentamente.

Estos hechos se vienen sumando a la seguidilla de protestas violentas contra la policía en diversos puntos del país en lugares como Guadalajara, Ciudad de México, Xalapa y San Luis Potosí, donde grupos anarquistas y otrxs manifestantes se han reunido para dar una respuesta anárquica y violenta en las calles.

¡Viva el disturbio y la expropiación!

¡Viva el vandalismo!

¡Por la extensión del ataque, la revuelta y los grupos de afinidad anarquista!

¡Por la coordinación informal!

¡Mantengamosnos atentxs y desobedientes!

 

-Videos-

 

-Fotos-

 

La capacidad heurística de la Anarquía

Escrito del compañero Gustavo Rodríguez sobre teoria del fracaso y su relación con la actualización del anarquismo.Extraído del folleto «Covid-19: la anarquía en tiempos de pandemia»


Por que as pessoas se revoltam? - Luan Spesani - Medium

La capacidad heurística de la Anarquía

Jack Halberstam, un conocido teórico queer, comprometido con el «proyecto antisocial» y, activo militante contrasexual, da inicio a su libro El arte queer del fracaso
i, con un exergo irreverente y divertido, tomado del capítulo 20 de la primera temporada de Bob Esponja, que invita a la reflexión:

Don Cangrejo: ¡Y justo cuando crees que has encontrado la tierra prometida, te cogen de los pantalones y te suben arriba, y más arriba, y más arriba, y MÁS ARRIBA, hasta que te suben a la superficie, dando coletazos y jadeando para respirar! Y entonces te cocinan, y te comen… ¡o algo peor!
Bob Esponja (aterrorizado): ¿Qué puede ser peor que eso?
Don Cangrejo (en voz baja): Una tienda de regalos.ii

Halberstam, conservando ciertos «aires de familia» con la perspectiva queer anarco/nihilista, establece una analogía entre los miedos que horrorizan a Bob Espoja y, nuestras amenazas cotidianas en esta muerte en vida que impone la dominación: «Bob Esponja quiere saber cuál es la alternativa a trabajar todo el día para Don Cangrejo, o a ser capturado en la red de los objetos del capitalismo cuando intenta escapar»iii. Su libro, como nos advierte desde el primer párrafo de su Introducción, «es una especie de “Guía Bob Esponja” de la vida» donde abandona el «idealismo de la esperanza». Apoyándose en la «baja teoría» que toma prestada y adapta de los estudios culturales de Stuart Hall, apuesta por la reivindicación del fracaso que «conserva algo de la maravillosa anarquía de la infancia y perturba el supuesto claro límite entre adultos/as y niños/as, entre vencedores/as y perdedores/as. Y aunque es cierto que el fracaso viene acompañado de un conjunto de afectos negativos, como la decepción, la desilusión y la desesperación, también nos da la oportunidad de utilizar esos afectos negativos para crear agujeros en la positividad tóxica de la vida contemporánea»iv (subrayado mío).

En estos días de pandemia, nos ha tocado ver al anarquismo en la vidriera de la tienda de regalos. Se ha estado vendiendo con la etiqueta roja de liquidación junto a otras mercancías ideológicas como «alternativa» políticamente correcta; orientado a la positividad, la construcción, la cooperación, los cuidados, la integración y, la reforma, en busca de aceptación social y «alianzas estratégicas». Apartado de esa Anarquía sombría, abocada siempre a la negatividad-negadora, a la ilegalidad, al conflicto y la ruptura; es decir, cuidadosamente distante de esas honrosas excepciones de la manada fugitiva que hoy, consecuentes con la praxis, extienden el fuego en la pradera. Ese anarquismo crítico de la salud pública; de la gentrificación y la especulación inmobiliaria; de la carestía de la vida; de la privatización de los recursos; de la contaminación industrial; de la disparidad de género; de la precariedad y el desempleo; de la mala calidad de la educación pública; del alza a las tarifas del transporte público; de la corrupción política; de las violaciones constitucionales; de la pérdida de derechos; de las inhumanas condiciones en las cárceles; de la brutalidad policiaca; de la pena de muerte; del intervencionismo militarista; de las políticas neocolonialistas; de la degeneración de los partidos políticos; de los fraudes electorales; de los presidencialismos fascistoides y; de todas las deformaciones de la democracia y las perversiones del Estado-capital; no es la contestación y el rechazo negativo-negador de la dominación sino una extensión «mejorada» de la misma que emplea tácticas idénticas en busca de aprobación y legitimación, develándose como un pulcro y eficiente vendedor de la tienda de regalos.

En estos tiempos se han multiplicado las franquicias. Hoy La pequeña tienda de los horrores, tiene filiales alrededor del mundo, cultivando en la trastienda un sucedáneo de anarquismo que alimentan con incautos, con el mismo esmero y devoción que Seymour Krelboyne. Particularmente, en territorio norteamericano, se han centuplicado sus sucursales –desde el Río Bravo hasta la Isla Attu–, impulsando el «apoyo mutuo vecinal». Basta una visita rápida a la página web del izquierdismo libertario anti-Trump para comprobarlo.v Bajo el rótulo de «apoyo mutuo vecinal» han elaborado una súper oferta con su paquetazo de servicios que varía de franquicia a franquicia pero, puede incluir paseos de perros, cuidados de niños y ancianos, tutorías en línea, vegetales orgánicos frescos (de la huerta comunitaria), servicio de recogidas y entregas, comida gratis, albergue, ropa usada, consejería sobre inseguridad alimenticia y falta de vivienda, desayunos para niños (por cierre de las escuelas) y, transferencias de dinero hasta 150 dólares para los necesitados (después de completar la solicitud requerida), como anuncia la sucursal del Fondo de Apoyo Mutuo de Jeffco.vi Claro está –para evitar suspicacias–, el lema de todas las filiales del «apoyo mutuo vecinal» deja ver sus intenciones de antemano: «¡Esto es solidaridad, no caridad!». Así que cualquier parecido con los emprendimientos del Salvation Army o, la beneficencia de las carmelitas descalzas y, el clientelismo de los partidos políticos y el Estado, es pura coincidencia o producto de la retorcida maleficencia de esas bestias oscuras que sólo piensan en destruir todo lo existente, sembrar el caos y, darle vida a la Anarquía.

Este sustituto de anarquismo que en la actualidad impone su marca en el mercado, no es nuevo; ha estado presente en distintos momentos de la historia expresando el deseo de asimilación en busca de un espacio alternativo que permita su representación. Ejemplos recientes en territorio estadounidense son las sucursales estatales de ¡Comida, no Bombas! (Food not Bombs!) y, otros proyectos asistencialistas de claro sello edulcorante: Colectivo Tierra Común (Common Ground Collective), Sistema de Telecomunicación Emergente (Emergence Broadcasting System) e, incluso la Federación de la Cruz Negra Anarquista (ABCF) que en el pasado reciente añadió a su amplio curriculum caritativo el apoyo a cinco militares cubanos acusados de espionaje encarcelados en las mazmorras del «Imperio».

Este pseudo-anarquismo que hoy está a la venta en la tienda de regalos –junto al cangrejo disecado, el caballito de mar encapsulado y los caracoles barnizados–, como todos los sucedáneos intenta suplir «necesidades» y se ofrece «viable», o sea, «posible», «digerible», «realizable», es decir, «positivo», «saludable», «asequible» (como pregonan las empresas farmacéuticas de medicamentos similares: «lo mismo pero más barato»). Para ello no se restringe echando mano de la historia, intentando trasplantar y reproducir experiencias pasadas que, en el contexto de su historicidad podrían parecer –para algunos– radicales y anarquizantes pero hoy no sólo son estériles sino recuperables, útiles y serviles al sistema de dominación. Con este fin, invierte hasta el sentido de las palabras, las acomoda, las ajusta, las tergiversa; imponiéndole igual destino a los principios y a la ética. Así emprende colectividades de recolectores de basura, cooperativas de mensajeros, sindicatos de homeless, asambleas de vecinos, guerrillas artísticas, federaciones de filatélicos y, milicias de abueletes (Gray panthers); empeñado en resarcir la democracia agregándole un sufijo (¡directa!); en trasformar el Poder añadiéndole otro (¡popular!) y; minimizando la continuidad del Estado con asombrosos malabares semánticos (autogobierno, buen gobierno, autonomía).

Este suplente de la teoría y la práctica anárquica, como cualquier edulcorante artificial, endulza pero no provee energía. Es una parodia, una ilusión engendrada por la visión distorsionada de la ideología; un simulacro burdo que opta cínicamente por el «mal menor» y camufla la opresión. Una imitación mala del anarquismo, que hoy nos invita a quedarnos en casa o a desgastarnos mitigando el dolor de la opresión con misericordiosa solidaridad, abandonando la insurrección cotidiana. Aún así, se atreve a comparar el accionar refractario de los grupos de afinidad y de los feroces lobos solitarios en conflicto permanente con la dominación, con la ultraderecha trumpista que se manifiesta en plazas públicas negando la existencia del virus y exigiendo la «libertad de movimiento», la «libertad de expresión» y, el «derecho al trabajo». Esta suerte de anarquismo espurio confunde el ejercicio irrestricto e irreductible de nuestra libertad individual con la prédica liberal y la defensa de la «libertad de mercado». Aferrado a una conciliación forzada entre las tradiciones retóricas de la arcaica formulación clasista y las realidades contemporáneas, toma el sendero de las chapucerías teórico-prácticas más grotescas, subsumiendo al interior del concepto de «proletariado» las configuraciones identitarias más insólitas. No entiende –o no le conviene reconocer y/o admitir– que la Anarquía y sus secuaces, han abandonado de manera definitiva los proyectos futuristas y la dialéctica positiva de la arquitectura utópica, ensanchando esos agujeros en la positividad tóxica de la vida contemporánea.

En efecto, como propone Halberstam, nos toca enfrentar este exceso de positividad tóxica latente en la sociedad, multiplicando los agujeros (negros). Lamentablemente, se nos queda corto a la hora de incitar a la negatividad queer y emprender un ataque frontal contra la sociedad que pretende confrontar. En vez de apuntar la negatividad destructora contra esta sociedad optimista, dúctil, inodora, incolora e insípida (¡positiva!), fundada en la información telemática y la estimulación de las necesidades, se queda a medio camino entre la crítica y la reflexión. Sin embargo, es innegable su contribución desde la (baja) teoría, la insumisión académica y, las «formas antidisciplinarias del saber», al desarrollo consciente de la negatividad queer. Tal como sucede con la obra de Lee Edelmanvii –quizá el teórico más categórico de la negatividad queer– y otros connotados teóricos queer, la abismal separación entre su teoría y su práctica invita a «ponerlos a prueba», como sugieren los editores de la revista Baeden;viii lo que no nos impide expropiar sus tésis de «la torre de marfil de la teoría y utilizarlas como herramienta para nuestros proyectos».ix Tanto Halberstam como Edelman, abren la puerta a un goce anti-social queer que merece toda nuestra atención desde la perspectiva anárquica informal e insurreccional pero, penosamente se quedan en la puertax. Pese a que se detienen en la entrada –de alguna manera–, incitan a cruzar el umbral e incendiar la casa, tirando por la borda todo el bagaje identitario de la queernería positiva y el statu quo que ha impuesto el establishment LGBTTTIQA, con su corrección política, sus proyectos «alternativos» y, su enfoque con perspectiva de «derechos» (al matrimonio, a la adopción, a ser policías, militares y políticos), reproduciendo al infinito el sistema de dominación.

Justo esa es la propuesta anarco-queer/nihilista de Baeden, incinerando los nuevos contratos sociales y canalizando la negatividad queer hacia la destrucción de la civilización como parte de la conspiración por la liberación total que engloba a todos los enemigos de la sociedad mediante la apropiación de la negatividad antiautoritaria. Esa es también la perspectiva de la lucha anárquica contemporánea; conscientes que nos toca ir más lejos todavía, extendiendo el fuego de la insurrección permanente hasta demoler todo lo existente. Empero, para concretar la lucha, se requiere apropiarnos de nuestro tiempo. (Re) pensar la Anarquía desde nuestra presente historicidad. Crear y desarrollar nuestras concepciones analizando la dimensión histórica. Lo que exige plantearnos la necesidad de volver a nuestra historia: examinarla, descifrarla y aprovecharla para comprender y actuar sobre el presente; elaborando un modelo interpretativo de la realidad que nos imponen y asumirlo, explícita o implícitamente, en el seno de una comunidad de afines que lo tome como referencia tangible y marco de sus elaboraciones teórico-prácticas ulteriores.

Esta ingente tarea nos demanda rehacer las preguntas antes de dar respuestas. Para articular las nuevas interrogantes, necesitamos reflexionar sobre el contexto de época. Es decir, urge asaltar la caja de herramientas conceptuales contemporánea y expropiar todos los instrumentos que nos sean útiles para abastecer nuestra mochila. Algunas herramientas habrá que afilarlas alterando su cometido inofensivo; otras, tendremos que adaptarlas a nuestro quehacer nocturno y; unas pocas, podrán ser usadas tal como han sido diseñadas. El anarquismo decimonónico en ese sentido hizo lo propio, se alimentó de buena parte de la tradición de Occidente, tomando sus principales nutrientes de la Ilustración (Rousseau/Godwin) y la Revolución Francesa (Maréchal/Babeuf); mientras que el movimiento ácrata vigesimónico, se desarrolló a partir de la crítica a las elaboraciones marxianas –a veces desde posturas no tan críticas y tomando prestado de San Carlitos más de la cuenta– y para ello, echó mano de pensadores cardinales del XIX (Stirner, Darwin, Nietzsche, Schopenhauer, Baudelaire, Freud e, incluso, Malthus) y, desempolvó a otros olvidados (Godwin), reinterpretando sus producciones y reelaborándolas con matices propios; así continuó hurtando las contribuciones de infinidad de intelectuales del Siglo XX que aportaban nuevas concepciones acordes con la época desde diferentes ópticas político-filosóficas que auxiliaban el entendimiento del mundo de aquellos años (Camus, Goodman, Adorno, Castoriadis, Marcuse, Hannah Arendt, Lyotard, Derrida, Debord, Foucault, Deleauze, y un largo etcétera). Hoy, le toca al anarquismo contemporáneo otear nuevos desarrollos contrahegemónicos que nos llaman a salirnos del camino, perdernos y, sobre todo, a mantenernos perdidos.

Tal vez, un primer paso en esta dirección –contra el sentido del tráfico y la simulación del pseudoanarquismo positivo–, sea la apropiación (expropiación) de la «teoría del fracaso»; asumiendo al anarquismo como esa negatividad asociada a la informalidad, la inmadurés, el infantilismo, la irracionalidad, la improductividad, la ineficacia, la desorganización, la ausencia de futuro y todas esas «insuficiencias» que invoca el fracaso y que siempre nos han achacado nuestros enemigos. Asumir y practicar el fracaso nos llevará a abandonar la fe en el triunfo, a renunciar a los caminos rectos, a repudiar las ideas preenlatadas, a abandonar el sacrificio, a evitar la eficiencia, a olvidar el reconocimiento, a despojarnos del éxito, a prescindir de la esperanza, a detener las inercias; experimentando el fracaso como un rechazo absoluto del dominio, «una crítica de esas conexiones intuitivas que se dan dentro del capitalismo entre éxito y beneficio, y como un discurso contrahegemónico sobre la perdida».xi

El fracaso, la derrota y la pérdida, son las únicas herencias que el anarquismo nos ha dejado de una generación a otra, generando una potencia que se ha desencadenado desde la negación reafirmando la esencia de la Anarquía. A partir de esta reflexión, quizá podríamos comenzar a esbozar los primeros trazos de la prosapia de un anarquismo antisocial, parricida y antihumanista que teoriza y acciona en términos de negación del sujeto más que de su formación y, se proyecta por la interrupción del linaje más que por su continuación; siendo conscientes que toda prolongación sólo acarrea la repetición y la reproducción de todo lo que anhelamos destruir, manteniendo vivo un anarquismo cómplice de la persistencia del sistema de dominación, asegurándose la representación de los excluidos y subyugados para venderse como su única salvación.

Lo que nos lleva a rechazar ipso facto la propaganda y la violencia terrorista tal como se manifiesta en nuestros días, al quedar atrapadas en una violencia positiva motivada por fines instituyentes que se apartan de los propósitos anárquicos de no retorno. La violencia anárquica implica una violencia negativa mucho más radical y ferozmente destructiva que rompe con todos los estereotipos de lucha al negarse a reconstruir, rehacer, reproducir o repetir y; se consolida como potencia capaz de arrasar el exceso de positividad y exterminar todo lo existente; ajena a las motivaciones utilitarias (político-ideológicas), contraria a las mejoras económicas, las reformas, los cambios políticos y, las transformaciones sociales.

La posibilidad de cimentación de la negatividad anárquica sólo se robustecerá en una urdimbre multidimensional, informal y caótica, que haga posible converger y entrecruzarse todos esos hilos negros que hoy animan nuevos desarrollos teórico-prácticos correspondientes a nuestra presente historicidad. Desde el talante de la insurrección permanente aquí y ahora, con vocación parricida y cargado de negatividad radical, se abre paso un nuevo paradigma anárquico que ataca la realidad presente e incide en la actualidad, teniendo por fin el colapso civilizatorio. Instigado por una extensa galaxia de afinidades subversivas, esta potencia negativa cobra cuerpo interviniendo en un tiempo inédito, consciente que el pasado es sólo la simiente que nos dio vida, el cúmulo de experiencias y lecciones a extraer pero, jamás una camisa de fuerza que inmovilice nuestro accionar y nos impida andar por nuestros propios pasos. El pluscuampresente anárquico –Derrida dixit– carece de antecedentes. Habrá que labrarlo en actos que superen el ataque inocuo a los símbolos. Interrumpir, rupturar, desmantelar, derribar, cortar de tajo, demoler, incendiar, arrasar, es el meollo de una estética y una ética ácrata propia del proyecto de destrucción anárquico de nuestros días y, a la vez, una reafirmación consciente de nuestra esencia negativa. Que prevalezca la negatividad en pensamiento y acción, dependerá de la capacidad heurística de las y los cómplices de la Anarquía y, del vasto rechazo a las inercias y las «respuestas» oportunas, construidas desde las certezas militantes y la positividad instituyente.

La creencia en que esta crisis multifactorial se puede «solucionar» con un gigantesco estallido de «solidaridad vecinal» y «apoyo mutuo», equivale a darle cabida al pensamiento mágico en su forma más pura; significa admitir la más grotesca tergiversación de los conceptos, denota arriar nuestro trapo negro y, relegar al bidón de gasolina de nuestras prácticas presentes. Para nosotros la solidaridad y el apoyo mutuo implican afinidad y complicidad teórico-práctica y, reclaman cierta densidad de intercambios que evidencian ese sustrato común que nos anima. Por eso sólo se ejercen entre co-conspiradores que se reconocen y se asumen como tales. Obviamente, ante una hipotética insurrección generalizada, la solidaridad y el apoyo mutuo tenderán a generalizase entre los subversivos pero, fuera de esta excepcional circunstancia, todo apoyo degenera en caridad y filantropía. Lo que nos insta a plantearnos nuevas interrogantes –antes de arrogarnos respuestas– en torno a la vigencia de la inmutabilidad del fuego.

Durante la epidemia de peste de 1666 en Londres, entre el 2 y 7 de septiembre, la muchedumbre enardecida incendió 89 iglesias, 13 mil casas y, un número indeterminado de edificios públicos, almacenes de mercancías y centros manufactureros, incinerando cuatro quintas partes de la Ciudad, hecho que pasaría a la historia como The Great Fire.xii Las residencias de los poderosos también fueron saqueadas mientras el fuego iluminaba las noches. Los cautivos de la Prisión de Fleet serían liberados y sus instalaciones quedarían reducidas a cenizas.

A sólo cuatro años de la pandemia de gripe española, también conocida en Japón como «gripe del Sumo» o la «pandemia de la era Taisho» –que dejó incontables muertes y grandes penurias a causa del prolongado confinamiento–, tuvo lugar el «Gran terremoto de Kantõ» cobrando la vida de más de 150 mil personas el primero de septiembre de 1923. Un sismo de casi 8 grados en la escala Richter que devastó las ciudades de Tokio y Yokohama y, las prefecturas de Chiba, Kanagawa y Shizuoka. El fuerte movimiento telúrico también provocaría un tsunami con marejadas de 12 metros de altura que inundaron toda el área costera de la Bahía de Sagami y, el desbordamiento del río Sumida, ahogando a cientos de personas. El tsunami, además afectaría la Península de Izu, la península de Boso y la isla de Oshima, incrementando el número de víctimas mortales. El impacto del primer temblor, así como sus casi sesenta réplicas, destruyó fábricas y hospitales, aplastando a trabajadores y pacientes. La brutal sacudida derribó postes de electricidad electrocutando a decenas de transeúntes. Las tuberías de gas quedaron despedazadas, suscitando incendios repentinos en toda la ciudad de Yokohama y más de la mitad de Tokio; el fuego se propagaba intensamente con los fuertes vientos del norte intensificados por un tifón que azotaba la península de Noto. Como siempre ocurre en estas catástrofes naturales, los más castigados fueron los habitantes de los cinturones de miseria: caseríos enteros asentados en las colinas fueron barridos por los deslizamientos de tierra y arrastrados hacia el mar. Aprovechando el caos absoluto y el descontento en los sectores asalariados, los anarquistas japoneses nucleados en torno a la publicación Rodo Sna, en coordinación con compañeros anarquistas de origen coreano residentes en territorio nipón, pusieron en práctica un aguerrido proyecto insurreccional. La oportunidad era perfecta para extender el ataque a la dominación y provocar una insurrección generalizada en el espíritu de «La Gran Revuelta» de 1905. Con este objetivo realizaron ataques incendiarios contra edificios gubernamentales, bancos, almacenes y otras oficinas del sector comercial e, hicieron estallar –con la ayuda de independentistas coreanos– el arsenal militar de la Armada Imperial Japonesa en la base naval de Yokosuka, ubicada en la vecina perfectura de Kanagawa. Como era de esperarse el accionar insurreccional anárquico contó con la feroz represión de las autoridades japonesas en colaboración con los sectores reaccionarios de la sociedad nipona y los agrupamientos paramilitares nacionalistas que no sólo asesinarían con lujo de violencia a decenas de compañeros y sus familiares sino que desatarían una cacería xenófoba que exterminó a miles de coreanos y chinos residentes en Japónxiii.

En el contexto de la actual pandemia y con el telón de fondo de la «nueva normalidad» impuesta por la necropolítica del capitalismo hipertecnológico –con su consecuente proceso de histéresis en curso–, es muy probable que la más mínima chispa incendie la pradera y produzca una cadena de revueltas furibundas alrededor del mundo. Estas manifestaciones violentas podrían escenificarse primero en las megametrópolis de las denominadas «veinte economías más fuertes» y, viralizarse, por efecto contagio, alcanzando los más remotos parajes del planeta. Evidentemente, este breve lapso de desobediencia civil será una experiencia inédita de ruptura que generará una radicalización de la protesta, con prácticas e iniciativas destructivas sin añoranzas utópicas, que bien podría gravitar en próximas pulsiones anticivilización en el futuro inmediato. Sin embargo, no nos cabe la menor duda que mucha de esta rabia también estará motivada por la desesperanza y la nostalgia por el ancien régime y la vieja normalidad de esclavos asalariados; lo que seguramente atrairá a los buitres redentores de todas las religiones, a los pacificadores en defensa del civismo, a los pestilentes partidos electoreros y, a las entelequias ideológico-catequizadoras (de izquierda y derecha), intentando capturar esta tensión nihilista y sumar a los caídos al martirologio. Empero, si este escenario se concreta, una vez más no le temeremos a las ruinas y empuñaremos la tea anárquica con el viento a nuestro favor, atentos que no quede piedra sobre piedra, conscientes que no hay nada que reconstruir.

Gustavo Rodriguez,
Planera Tierra, 22 de mayo de 2020
(¡con Mauri en el corazón!)

Extraído del folleto «Covid-19: la anarquía en tiempos de pandemia», Rodríguez, Gustavo, mayo 2020

1. Halberstam, Jack, The Queer Art of Failure, Duke University Press, 2011 (Traducción al castellano, El Arte del fracaso, Egales Editorial, Barcelona-Madrid, 2018).

2. Ibíd. p. 13.

3. Íd.

4. Ibíd. p. 15.

5. Vid, Its going down, disponible en https://itsgoingdown.org/c19-mutual-aid/ (Consultado 21/5/2020). Sobre el tema también es recomendable echarle un vistazo a la nauseabunda «Guía anarquista» de Crimethinc, disponible en: https://es.crimethinc.com/2020/03/18/sobreviviendo-al-virus-una-guia-anarquista-capitalismo-en-crisis-totalitarismo-en-ascenso-estrategias-para-la-resistencia (Consultado 21/5/2020).

6. Vid., https://www.jeffcomutualaid.com/

7. Edelman, Lee, No Future: Queer Theory and the Death Drive. Duke University Press, Durham, North Carolina, 2004 (Traducción al castellano, No al futuro. La teoría queer y la pulsión de muerte, Editorial Egales, Barcelona/Madrid, 2014).

8. Baeden Nº 1, A Journal of Queer Nihilism, disponible en: https: //theanarchistlibrary. org/library/baedan-baedan (Consultado 21/5/2020).

9. Íd.

10. Por momentos, Edelman se queda un poco atrás y se resguarda tras Halberstam, como esperando que este saque la cara si llegara a ser necesario.

11. Halberstam, Jack, Op. Cit., p. 23.

12. Vid., Defoe, Daniel, Diario del año de la peste, Verbum, Madrid, 2016.

13. El asesinato del compañero Sakai Osughi, su compañera Noe Ito y, su sobrino (de tan sólo siete años), entre otros masacrados pertenecientes a la asociación obrera Yun Rodo Kumial y al grupo Rodo Sna, sería reivindicado un año después por un grupo de anarquistas de praxis que emprendieron una cruzada de ataques explosivos contra bancos y autoridades del gobierno a lo largo del país. El fallido atentado al general Fukuda, a manos del compañero Kiutado Uada, sería el motivo ideal para desatar una nueva ola represiva contra el anarquismo nipón. Varios compañeros serían condenados a severas penas de cárcel. El compañero Futura, que había estado implicado en los atentados dinamiteros, también fue arrestado. Poco después moriría en la horca el 15 de octubre de 1924. El «anarquismo positivo», rápidamente lo incorporó al altar de los beatificados, junto a Osughi, la compañera Ito y demás luchadores caídos, pasando a la historia como los «Mártires de Tokio», tras haber sido sometidos al mismo ritual de «purificación» de los «Mártires de Chicago» y, nuestros queridos Sacco y Vanzetti. La difunta Federación Anarquista Japonesa y algunos cagatintas libertarios –como Tomás Gracia (alias, Víctor García)– se encargarían de engordar el mito y remolcarlo hasta nuestros días, ocultando su legado y negando la natural negatividad del accionar anárquico .

(México) Reporte de disturbios contra la policia el 8 de junio y breve reflexión -Fotos y videos-

Unos días después de los actos de protesta vandálicos ocurridos en Guadalajara, San Luis Potosí, Ciudad de México y Xalapa con motivo de la brutalidad policiaca y el asesinato de Giovanni López, las movilizaciones vuelven a replicarse en Ciudad de México, Guadalajara y Xalapa.

GUADALAJARA TERCERA JORNADA DE PROTESTAS (6 DE JUNIO)

Una tercera jornada de protestas ocurrió en Guadalajara cerca de 400 personas se manifestaron en la glorieta de la Minerva en el centro de la ciudad y avanzaron en la avenida Vallarta-Juarez, se realizaron pintas y hubo algún conato de violencia al terminar el recorrido que no pasó a mayores. El gobierno del Estado Enrique Alfaro se ha caracterizado por su brutalidad policiaca y nos recuerda la brutal represión vivida el 28 de mayo en la lucha antiglobalización en el 2004 contra el ALCUE. La desaparición de detenidxs, los abusos sexuales y las torturas se mantienen.

DISTURBIOS EN CIUDAD DE MÉXICO (8 DE JUNIO)

Los ánimos incendiaros se recargaron luego de la paliza que recibió una compañera Melanie en los disturbios del 5 de junio durante el llamado a concentrarse en la Embajada de Estados Unidos. Quien no vio la madriza en vivo pudo ver las fotos en internet y acudió a la convocatoria de acción. Subiendo el tono anti-policial manifestantes marcharon armados con varillas, cohetones, desarmadores, martillos, latas de aerosol por Paseo Reforma derrumbando vallas, atacando monumentos, vandalizando instalaciones de KFC, del Hotel Fiesta Americana, Banco de México, cámaras de vigilancia tanto privadas como públicas (C5), provocando saqueos y dejando en la calle a libre acceso montones de productos que se extrajeron de las tiendas, una de las tiendas más afectadas fue la de la marca “adidas”, en el Hemiciclo Juárez se derribaron murallas, y fueron atacados y amedrentados diversos reporteros de la prensa.

Una nota escrita por el periodista Hector de Mauleón (atención con esto) fechada el 11 de junio del periódico Universal dio a conocer nombres y apellidos de varixs compañerxs e incluso enunciando el curriculum delictivo y político de cada uno, demostrando una vez el papel cómplice de la prensa con y porque se les debe de atacar durante y fuera de las manifestaciones.

DISTURBIOS EN XALAPA (8 DE JUNIO)

Se convocan dos marchas una pacífica y otra con insinuaciones de acción directa. La manifestación recorrió la avenida Avila Camacho hasta llegar al centro de la ciudad, destruyendo todo símbolo capitalista, estatal y religioso. Fueron atacadas por grupos de personas vestidxs de negro y encapuchadxs diversas sedes de bancos, tres iglesias fueron dañadas grafiteadas y destruidos sus vitrales, puertas y estatuillas de ídolos religiosos en su interior, las oficinas del Diario de Xalapa fueron atacadas con fuerza, diversos centros de especulación y tiendas de empeño fueron destruidos, al igual que el palacio de gobierno donde prendieron fuego a una puerta; un edifico de la policía (SSP) fue de igual manera rabiosamente vandalizado y en el punto final de la marcha, destruyeron en la plaza principal unas letras ornamentales de Veracruz y se prendió fuego a un muñeco representando a un policía. Se recordó a parte de a Giovanni López, de Carlos Andrés Navarro y George Floyd, a activistas veracruzanos asesinadxs como Nadia Vera, Rubén Gonzales, al anarcopunk oaxaqueño Salvador Olmos, así como reivindicaciones feministas y anarquistas.

BREVE REFLEXIÓN

Ante todas estas expresiones de violencia contra la policía y la normalidad es importante recalcar que una perspectiva anarquista consecuente no se puede limitar a luchar coyunturalmente y monotemáticamente por un hecho particular de brutalidad policiaca, como en este caso lo desencadeno la difusión por redes del asesinato de Giovanni López en Jalisco, ya que no es ni será la primera muerte perpetrada por el Estado y la policía, no es el único hecho que indigna; en México esto es el pan de cada día, y aunque la policía actuara con apego al estado de derecho la combatiremos, estamos en contra del Estado, el capital, su civilización y la nueva normalidad a la que nos quiere acarrear. Si los familiares que piden justicia a los mismos policías y gobernantes que asesinaron a uno de los suyos, solapandolos y repudiando los actos de vandalismo y el anarquismo violentamente propagado, esto nos debe de ayudar a quitarnos el velo de “héroes del pueblo”, para poder comprendernos como unxs verdaderxs vandalxs y delincuentes (muy a nuestra manera) desencantadxs del mundo y la sociedad actual, en busca de una dignidad negadora de lo existente que plante cara a lxs opresores. Estamos acostumbradxs a ser ninguneadxs y señaladxs, y mejor que sea así, el día en que las masas consumidoras nos comiencen a aplaudir algo estaremos haciendo mal. Ni las pugnas entre poderosxs ni la ignorancia ciudadana podrán salir de la narrativa conspirativa de la pugna entre partidos políticos: Que somos pagados por lxs conservadores para desestabilizar el gobierno del AMLO, que si somos porros, que si AMLO está detrás de las marchas, que esto es otra vez la mano negra del PRIAN, etc.…La estupidez vistiéndose de politólogo. Nunca llegaran a comprender la esencia de la vieja frase de «nuestros sueños no caben en sus urnas», ni mucho menos “el mundo que llevamos en nuestros corazones”, y aún menos “la negación de lo existente”.

Así que:

¡Ninguna agresión sin respuesta!
¡Solidaridad y complicidad!
¡No nos sumaremos a sus suplicas de justicia, no lameremos botas!
¡Contra el reformismo y el ciudadanismo!
¡Por la propagación del ataque a la autoridad!
¡Frente a su nueva normalidad: nuestra eterna e irreductible anarquía!
¡Aprovechemos los disturbios para robar en beneficio de nuestros proyectos!
¡Contra el secuestro voluntario: salud y conspiración!
¡Que la pandemia no te encarcele ni física ni mentalmente!
¡Por la extensión del conflicto: No al tren Maya ni a cualquier nuevo emprendimiento del poder y la tecno-industria!
¡ACAB!

Guadalajara:

Ciudad de México:

-Videos-

https://www.youtube.com/watch?v=DZRpbycR9ks&feature=emb_rel_pause

https://youtu.be/DZRpbycR9ks

https://twitter.com/i/status/1270089679216324618

Xalapa:

-Videos-

https://www.youtube.com/watch?v=X7whRs8vkXM

https://youtu.be/XAG3v9GSnGI

https://www.youtube.com/watch?v=zdD1UnsnLFI

(México) ¿Que sigue después de la pandemia? por Gustavo Rodríguez

Escrito de Gustavo Rodríguez, una refelxión sobre la pandemia y la reesctructuración del sistema global.


 

—Al querido Gabriel Pombo Da Silva y a todas las compañeras y compañeros secuestrados por el Estado en estos días de la plaga.

 

El carácter multidimensional de la «crisis» actual nos recalca que la «emergencia sanitaria» originada por la Covid-19 es solo una de sus diversas facetas. Vivimos una «crisis sitémica» –como rezan los «expertos»– donde la pandemia es el rostro visible del experimento en curso en el que se enfrentan con ahinco dos modelos de capitalismo con sus rivalidades geopolíticas. A todas luces, lo que está en crisis en este mundo tripolar (Rusia/China/Estados Unidos) es la totalidad del paradigma de dominación existente, engendrado en las entrañas del progreso con el estallido de la Segunda Revolución Industrial. O, lo que es lo mismo, la hegemonía del consenso de Washington (hoy mal llamado neoliberalismo), entendido como la voz de mando del proceso de globalización económica, cultural y política, que ha impuesto como patrón universal de gestión política a la democracia representativa (partidocracia) y, al actual modelo de expansión y acumulación de capital, como ejemplo de gestión económica.

La dominación moderna ha alcanzado su límite objetivo, generando gran escepticismo en torno al sistema y sus instituciones. Esta evidencia ha provocado una metamorfosis que está dando paso al nuevo sistema de dominación. Maquillada con la soflama del «capitalismo consciente» la nueva dominación se impone, instaurando una administración política aún más autoritaria y un capitalismo con «impacto social» mucho más regulado y centralizado, infundido en los preceptos de la Cuarta Revolución Industrial (4IR, por sus siglas en inglés);[^1] o sea, en la reconfiguración de la gestión capitalista en el Siglo XXI a través de la implantación de nuevas tecnologías, consolidando su infraestructura en el Internet de las cosas.

Con la convergencia e interacción del Internet del conocimiento, el Internet de la movilidad y, el Internet de la energía, el «capitalismo consciente» no solo consolida la prolongación del trabajo (intelectual masificado, inmaterial y comunicativo) sino la acumulación ilimitada de capital asegurando la repartición de migajas; mientras el Estado nacional –reciclado, recargado y celebrado desde los balcones de las metrópolis– se encarga de la gestión de riesgos, el análisis eficiente del Big data (con algoritmos de inteligencia artificial) y, el control progresivo de la vigilancia digital mediante las tecnologías informáticas móviles apoyadas en la red de (50 mil) satélites 5G que pueblan el espacio exteror.

Sin lugar a duda, la pandemia de la Covid-19 está dramatizando la refundación del capitalismo y su consecuente traspaso de poder hacia el Oriente, como atinadamente alerta Byung-Chul Han. Esta transferencia no será inmediata. En verdad, este cambio paradigmático –que no «crisis final» como pregonan en los círculos del bolcheviquismo posmoderno y sus ideologías satélites–[^2] se efecturá de manera paulatina, mediando mucha vaselina de por medio, hasta consolidarse como modelo hegemónico, siendo casi imperceptible para la mayoría de la gente de a pie que continuará en el precariado a pesar del incremento progresivo de su limosna que asegura la arrolladora continuidad del consumo,[^3] lo que sin duda motivará un incremento consecutivo en la percepción de bienestar en contraste con el desfase provocado por los procesos de histéresis4[^4] –en sentido bourdieuano– recién inaugurados con la intrusión de la Cuarta Revolución Industrial y la expansión del capitalismo cognitivo. Este desfase temporal entre el ejercicio de una fuerza social y el despliegue de sus efectos por la mediación retardada de su incorporación, será cada día más evidente con el incremento del desempleo en los sectores manufactureros y, la segregación de la población adulta mayor, que no solo resultará socialmente inútil en este nuevo paradigma («nueva normalidad») sino que se convertirá en estorbo para el capital –por su improductividad digital– y, en lastre para el Estado-nación remasterizado.

Concretar el cambio implicará el apogeo de guerras comerciales (¿hay otras?) y, quizá, hasta de enfrentamientos militares por el control del espacio exterior y el dominio y/o influencia geopolítica; además de la erradicación sistemática de los conflictos internos («terrorismo doméstico») incitados por una reducidísima minoría refractaria que continuará en pie de guerra frente a toda autoridad a pesar de contar con el repudio unánime de las mayorías ciudadanas. Pero, definitivamente, esta mudanza de paradigma de la mano de la ascención del imperialismo chino, no tendrá nada que ver con la «programación predictiva» de los «reptilianos pedófilos-satánicos» –en alianza con el lobby judío y los nuevos Illuminatis de Baviera– que, animados por su ambición infinita, tratan de imponer una dictadura global regida por los mandarines chinos con campos de concentración y consumo obligatorio de arroz frito, como profetiza el vulgo neonazi estadounidense. Lejos de la tesis conspiranoica sobre la instauración del Gobierno Global; el Estado nacional recargado, está reafirmando su legitimidad y autoridad en el actual proceso de desglobalización acelerada. Así se erige como la única fuerza capaz de proteger a sus ciudadanos y librar la guerra a gran escala contra el «enemigo invisible» con el auxilio incondicional de las nuevas tecnologías. El nuevo Estado nacional aprovecha la emergencia y se torna omnipresente y omnipotente: se alzan fronteras rígidas (muros y alambradas); los ejércitos se aprestan a «servir» y; se reafirma peligrosamente la identidad nacional expandiendo el repudio a todo lo «extraño». Se vislumbra el retorno a la «producción nacional» desde la óptica del «decrecimiento» (argumentando desfachatadamente que «es insostenible el crecimiento cero»). Los mandatarios de los Estados nacionales asumen poderes plenipotenciarios con el apoyo de las mayorías que cierran filas asintiendo las gestiones gubernamentales durante la pandemia. Emerge nuevamente la Hidra de Lerna con sus múltiples cabezas: el Estado, el capital, la religión y, la ciencia, consolidan su autoridad. El fascismo –en sus acepciones roja o parda–, gana aceptación y popularidad entre la muchedumbre y se alza como «solución final» frente a la «amenza» ofreciendo protección a sus connacionales.

El Nuevo Mundo parece un déjà vu de la década de 1920. Se trata de una restauración profunda. Una suerte de cambio radical de look del poder capitalista que va mucho más allá de la clásica remozada con hojalatería y pintura a la que se ha sujetado siempre de manera cíclica. Esta vez ha decidido someterse a una intervención quirúrgica de reconstrucción total a través de las nuevas tecnologías y la instrumentalización de formas inéditas de explotación que articulan y/o superponen la clásica explotación del trabajo asalariado con la autoexplotación del sujeto de rendimiento y, la hiperexplotación del ciberconsumidor: la nueva fuerza de (co)producción gratuita. Esta vez no habrá una nueva vuelta de rosca ni siquiera habrá una tuerca que apretar. En esta ocasión, los «ajustes» seran constantes y se efectuaran desde la nube.

Para reforzar esta permuta ya se anuncia la confluencia de los pares opuestos (izquierda/derecha), evidenciando, una vez más, la falsedad de sus antagonismos «irreconciliables»: marxistas y anarcocapitalistas[^5] sellan con beso de lengua la imposición global de la Cuarta Revolución Industrial, afianzando la agenda con más de lo mismo; es decir, más capitalismo in saecula seculorum. Para eso se alistan en nombre del «capitalismo social» y en defensa de las nuevas tecnologías «emancipatorias» los intelectuales orgánicos al servicio de Otro mundo posible. En este sentido, llama la atención la fusión de dos posturas político-económicas opuestas, generalmente presentadas como contradictorias: el paternalismo y el libertarismo o anarco-capitalismo.

Desde 2008, el profesor de economía y ciencias del comportamiento, Richard Thaler, catedrático por la Universidad de Chicago y Premio Nobel en Ciencias Económicas 2017 –por «sus aportes en economía conductual»–, ha venido desarrollando el concepto de «paternalismo blando» o «paternalismo libertario». Lo que lo llevó a escribir Nudget[^6] en co-autoría con Cass Sunstein, profesor de jurisprudencia de la Escuela de Leyes de Harvard. La «teoría del nudging (del “empujoncito”)» de Thaler, se basa en la factibilidad de diferentes procedimientos que coadyuvan a «empujar», o sea, a incentivar o alentar, ciertas decisiones influyendo en el «sistema automático» de las personas con el propósito de provocar cambios en el comportamiento público, impulsando decisiones más racionales que los haga felices a largo plazo. A este proceso inductivo que establece vínculos entre los análisis de la economía del comportamiento y la psicología social, lo denominan «arquitectura de las decisiones» y, lo fomentan en busca de «mejores resultados individuales y sociales». Thaler y Sunstein, consideran que «es legítimo que los arquitectos de decisiones influyan en el comportamiento de las personas haciendo sus vidas más largas, más sanas, y mejores»;[^7] diseñando la arquitectura del contexto decisional de manera que se induzca a la toma de «una decisión más consciente en función del beneficio social y del beneficio propio»,[^8] lo que embona con el tránsito hacia ese «capitalismo consciente» que comentaba antes y que hoy se presenta –en palabras de Rajendra Sisodia y John Mackey–, como «la cura del mundo».

Tampoco hay que rascarle mucho para encontrar en el bando «opuesto», es decir en marxistlandia, una veintena de impulsores de este «capitalismo social». En esas mismas latitudes (de arenas movedizas), encontraremos desde filósofos, sociólogos, economistas y catedráticos, hasta cibermarxianos optimistas de las tecnologías que plantean que su icónica «lucha de clases» se ha trasladado al terreno del conocimiento y que la batalla final se librará en el ciberespacio; apostándole a la toma del Palacio de Invierno por las comunidades cibernautas: germen de la nueva organización político-social fundada en la cooperación mutua a través de la conexión en red. Uno de estos especímenes que destaca con creces en los círculos cibermarxianos es Richard Stallman. Adorado hasta en nuestras tiendas, Stallman es fundador del movimiento del software libre, del sistema operativo GNU/Linux y de la Fundación para el Software Libre.

Otro notorio cibermarxiano es Eben Moglen, profesor de derecho e historia en la Universidad de Columbia y fundador/director del Software Freedom Law Center; autor de un texto sui géneris que imita el espíritu del Manifiesto Comunista intitulado «The dotCommunist Manifesto».[^9] Desde luego, no todos los cibermarxianos se han sentido a gusto con el tufillo que desprende semejante Manifiesto –más asociado hoy a la exégesis marxiana-leninista que a las elucubraciones del propio Carlos Enrique de Tréveris– y han recurrido a la sana distinción entre «comúnistas» (commonists) y, «comunistas», haciendo énfasis en la palabra «común» y resaltando la sutil diferencia que produce un acento o, una letra de más, como resulta con la doble «n» en lengua inglesa. Tal es el caso de Lawrence Lessig, célebre creador de la «sana distinción» entre comunista sin acento y la acentuación políticamente correcta. Fundador de la encumbrada Creative Commons, profesor de jurisprudencia de la Harvard Law School, especializado en derecho informático y, precandidato en las primarias del Partido Demócrata para la nominación presidencial de los Estados Unidos. Desde la década de 1990 detectó que los oligopolios de la computación y los Estados nacionales, comenzaban a controlar el ciberespacio y a adaptarlo a su provecho mediante la imposición del Protocolo de Internet (IP) y la acumulación de datos de los internautas, en detrimento de la idea original que promovía un Internet creativo basado en la descentralización, la libre información y la socialización del conocimiento a través del libre acceso y la posesión en común.[^10] Sin embargo, vale señalar –aunque para nosotros debería resultar obvio– la concordancia intrínseca entre las teorías fomentadas desde el cibermarxismo y el «anarco-comunismo informacional» y, los promotores del capitalismo cognitivo o cibercapitalismo en torno a las ilusiones tecnológicas y la producción de lo común. Una lectura rápida del discurso de la nueva empresa en línea, nos confirma ampliamente la instrumentalización comercial del común y, el uso permanente de la «inteligencia colectiva» y la «cooperación mutua» como recursos fundamentales del rendimiento de las empresas.

Curiosamente, las tesis en torno a la categoría de común han ido hilvanando la metanarrativa de la neoizquierda en nuestros días. El culto al común –así en singular– no es nuevo, hace un siglo que viene cocinándose en los círculos marxianos antibolcheviques.[^11] La paradoja es que desde principios del milenio, comenzaron a machacarnos el concepto dos egregios del leninismo posmoderno: Antonio Negri y Michael Hardt. En los primeros años de la década del 2000, ambos autores pusieron sobre la mesa este «producto», definiéndolo en Imperio como «la encarnación, la producción y la liberación de la multitud».[^12] Retomarían su desarrollo conceptual en las páginas de Multitud[^13] y, Commonwealth,[^14] haciendo uso de una retórica gatopardista que a veces pretende confundirse con las viejas tesis anarco-mutualistas en busca de incautos, subrayando que «el capitalismo y el socialismo, aunque en ocasiones se han visto mezclados y en otras han dado lugar a enconados conflictos, son ambos regímenes de propiedad que excluyen el común. El proyecto político de institución del común que desarrollamos en este libro traza una diagonal que se sustrae a estas falsas alternativas –ni privado ni público, ni capitalista ni socialista– y abre un nuevo espacio para la política».[^15]

No obstante, Hardt y Negri no han sido los únicos en promover[^16] este libreto. Una nutrida legión de marxianos posmodernos –muchas veces antagónicos, of course– le ha seguido el hilo, desarrollando alianzas con una fauna variopinta que, como era de esperar, incluye al neoblanquismo invisible; al situacionismo tardío; al «comunismo internacionalista» (GCI); al anarcopopulismo especificista (neoplataformismo); a sectores del trasnochado anarcosindicalismo; al anarcofederalismo de síntesis y; al ecologismo municipalista; sin olvidar a uno que otro liberal con esteroides de esos que gozan de gran reputación en nuestras tiendas, a pesar de ser confesos propagandistas del Sanderismo y ahora, inescrupulosos promotores de la candidatura presidencial de Joe Biden en nombre del «voto responsable» –léase Michael Albert, Noam Chomsky, o ese deleznable piquete de ex «radicales» de izquierda, fundadores de la Students for a Democratic Society en la década de 1960 y, firmantes de una carta de apoyo a Biden[^17] (Todd Gitlin, Carl Davidson, Robb Burlage, Casey Hayden, Bill Zimmerman, entre otros personajes «connotados»).

Entre los marxianos posmodernos que se encargan de continuar sentando las bases estructurales del común, destaca la mancuerna Pierre Dardot-Christian Laval. Fundadores del grupo Question Marx y, especializados en la obra de San Carlos Enrique de Tréveris, han publicado en coautoría varios ensayos sobre las disquisiciones del viejo gurú, así como reflexiones propias sobre la revolución en el siglo XXI. Con una prosa mucho menos densa que la metatranca discursiva de Negri y Hardt y, guardando distancia del enfoque leninista de éstos, han abordado el tema del común como alternativa socio-económica alejados de las apretadas hormas de las distintitas variedades de comunismo de Estado realmente existentes.

En ese tenor sacaron a la luz «Común. Ensayo sobre la revolución en el siglo XXI»,[^18] un texto con claras ínfulas refundacionales en el tenor marxiano-libertario con cierta reminiscencia gueríniana que coloca nuevamente en la agenda la temática de la Revolución, a partir de la disección minuciosa de la trilogía intelectual de Hardt y Negri, no sin dejar de acusar cierto «neoproudhonismo incapaz de concebir la explotación de otro modo que como “captación ilegítima de los productos del trabajo a posteriori” [que demuestra] una ceguera cargada de consecuencias acerca de las formas contemporáneas de explotación de los asalariados y las transformaciones inducidas por el neoliberalismo en las relaciones sociales y las subjetividades».[^19]

Con ese espíritu refundacional, no escatiman a la hora de echar mano extensa (a veces de manera crítica) de Proudhon y, reiterar ese distanciamiento con la alienación comunista que mencionábamos antes, ratificando que: «Lo que ellos [comunistas y socialistas] llaman “emancipación” es en realidad la opresión política absoluta y una nueva forma de explotación […] porque creen que el poder y la fuerza provienen del centro y de arriba, no de la actividad de los individuos. En el fondo ahí no hay más que un ideal de Estado organizador que generaliza la policía y que sólo toma del Estado su lado reaccionario, el de la pura coerción».[^20]

Dando rienda suelta a sus asépticas interpretaciones teóricas en torno al devenir de los «movimientos sociales» que se suscitaron a comienzos de la década pasada (2010-2012) y captaron la atención de los medios de desinformación masiva –léase las romerías de los Indignados (15-M) con su camping en la Puerta del Sol; la movilización del 15 de octubre (15-O) con su espectacular Occupy Wall Street; la ocupación de la Plaza de Syntagma en el centro de Atenas y; la ocupación de la Plaza Taksim en Estambul–, Dardot y Laval «descubren» en estos simulacros «una invención democrática» que puso en práctica el «principio de común» como crítica a la democracia representativa, evidenciándose como el principio de la democracia política bajo su forma más radical y, erigiéndose como el «término central de la alternativa política para el siglo XXI»,[^21] obviando la inmediata recuperación sistémica de estos movimientos y su compulsiva degeneración en partidos políticos (Partido X, Podemos, el Sanderismo con Biden, Syriza, etc., etc.).

Evidentemente, la ausencia de experiencia empírica de los autores de Común, debilita toda la argumentación del ensayo y, explica la carencia de propuestas fácticas y consecuentes con los tiempos a lo largo de 669 páginas. Como ya es costumbre entre los teóricos marxianos –incluidos los marxianos-libertarios– la recurrencia a extrapolar sus contemplaciones académicas a la construcción de paradigmas es una constante. Desde luego, esta afirmación no corresponde en absoluto con una postura anti-intelectual –más próxima a la vulgata fascista que a nuestra praxis–; más bien corrobora la necesidad de tamizar toda la producción académica guardando prudencial distancia con la manufactura institucionalizada y sus vacas sagradas, siempre divorciadas de la práctica y, generalmente al servicio del «establishment». Pero además, pretende ratificar la urgencia de reelaboración teórica a partir de la práctica anárquica más notoria, facilitando los contextos intelectuales que la nutran y ensanchando las arterias de la praxis. Sólo así, podremos afrontar globalmente la propia vastedad de nuestros proyectos destructivos y nuestros propósitos de emancipación total, rompiendo definitivamente con toda la alienación izquierdista, abandonando las conceptualizaciones y las prácticas ajenas, comprendida la remasterización del común.

Gustavo Rodríguez, Planera Tierra, 22 de mayo de 2020 (¡con Mauri en el corazón!)

(Extraído del folleto «Covid-19: la anarquía en tiempos de pandemia», Rodríguez, Gustavo, mayo 2020)


[^1]: Así quedó asentado a finales de enero del presente año en el nuevo manifiesto «Davos 2020», emitido en el marco de su 50 Reunión Anual del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés): «El propósito universal de las empresas en la Cuarta Revolución Industrial, en la cual impulsa el capitalismo de stakeholders como la nueva vía para los negocios con impacto social». Disponible en: https://www.weforum.org/agenda/2019/12/davos-manifesto-2020-the-universal-purpose-of-a-company-in-the-fourth-industrial-revolution/ (Consultado 18/5/20).

[^2]: El mejor exponente de estas expresiones del bolchevismo posmoderno es el filósofo lacaniano Slavoj Žižek, quien publicara recientemente un artículo intitulado «Coronavirus es un golpe al capitalismo al estilo de ‘Kill Bill’ y podría conducir a la reinvención del comunismo», donde asegura que la epidemia «es una especie de ataque de la ‘Técnica del corazón explosivo de la palma de cinco puntos’ contra el sistema capitalista global», en alusión al clásico de Tarantino y en detrimento de los sermones de San Carlitos de Tréveris: «Las contradicciones crean explosiones, crisis en el curso de las cuales todo trabajo se detiene temporalmente mientras que una importante parte del capital se destruye, volviendo de nuevo el capital, por la fuerza, a un punto en donde, sin suicidarse, puede volver a emplear nuevamente de forma plena su capacidad productiva» Marx, K., Le Capital, livre I, Presses Universitaires de France; París, 1993.

[^3]: Los guarismos económicos estimados por los apologetas de la Cuarta Revolución Industrial auguran la abundancia; según sus cálculos la revolución 4.0 agregará US$14,2 billones a la economía mundial en los próximos 15 años con un impacto social directo, erradicando de la faz de la tierra cualquier negatividad aún presente en la servidumbre voluntaria, argumentando ad nauseam su infinita felicidad.

[^4]: Bourdieu, Pierre: Argelia 60. Estructuras económicas y estructuras temporales, Siglo XXI, Buenos Aires, 2006; y en ensayos en torno a las investigaciones sobre las «estrategias» en las prácticas de los bearneses y cabileños en Argelia.

[^5]: Este oxímoron a cobrado presencia en las últimas tres décadas al configurarse como «tendencia» al interior del autodenominado «movimiento libertario (libertariano)», también conocido como Libertarian Party. En el plano económico, mantiene los mismos postulados del libertarismo con fuerte influencia de la escuela austriaca y las «tesis» de Robert Nozick (Anarquía, Estado y utopía, 1974). En años recientes sus congresos anuales han sido motivo de notas sensacionalistas al realizarse en el enclave turístico del puerto de Acapulco, en México, bajo el pomposo rótulo de «Anarchapulco», contando con la presencia de especialistas internacionales en transacciones financieras en criptomonedas; gurús del «capitalismo social» y; activistas políticos como Rick Falkvinge, fundador del Partido Pirata Sueco y uno de los principales ideólogos de la lucha contra la corrupción política en Suecia y; Derrick Broze, periodista de investigación, conferencista, aspirante a alcalde de la ciudad de Houston (2019) y, activista indigenista, dedicado al «empoderamiento de las comunidades indígenas» y la denuncia de «la hipervigilancia del Estado sobre los ciudadanos».

[^6]: Thaler, Richard H., Sunstein, Cass R., Nudge: Improving Decisions about Health, Wealth, and Happiness, Yale University Press, 2008 (Traducción al castellano, Un pequeño empujón: El impulso que necesitas para tomar mejores decisiones sobre salud, dinero y felicidad, Taurus, México, 2017).

[^7]: Ibíd.

[^8]: Ibíd.

[^9]: Moglen, Eben, The dotCommunist Manifiesto, enero 2003. Disponible en línea: http://emoglen.law.columbia.edu/publications/dcm.html (Consultado 20/5/2020)

[^10]: Vid., Lessing, Lawrence, The Future of Ideas: The Fate of the Commons in a Connected World, Random House, 2001 (Traducción al castellano, El futuro de las ideas: el destino de los comunes en un mundo conectado).

[^11]: Llama la atención que ni en las premisas del anarco-comunismo (Kropotkin, mediante) ni en la tradición anarcosindicalista, jamás se haya postulado nada sobre el «común». Siempre han teorizado sobre la propiedad colectiva de los medios de producción y la socialización de los servicios y bienes de consumo sin diferencias de clase, es decir, de manera igualitaria y nada más; sin mayores diferencias con los postulados marxista-leninistas y, guardando distancia del paradigma proudhoniano que ya identificaba la fuerza social espontánea de lo común. Salvo las críticas al secuestro burocrático de los marxianos-leninoides con la firme decisión de prolongar la vida del llamado Estado proletario que, claramente, dista de las tendencias libertarias; tanto anarco-comunistas como anarcosindicalistas, optan por instaurar un «sistema» (con bastantes imprecisiones teórico-prácticas) de colectivización y socialización, que no presenta mayores divergencias en los hechos con las prácticas burocráticas leninistas que tanto critican. Vale, agregar sobre el tópico que en los contadísimos y excepcionales casos en que los teóricos comunistas marxistas han tratado de conceptualizar lo «común», lo han hecho expresando verdaderos desatinos, como aquella afirmación de Lenin a principios del período denominado Comunismo de guerra (1918-1921): «todo es común, incluso el trabajo».

[^12]: Vid., Hardt, Michel & Negri, Antonio, Empire, Harvard University Press, Cambridge, Massachusetts, 2001 (traducción al castellano: Imperio, Paidós, Buenos Aires, 2002).

[^13]: Hardt, Michael y, Negri, Antonio, Multitud: guerra y democracia en la era del Imperio, Debate, Barcelona, 2004.

[^14]: Hardt, Michael y, Negri, Antonio, Commonwealth. El proyecto revolucionario de una revolución del común, Akal, 2011.

[^15]: Ibíd. p. 11.

[^16]: El empleo de este vocablo –aparentemente inocuo– no es casual, encubre una conceptualización bastante más intrincada que halla sus raíces en los objetivos básicos de la mercadotecnia en la denominada marketing mix, en referencia a la mezcla de tácticas o acciones empleadas para posicionar una marca o producto en el mercado mediante la intervención de las 4P: precio, producto, promoción y plaza (lugar).

[^17]: Disponible en: https://www.thenation.com/article/activism/letter-new-left-biden/(Consultado 20/5/2020).

[^18]: Laval, Christian y, Dardot, Pierre, Común. Ensayo sobre la revolución en el siglo XXI, Gedisa, Barcelona, 2015.

[^19]: Ibíd. p. 223

[^20]: Ibíd. p. 243.

[^21]: Ibíd. Presentación, s/p.

(México) Publicación- El Loco Ron ¿Eco-anarquista primigenio? y otros textos para la ruptura.

Publicación El Loco Ron ¿Eco-anarquista primigenio? y otros textos para la ruptura. Compilación de algunos textos de Nihil por la editorial mexicana Revuelta Rústica.


Loco ron y otros textos portada –

El loco ron y otros textos con postscriptum –

(México) Fuego y disturbios en diversas ciudades de México contra la represión policial -Fotos y Videos-

Fuego y disturbios en diversas ciudades de México contra la represión policial

Asesinato de Giovanni y protestas en Guadalajara (4 de Junio)

Haciendo suma al clima internacional ocasionado no solo por la pandemia, sino a una crisis sistemática y civilizatoria que utiliza el covid-19 como pretexto para recrudecer la dominación social, y a solo unas semanas de la conmoción por las revueltas estadounidenses provocadas por el asesinato del afroamericano George Floyd a manos de policías supremacistas, se difunde por las redes uno de los tantos casos de violencia policial a los que estamos acostumbrados en México. Se trata de un video que muestra la detención de Giovanni López, un albañil que fue golpeado y asesinado por policía mientras se encontraba sentado en la calle sin portar cubre bocas, en el municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos en Jalisco, el 4 de mayo del 2020. El jueves 4 de junio el centro de Guadalajara se vuelve escenario de una ardiente protesta que terminó con dos patrullas incendiadas, pintas en las paredes, destrucción de propiedad gubernamental. La policía atacó con gases lacrimógenos a las multitudes y la jornada terminó con más de una veintena de detenidxs. La opinión pública ciudadana saltó de indignación cuando uno de lxs manifestantes, embozado roció con gasolina a un policía motorizado y le prendió fuego con un encendedor.

Hay que aclarar que el gobierno de Jalisco, decidió optar por medidas policiaco-administrativas contra la población so pretexto de cuidar a la ciudadanía; esto se va sumando a un clima de militarización camuflada como optimización de los cuerpos policiacos en todo el país.

Destrozos en Ciudad de México (5 de junio)

El viernes 5 de junio las protestas se replican en Ciudad de México con una convocatoria en defensa del movimiento antifascista en contra de su designación como “grupo terrorista” en Estados Unidos y en respuesta al asesinato de George Floyd en Minneapolis y Giovanni López en Jalisco. La convocatoria llamaba a protestar afuera de la embajada de Estados Unidos donde anarquistas y antifascistas se reunieron de manera combativa saqueando, atacando con martillos, piedras, petardos y bombas molotov comercios y dependencias gubernamentales, propiedad pública, estaciones del metrobus y confrontando directamente a la policía y repeliendo a la prensa, dejando su caótica huella a lo largo de la Avenida Reforma. Redes sociales difundieron una golpiza propinada a una compañera, quien fue ingresada en un hospital, no estando en calidad de detenida.

 

Segunda jornada de protestas en Guadalajara (5 de Junio)

De nueva cuenta en Guadalajara, el mismo 5 de junio se realizó tres marchas para exigir justicia por el caso de Giovanni en distintos puntos de la ciudad, Palacio de Gobierno, la Casa Jalisco y Fiscalía del Estado ubicada en la calle 14, se registraron detenciones ilegales de gente mientras acudía a los llamados; varios de lxs manifestantes fueron subidos a camionetas sin placas y se reportan como desaparecidxs. Agentes policiales vestidos de civil se hacen ver por los puntos rojos. Otros reportes afirman que camiones de trasporte público eran detenidos por policías quienes arrestaban a todo quien tuviera pinta de manifestante. Se reportan también ataques a patrullas, grafiti y bloqueos.

Las acciones se extienden hasta Veracruz y más muertes por la policía (5 de junio)

Entre todo este álgido escenario, empieza a circular por redes otro caso de brutalidad policiaca, está vez en Xalapa, Veracruz, donde un conocido serigrafista parte de la comunidad hip-hop Carlos Andrés Navarro alias “El área” es detenido y golpeado para después morir en los separos de la comisaria. Se difunde un video en el que se muestra a Carlos Andrés acorralado por policías, mientras gritaba “¡Auxilio, me quieren secuestrar!”.

La madrugada del 5 de junio un grupo de desconocidxs salen a poner una barricada incendiaria afuera de la casa donde 5 años atrás, el 5 de junio del 2015 fueron agredidos por un grupo para-policial, un grupo de estudiantes-activistas, entre lxs que se encontraba una policía infiltrada quien fuese la única que salió ilesa. Sobre la casa colgaron una lona donde había consignas reivindicando a George Floyd, Giovanni López, Oliver y a Andrés Navarro. Con consignas contra el racismo y un FUCK THE POLICE.

También en San Luis Potosí prendieron fuego (5 de Junio)

Convocada una marcha ahora en San Luis Potosí, la movilización inició en la Plaza de Armas y se dirigió al Congreso Potosino, el cual fue blanco de disturbios y vandalismo por una parte del contingente. Haciéndose presentes las siglas ACAB (All Cops Are Bastards) en las paredes tanto del Congreso como de la Fiscalía, donde fue incendiada una patrulla de la policía municipal de Soledad. Se reportan detenidxs.

 

¡En Estados Unidos, México, Chile, Indonesia, Italia, Grecia, Francia y cualquier rincón del mundo el enemigo es el mismo: El Estado/Capital!

¡Fuego a la Policía!

¡Contra el Alza del racismo, el fascismo, el conservadurismo, el sexismo, los feminicidios y toda autoridad!

¡Organízate, Ponte la Capucha y Ataca!

¡Alto a la militarización de nuestras vidas, abajo la dictadura global pandémica!

¡Que no apaguen nuestra rabia!

¡No queremos procesiones ni carnavales, haremos revueltas salvajes!

¡Que se ilumine la noche!

Guadalajara:

https://youtu.be/izsinVm5Y_s

 

Ciudad de México

https://youtu.be/fbPSkMNDmNY

https://youtu.be/Aa-FJQ4SLg4

https://youtu.be/4IGripSkzhU

 

 Veracruz

https://youtu.be/wKya09J7sDk

 

San Luis Potosi

(México) Critica al ecoturismo en la era del capitalismo verde

De un panfleto distribuido en algunos pueblos de México.


Critica al ecoturismo en la era del capitalismo verde
“El ‘capitalismo verde’ quiere mercantilizar la ...

Hay que entender que el turismo surge a partir de la industria y el capitalismo, es decir, al turismo le es inherente el modo de producción industrial y capitalista. Hay también que entender que las vacaciones fueron fruto de la lucha obrera, la cual fue prontamente absorbida (mercantilizada) por el sindicalismo charro y el bienestarismo estatal que anularía de tajo los frutos de la revolución social.

Ahora bien, el turismo es una forma de MERCANTILIZAR EL TIEMPO LIBRE, DE PONERLE PRECIO Y POR LO TANTO SUBERTIRLO A LA LÓGICA DEL MERCADO CAPITALISTA. No estamos de acuerdo con, ponerle precio a los ríos, bosques y montañas para visitarlos, ni para ser explotados por la industria turística sea municipal, comunitaria, federal o privada.

Muchas de las comunidades que ejercieron el eco turismo quedan vetadas de sus propios bosques, ríos, montañas, manantiales, etc. Porque ahora la ocupan y disfrutan los turistas que muchas de las veces son de clase acomodada y de piel blanca o blanqueada (Neo colonialismo) donde los mismos lugareños acaban siendo empleados y cosificados por el dinero que gasta el turista en sus territorios.

El eco turismo, sea sustentable o no, aun socializando las ganancias entre iguales, REPRODUCE LAS LOGICAS DEL CAPITAL, es decir, permite que las clases medias se distraigan un par de días de la explotación salarial: las vacaciones de eco turistas son el opio de los pueblos modernos.

Al capitalismo le conviene que el tiempo libre se mercantilice, que se vuelva un producto consumible, para así reproducir la lógica demencial de BURSATILIZAR EL TERRITORIO: El turismo es también antropocentrista, paga dinero por ver eso que llaman naturaleza; se le pone costo a la vida de un ave, árbol o río, en pocas palabras, es llevar el proyecto capitalista al seno de las comunidades que aún no están industrializadas.

En resumen, el turismo (también el turismo comunitario) existe gracias a la explotación capitalista y además de ello le es funcional, ya que reproduce las lógicas mercantiles y asalariadas que le mantienen en pie, dicha explotación industrial y capitalista (que permite la existencia del eco turismo) es la que justo destruye los ecosistemas alrededor del mundo, donde el turismo (de todo tipo) ha sido una de las claves para perpetuar el despojo y destrucción de los territorios y la explotación asalariada del primer y tercer mundo.

A ello se le suma también la exotización de las culturas campesinas e indígenas donde ocurren fenómenos buena onda del ecoturismo alternativo, consiente, comunitario, etc. “La cultura se vuelve también un producto a consumir” El tiempo libre del trabajador ante el turismo y las vacaciones dictadas por la acumulación de dinero (sean o no sustentables) son la máquina de producción de salario y la cosificación de eso que llamamos naturaleza: cosificación que permite dominarla, explotarla, destruirla.

A estas alturas, donde el cambio climático generado por el desarrollo industrial y el Estado están poniendo en riesgo la vida entera no solo de nuestra especie, sino del planeta entero, ya no estamos para el reformismo, ni para maquillajes de las problemáticas socio ambientales, ya no podemos seguir pidiendo apoyos y soluciones al Estado y a las empresas: YA NO PODEMOS SEGUIR APAGANDO INCENDIOS CON GASOLINA.

 

Por las razones anteriores:

¡No a la mercantilización de eso que llamamos naturaleza! ¡No al eco turismo!

¡Los ríos son seres vivos que deben de seguir su curso!

¡Si a la liberación total de la tierra y el territorio!

 

México:La inmunidad es liberar nuestra actitud sediciosa

Escrito del compañero Nihil, un aporte en el contexto de la pandemia.


La inmunidad es liberar nuestra actitud sediciosa

El COVID-19, un cisne negro?

Quien prevé sin descanso una catástrofe, no tiene descanso sino hasta que ocurre. Uno de los medios más seguros para atraer un desastre es anunciarlo.

Experimentar un detergente en Detroit, un antiséptico en Dusseldorf, un tranquilizante en Basilea, … es correr el riesgo de desintegrar núcleos de coral, de exterminar especies vegetales y animales, de hacer que nazcan monstruos humanos en las antípodas (o, peor aún, alrededor de uno mismo)

Georges Elgozyi

El Covid-19 cumple con las características planteadas por el capitalista libertariano Nassim Taleb, un acontecimiento impredecible de alto impacto principalmente contra el ser humano (o mejor dicho contra lxs explotadxs) y que solo a partir de la afirmación de su existencia por todo medio posible, se comenzaron a emitir miles de juicios inteligibles en retrospectiva. Opiniones-debates en boca de todxs, vertidas a través de la desinformación y que, van desde las terrenales del día a día, hasta las de la elite intelectual, pasando por las conspiranoicas; engrosando la Posverdad del Sistema de Dominación, pero algunas más interesantes que otras, sobre todo las propuestas de nuestros afines anárquicosii.

Estas líneas son solo para expresar una idea que considero fundamental. No quiero ser parte de la opinología masiva, pues ya hay suficientes opiniones para tener conclusiones y criterios claros. El principal impacto es la profundización de la desigualdad, del control y vigilancia permanenteiii, de un sacrificio más apretado de la movilidad y la libertad. No se necesita ser muy inteligente para predecir lo predecible: el avance del capitalismo deja destrucción a su paso. Por lo tanto la mayoría de cisnes negros, como los llama este enemigo Taleb, son acontecimientos extraordinarios de la mano humana, es decir, tienen un origen y es el virus del capitalismo.

La dictadura de la incertidumbre

La inteligencia artificial que según parece, tiene capacidad predictiva con márgenes de error mínimos, se ha convertido en una obsesión para predecir cualquier hecho de la vida, pero se ha quedado corta porque hasta donde sé, antes del COVID-19, no se hacían modelos para este virus en específicoiv y, sólo existían algunos cuantos para posibles epidemias y pandemias; esto significa que no podemos abarcar o conocer todo lo existente (¿por ahora?), el hecho es que se generaliza a partir de datos e información específica idealizando que, hechos pasados pueden demostrarnos una idea del posible futuro, pero los especialistas (que ni siquiera entre ellos se ponen de acuerdo para emitir un juicio,) aun no comprenden que el conocimiento es infinito y por lo tanto solo acceden a las fuentes que vertimos en los medios digitales o que obtiene del espionaje, pero ignoran otras, como por ejemplo, el sentido común o que podemos mentir, suplantar, hackear, etc. y alterar la información. No sabemos la capacidad de la tecnología llamada 5G de la que se dice, “es para espiarnos mejor”, así que estamos a tiempo de quitarnos de encima lo que llaman el internet de las cosas.

El miedo como tal, también ha tenido su evolución y hoy nos encontramos ante uno más de los originados por el Sistema de Dominación, pero mientras este miedo generalizado se apodera de nosotrxs, ellos no descansan, siguen sus planes de dominio y exterminio, tan sólo en lo que va del llamado a la cuarentena en México, hay decenas de eco-activistas y compañerxs asesinadxs o secuestrados por el Sistema y, se han registrado incontables feminicidios; en el mundo entero, selvas y bosques son talados e incendiados para el avance de la tecno-industria; incluso hay planes y experimentos para la colonización y explotación de la Luna o el planeta Marte. Mientras todo este avance destructor sigue su cauce, estamos a merced de la incertidumbre y el miedo por la supuesta pandemia.

¿Rumbo a un neo-feudalismo?v

Esta situación de pandemiavi o el supuesto cambio a un mejor Sistema de Dominación a uno Sostenible-Verde, o de su nueva mirada de sujeto colonial salvaje a un sujeto político económico de las comunidades nativas, entre otros factores disruptivos de la tecno-industria; son parte de la estructura que preparan para implantar un neo-feudalismo. Otros factores a considerar son la vigilancia, la obtención de datos personales, el contagio emocional, la información falsa, etc., con el objetivo de predecir nuestras vidas para degradar la afectividad y la memoria.

Las empresas y Estados “VERDES”vii, presumen salvar el planeta del Calentamiento Global, con métodos que derivan en un neo-feudalismo para este siglo: la explotación de recursos de manera equilibrada, bajo un mecanismo de control de espacios en el planeta donde los poderosos pueden comprar y/o negociar con los gobiernos o con los recién flamantes reconocidos grupos indígenas “nativos ecológicos”viii para explotar esos espacios en convenio de mutuo acuerdoix.

Se crearía una nueva masa productiva como fuerza neo-primitiva (en el antiguo sentido colonial), movida por impulsos emocionalesx creados por el sistema de dominación. Los nuevos roles de trabajo con seres despersonalizados, aislados, mal alimentados, etc.; nuevos esclavos, trabajaran dentro de dichos feudos y los que quedemos fuera de esos nuevos territorios y fronteras explotables, es decir, “los libres”, nos alimentaremos de la basura generada por los neo-feudos, tendríamos que buscarnos la vida como podamos en los espacios reducidos a concreto y no aptos para la sobrevivencia, lo que ocasionaría posiblemente una purga masiva de gente no productiva en estos nuevos espacios. Pero también tendríamos una vez más la oportunidad de destruir el sistema actual, antes de cruzar esta línea de transición.

CARPE DIEM

Toda la desdicha de los hombres procede de la esperanza.

A. Camus

En la década del 70 surgen los movimientos ambientalistas pero, desde una posición antropocéntricaxi, han surtido mínimo o, más bien, nulo efecto estas demandas ciudadanistas del pasado, pero el impacto principal por el que ahora los Estados y las Empresas se transforman en VERDES, es por la amenaza del denominado Calentamiento Global (¿otro cisne negro?) que originaron ellos y que hoy suman a sus agendas además de estos, otros como la Geoingenieria y nuevas políticas para mitigar el cambio climático.

Cabe mencionar que existió una corriente socialista libertaria ambientalista pero de igual manera antropocéntrica e incluso colonialista, denominada como anarco-ecologismo social, ideada por Murray Bookchin. Afortunadamente no fue la única corriente, como siempre el pensamiento anarquista basa sus conceptos teóricos en la práctica y surgen grupos más radicales como el Animal Liberation Front (ALF) o el Earth Liberation Front (ELF), pasando por Theodore Kaczynski y las reflexiones de John Zerzan, hasta los actuales grupos Eco-Anarquistas y anticivilización.

No todo es incertidumbre y miedo. Ayer como hoy, hay compañerxs de la diversa fauna anárquica, proponiendo alternativas y realizando actividades ante la situación global, pero, desafortunadamente, muchas de estas “alternativas” dejan mucho que desear: desde métodos de higiene y prevención, pasando por remedios herbolarios y hasta las llamadas ollas populares, la mayoría de estas actividades casi-rayando en el asistencialismo.

Por lo tanto, la idea fundamental que deseo expresar con estas breves líneas, es no quedarnos de brazos cruzados o asumir esos tristes roles asistencialistas sino sumarnos a los llamados de los compas afines, a la invitación de lxs italianxs o chilenxs a las acciones sediciosas, a expropiar los almacenes de alimentos del Estado y las empresas, a incendiar los templos religiosos, a utilizar los medios de transporte del Estado a nuestro antojo sin pagar un centavo, a la ocupación de edificios y casas abandonados, a dejar de utilizar la comunicación digital controlada por el Sistema, a dejar de pagar los servicios (agua, luz, etc.); esto como antesala para la destrucción total del Sistema.

Es hora de poner manos a la obra nuestra creatividad para la liberación total, esta situación es ideal no solo para la práctica autogestiva y solidaria sino también para la insurrección permanente.

Que tu fuente de alegría y sentido de la vida sea la Liberación Total, supera tu crisis emocional!!!!

A destruir la Posverdad!!!

A destruir el pensamiento antropocéntrico!!!!

Destruyamos el sistema de dominación!!!

Qué no quede piedra sobre piedra!!!

Nihil

Desde las entrañas de las aguas negras. Marea Subiendo

Abril – 2020.

i Quizá me criticaran por citar a este economista y ex burócrata francés, pero lo he hecho a propósito, con la intención de que si un ciudadanista es consciente y crítico de la tecnoestructura (concepto usado por él) de que la transformación industrial de una sociedad no garantiza necesariamente la felicidad, del peligro de la tecnocracia, etc. en el que sus impresiones tienen aún validez hoy: Si el presente esta preñado de futuro, lo menos que puede decirse (y aun predecirse) es que con frecuencia tiene malparto. Sin contar los embarazos neuróticos y los abortos espontáneos, el número de retoños monstruosos aplasta al de los normales / Si usted declara que en el año 2100 los climas serán controlados diariamente por los humanos, o mejor aún, por un reóstato planetario ¿Quién sería el tonto que se atrevería a contradecirlo con pruebas firmes? A previsiones indemostrables, refutaciones superfluas / En dos palabras “¡Democracia, mediocracia!”, Proudhon dijo más que todos nuestros psicosociólogos en mil volúmenes. Quizás habría agregado una tercera palabra hoy, con referencia a la primacía de los medios: “Mediacracia” / Nosotrxs anarquistas aún mejor, deberíamos tenerlo más claro.

ii propagacionanarquica.noblogs.org / anarquia.info / contratodanocividad.espivblogs.net / contramadriz.espivblogs.net / etc…

iii El Gobierno de la CDMX vía la Agencia Digital de Innovación Pública, aprovecha la situación para obtener datos de antenas de las empresas de la telefonía móvil, para monitorear movimiento y contacto de la gente como supuesta prevención al COVID-19.

v Hace alrededor de 19 años, en uno de los encuentros anarcopunks en México -aquella ocasión en el estado de Morelos- durante la ronda de participaciones a la exposición de una compañera sobre el Plan Puebla Panamá, lanzado por Vicente Fox; expuse brevemente el tema de las “finanzas populares”, concepto utilizado por el capitalismo para la inclusión financiera a los segmentos no bancarizados, es decir, exprimir hasta el último centavo a las poblaciones marginadas a costa de sus recursos; este proyecto también impulsado por Vicente Fox, dirigido fundamentalmente a los pueblos originarios. Modelo copiado al Banco Bangladesh; en ese entonces no tuvo mucha resonancia mi exposición, pero hoy mi interpretación de este futuro inmediato, vislumbra la llegada de un neo-feudalismo económico a gran escala, a través de las trampas del capitalismo como el ejemplo de las finanzas populares, que en nuestro caso mexicano, aun hoy, se habla de abrir empresas comunitarias a través de la inclusión digital y financiera a las zonas marginadas, más pobres, donde la mayoría son campesinos y comunidades indias, en otro artículo mencionaba la intención del PEJE tras invitar al dueño de Facebook a participar en su proyecto de tecnología para las zonas más pobres del país, donde no solo desea el control político (coercitivo) de dichas poblaciones, además de buscar mayor certeza en su persecución y cacería selectiva de eco-activistas y defensores de la naturaleza, sino porque también el control económico les resultaría demasiado rentable, a día de hoy se sabe que las remesas ascienden en promedio a 30,000 Millones de dólares al año y desde que se tienen estadísticas de la entrada de remesas a México, estás han ido en aumento considerable al paso de los años, por lo tanto buscan bancarizar estos territorios para la inclusión de los nativos y campesinos de lleno al Capitalismo, teniendo permisos de los propios pueblos para que las grandes empresas o los Estados, exploten los recursos de sus territorios. La antropóloga Isabel Cruz indica que el 70% de la población de estas zonas marginadas, utilizan teléfonos celulares; pero qué importancia tiene saber esto? pues el objetivo es bancarizarlos a través de ese aparato inteligente, es decir, canalizar no solo las remesas millonarias sino también el dinero de los apoyos gubernamentales de los programas sociales a este sector, que según la citada antropóloga ascienden a 120 millones de dólares que envía el Gobierno, lo que significa que la gente no vería el dinero en físico, sino a través de lo que denominan dinero electrónico, o sea, las gestiones y movimientos que tenga que hacer la gente de estas zonas marginadas, lo haría online vía el teléfono celular. Lo que impulsa es una suerte de “capitalismo comunitario” o “capitalismo indígena”.

vi Este experimento global tendrá sus réplicas, hasta adaptarnos en su totalidad o ser exiliados en el mejor de los casos, en el peor, seríamos borrados del mapa. Aseguran que en este panorama cada vez más incierto cambiará la vida como nunca. Y tendrá que estar bien preparado. Porque algunos expertos aseguran que las pandemias serán más frecuentes, estimado entre cada tres o cinco años.

https://www.expansion.com/expansion-empleo/desarrollo-de-carrera/2020/03/27/5e7de7b4468aeb725a8b45f7.html

vii La nueva configuración de la vida en el planeta tras explotar y arrasar millones de hectáreas, es decir, la colonización y el dominio de la naturaleza para el desarrollo y el progreso humano, ha ocasionado un supuesto miedo en el que se dice hoy nos encontramos como especie amenazados de nuestra propia extinción.

viii El reto de los pueblos originarios, es sacudirse el indigenismo colonial, este discurso se actualizó en el siglo XX, al reconocer los gobiernos, sus territorios e identidades propias desde 1959 con el Convenio 107 y en 1989 con el Convenio 169 ambos de la OIT, posteriormente con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los pueblos indígenas en 2007, pero que tiene su antecedente preparatorio desde finales de 1994 y que para este nuevo siglo XXI, los Estados en contubernio con las grandes empresas, utilizan a su favor estas legislaciones internacionales para explotar los recursos y pueblos originarios con “acuerdos” a cambio de “progreso económico” en sus territorios.

ix Un ejemplo es el caso de la Guyana, donde sus bosques han sido desertificados por la tala y ahora para recuperarlos, han ideado con tecnología de punta, un sistema que detecta en los árboles, cuales captan más Co2 que transforman en oxígeno para plantar árboles maderables que lo hagan en menor medida o que de plano no capten Co2 y así obtener maderas para las diferentes industrias que las usan. Ejemplos como este hay cientos la gran mayoría fomentados por el BID.

x Es notorio que estos esclavos de la era digital, han modificado su comportamiento, alterados por la desinformación y sometidos ante esta, siguen justificando la existencia del Sistema de Dominación a cambio de un supuesto bienestar.

xi Promovieron en las agendas de los Estados, la conservación y regeneración de los recursos naturales tras su explotación desmedida, la preservación de la vida silvestre y la vida en cautiverio (reservas ecológicas, zonas protegidas, zoológicos, etc.) la reducción de la contaminación, etc.

México – Parques eólicos en el itsmo: Con el capitalismo no hay energías “limpias”

Escrito por Sam Edwards sobre el efecto negativo de la energía eolica en el Itsmo de Oaxaca. Tomado de PeriodicoElLibertario


Acidentes e Incêndios em Turbinas Eólicas - Energia Eólica ...

Sam Edwards 

El istmo de Tehuantepec, en el sur de México, es uno de los lugares con más viento de la tierra. Rodeado por dos cadenas montañosas, la franja plana de tierra entre el Pacífico y el Golfo de México es un túnel de viento natural. Una sola ráfaga puede voltear los coches. El lugar perfecto para instalar turbinas de viento.

La geografía única del istmo ha dado lugar a fortunas mixtas. Unión Hidalgo, que alguna vez fue un aburrido pueblo agrícola, es una de las comunidades predominantemente indígenas de la zona, que ha experimentado un verdadero “frenesí del viento” desde la década de 2000. Algunos la apodaron “La Nueva Conquista” ya que grandes corporaciones, a menudo europeas, se apresuraron a aprovechar el poder natural del istmo.


Como tantas en esta región, la casa de Guadalupe Ramírez en Unión Hidalgo se esconde tras las interminables filas de turbinas de viento. En 2009, Ramírez, una ama de casa zapoteca convertida en activista a sus 60 años, firmó un contrato de arrendamiento de 30 años por su propiedad. Sabía que la tierra se utilizaría para un proyecto de energía eólica. Pero cuando llegaron los parques eólicos, como muchos otros, se sorprendió por la magnitud de las consecuencias. Desde entonces, lucha para asegurarse de que los demás estén mejor informados que ella antes de suscribir un contrato similar. “Queremos que la gente esté informada sobre lo que los nuevos parques eólicos significan para ellos. Queremos que sepan que no solo traerán beneficios sino también muchos problemas”, cuenta a DW. “Si la gente está informada de antemano sobre todos los hechos, no será tan fácil convencerla”.

Ramírez y otros activistas sostienen que los parques eólicos mexicanos aportan poco o ningún beneficio económico a la comunidad local. También compiten con la agricultura a pequeña escala, que es la principal fuente de ingresos para muchas familias. El principal problema es la falta de información. De acuerdo con la ley mexicana, las comunidades indígenas deben tener un voto decisivo en los proyectos. Sin embargo, según los activistas, la información que se les da por adelantado suele ser incompleta o engañosa. Además, los miembros de las comunidades indígenas que se oponen a esos proyectos son a veces acosados e intimidados. Ramírez deposita sus esperanzas en una batalla legal en curso, que podría marcar el rumbo de la energía limpia en México. De ser aprobado, se detendría la construcción del último proyecto controvertido.

La energía “limpia” tiene un precio

El parque eólico Gunaa Sicarú está previsto que se construya cerca de Unión Hidalgo. Dirigido por el gigante energético francés, Electricité de France (EDF), proporcionará 252 megavatios de potencia. Para ello, primero debe ser aprobado por la población local a través de una consulta pública. Y como para muchos parques eólicos apoyados por multinacionales en Oaxaca, eso está resultando ser un desafío.

En un país históricamente dependiente de los ingresos del petróleo, la energía eólica y otras energías renovables podrían favorecer una transición hacia una energía más limpia. No obstante, Alejandra Ancheita, directora de la ONG ProDESC, advierte que la energía verde no debe replicar el daño ambiental y el mal manejo de las comunidades locales, típico del sector mundial de combustibles fósiles. “Los proyectos de energía renovable no pueden justificarse únicamente por el hecho de que produzcan energía limpia”, dice Ancheita a DW. “No es energía limpia si no se desarrolla teniendo en consideración a las comunidades locales donde se construirá el proyecto”.

El equipo legal de ProDESC representa a un grupo de residentes de Unión Hidalgo con un mandato judicial contra EDF y las autoridades locales. La ONG sostiene que las autoridades locales y EDF no proporcionaron información precisa sobre los impactos del proyecto y distribuyeron traducciones engañosas del español al zapoteco.

Conflicto en la comunidad

Ramírez y otros activistas locales critican que la escorrentía de petróleo de las turbinas, que ya dominan el paisaje, contamina las vías fluviales. Al mismo tiempo, el sonido de los parques eólicos, muchos de los cuales están cerca de las ciudades, perturba a los residentes y a la fauna local de aves. Pero mientras que Ramírez y otros luchan por evitar más daños en sus tierras, algunos apoyan el desarrollo en Unión Hidalgo. En particular aquellos que pueden obtener un ingreso constante por el arrendamiento de sus tierras. “Está provocando mucha división en nuestra comunidad”, lamenta Ramírez.

Según un informe de Centro Europeo para los Derechos Constitucionales y Humanos (ECCHR), con sede en Berlín, el conflicto en la comunidad se intensificó en 2018, después de que quienes critican el proyecto fueran condenados como “enemigos del desarrollo” en las reuniones de asesoramiento de EDF. ProDESC y ECCHR concluyeron en una carta formal el año pasado, que la compañía necesitaba hacer más para prevenir conflictos en la comunidad.

EDF declaró a DW que había cumplido con sus obligaciones en el procedimiento de consulta para Gunaa Sicarú, pero que las autoridades mexicanas son en última instancia responsables de informar a las comunidades locales para garantizarles libertad de elección. EDF añadió que no había recibido ningún informe de amenazas contra quienes critican el proyecto de Gunaa Sicarú. El gobierno del estado de Oaxaca, por su parte, no respondió a la solicitud de comentarios.

¿Es esa la energía limpia del futuro?

Como uno de los 15 mayores emisores de CO2 del mundo, México se ha comprometido a generar el 35 por ciento de su electricidad a partir de energía limpia para el año 2024. Desde que una reforma abrió el sector a la inversión privada en 2013, las energías renovables han despertado un gran interés entre los inversores. Tanto el sector solar como el eólico registraron un crecimiento récord el año pasado. Sin embargo, los observadores temen que el futuro de las energías renovables sea incierto bajo el mandato del Presidente Andrés Manuel López Obrador. Lisa Viscidi, del laboratorio de ideas Diálogo Interamericano, dijo que los cambios regulatorios bajo la actual administración están minando los incentivos para la inversión en el sector.

Ganar el consentimiento de las comunidades en Oaxaca ha sido otro reto significativo. Un informe de 2019 escrito por Viscidi sobre la primera subasta de energía limpia en México concluyó que varios proyectos se habían retrasado debido a la falta de aprobación de la comunidad.

Desarrollo alternativo

Los desafíos de la energía eólica en Oaxaca no son únicos. La transición a las energías renovables será un “cambio de época” en la mayoría de países, según Cymene Howe, antropóloga de la Universidad Rice de Texas y autora de un libro sobre la energía eólica en Oaxaca. Esto se debe a que ciertas infraestructuras energéticas, como las turbinas eólicas o los paneles solares, llegarán a partes del mundo no afectadas por la industria de los combustibles fósiles. “Será un cambio fundamental en la forma en que imaginamos los paisajes, cómo se emplea la tierra, quién debe vivir allí y asumir la responsabilidad”, explica. “Esta es una nueva frontera”.

En Unión Hidalgo, Ramírez cuenta que los conflictos por los parques eólicos ya han obligado a algunas personas a trasladarse a otro lugar en busca de trabajo o de nuevas tierras de cultivo. Teme que si Gunaa Sicarú sigue adelante, la ciudad pronto estará rodeada de grandes áreas de turbinas eólicas y no podrá crecer. “Nadie vendrá aquí para echarnos de nuestra tierra. Pero un día tendremos que irnos nosotros mismos porque no podremos soportar estar rodeados”, lamenta Ramírez.

Para ella, no se trata de impedir el desarrollo de la energía eólica, sino de ayudar a la población local a darle forma, por ejemplo, mediante parques eólicos de propiedad comunitaria, cuyos beneficios se dirigirían a la comunidad local. “El desarrollo puede tomar muchas formas”, reflexiona Ramírez.