Bienvenidos al Futuro —en transición al neo-feudalismo

Escrito por el compañero Nihil.


Bienvenidos al Futuro

en transición al neo-feudalismo

Trabajo: Lo que los datos de LinkedIn nos muestran sobre ...

Solamente puedo reproducir lo que veo, lo que pienso y,

decirlo más exactamente, lo que pensamos NOSOTROS”

Me acordé de determinado cuadro en el museo (se trataba de una asociación de contrastes):

una calle del siglo XX, una policroma confusión de

hombres, engranajes, animales, pasquines, árboles, colores y pájaros…

¡Y aquello había existido realmente!

Me pareció tan inverosímil y absurdo, que no pude dominarme,

y prorrumpí en una sonora carcajada”.

D-503i

Desde hace algunos años, la máxima prioridad de los gobiernos y las empresas ha sido acelerar la transformación digital para, acelerar (valga la rebusnancia) el desarrollo global. Además de la industria farmacéutica, la otra gran ganadora debido a la pandemia es la tecno-industria. Ya se comienzan a hinchar sus carteras gracias al “apoyo” de los servicios de la digitalización global.

Poco antes de la llegada del año 2000, cuando un supuesto colapso en los computadores de entonces por no programar dicho año ocasionaría fallos catastróficos si no se corregía a tiempo; platicaba hasta la divagación con un compañero sobre dicha situación, y terminé concluyendo que “el día en que el sistema acabe con la convivencia física entre humanxs, sería el comienzo de una nueva era”, en ese momento aún no me percataba que estábamos en la antesala de la era digital: en los albores de la Cuarta Revolución Industrial.

Una suerte de revival de la distopía iniciada a finales del s. XIX con el inicio de la Segunda Revolución Industrial (1870-1914), ha tomado vida hoy. El arribo de esta nueva distopía pareciera que nos conduce a reflexiones catastróficas, apocalípticas, fatalistas, pesimistas, etc. A lo largo del tiempo la hemos percibido como una ilusión, similar a la supuesta caída del capitalismo “predicha” desde los tiempos de Marx. Sin embargo, lo que vemos es que el mercantilismo actual va hacia la liberación económica tal como lo teorizara Hayek; es decir, parece que este tipo de capitalismo como lo hemos estudiado y conocido, ha sido una puesta a prueba a propósito y que, con la programación de la generación millenial y el avance tecnológico, ahora sí están listos para dar el siguiente paso, a menos que sectores de la alta burocracia se opongan reciamente y sigan con la idea de mantener a los Estados como unidad rectora y dominante; lo que podría reforzar la propuesta del nuevo populismo que va promoviendo Michael Onfray, mientras que los millenial más en sintonía con los libertarianos van empujando a lo primero; pero también hay un reacomodo en las elites y la imposición de nuevas teorías, pues no solo han surgido estos dos grupos antagónicos (que por cierto, afirman que el debate izquierda-derecha está agotado o desfasado en la era digital), sino que también salen a la luz los denominados NRX en el que aparentemente se conjugarían ambas ideas, es decir, hacer Estados-empresas, según la división geográfica-política actual y, cabe destacar, que es muy probable que los “movimientos ciudadanos” también se actualizarían como los llamados anti-extinción, que serían los que se acomodarían a cualquiera de estas tendencias, siempre que se asegurara la supuesta sostenibilidad y la perpetuación del ser humano sobre el planeta.

Por si fuera poco, habría que añadir la dosis permanente de series y programas distópicos que inundan las plataformas streaming que inyectan a la sociedad, como parte de un adoctrinamiento para mentalizar a la gente y acostumbrarlas a asumir cualquier hecho catastrófico ocasionado por el Sistema de dominación, donde este mismo termina siendo el héroe capaz de salvarlos, como el caso de la actual pandemia.

La Tormenta Perfecta

el etnocidio puede tener un giro positivo, el etnodesarrollo”.

MIA-FONATURii

El toque final que ha permitido consolidar el control y la vigilancia ha sido la pandemia. Sin duda, jugada maestra del sistema de dominación para forzarnos a la adaptación a esta nueva era.

Bajo la muletilla de mantenernos sanos y seguros, han creado una hipnótica obediencia que, ante la infinita repetición, normalizaremos poco a poco la ausencia de contacto afectivo: visual, interacción física o verbal; además de que todo lo que tocamos masivamente ahora será objeto de miedo; es decir: el fin de la convivencia social. De esta forma nos resetean el chip para la aceptación de la nueva normalidad de obediencia y confinamiento, con el Internet como aliciente contra la ansiedad y la depresión provocada por el incremento de soledad. Con el engaño de que la rápida migración a las nuevas tecnologías digitales originada por la pandemia será la clave para la recuperación.

El estudio sobre conectividad Mobility Report 2020 de Ericcson, menciona que México será de los primeros países de LaTam en conectarse al 5G y el Estudio de Hábitos de Usuarios de Internet en el país, indica que actualmente hay más de 80 millones de usuarios que se conectan vía smartphone (92%), teniendo como actividades el acceso a redes sociales (82%), mensajes (78%) y streaming de películas y videos con 65%.

Esta sociedad online, junto a la nueva clase productivaiii, es la que nutrirá y mantendrá en funcionamiento los neo-feudos y la sociedad terrenal –offline, los que estaremos en el rezago digital o navegando dentro de los limites como excluidos digitales; los salvajes que aprovecharemos la oportunidad no solo para sobrevivir fuera del radar del control digital sino para mantener la insurrección permanente sin tregua. Evidentemente, en este momento resulta imposible el sueño de la autogestión hasta no concretar la destrucción total del Sistema de dominación.

El sentido común como primera línea de defensa (y ataque)

En estos días de pandemia, nos ha tocado ver al anarquismo en la vidriera de la tienda de regalos. Se ha estado vendiendo con la etiqueta roja de liquidación junto a otras mercancías ideológicas como «alternativa» políticamente correcta; orientado a la positividad, la construcción, la cooperación, los cuidados, la integración y, la reforma, en busca de aceptación social y «alianzas estratégicas»”.

Gustavo Rodríguez

Pena ajena nos provoca ver como los changarros alternativos de los entrepreneur´s de la fauna “anárquica” se acomodan a vender sus mercancías en la era digital; es decir, como presentan sus proyectos pretendidamente anarquistas a través de los mismos medios que los espían y les hace su “perfil” para mantenerlos en una burbuja, aislados de otros segmentos. En este sentido, el movimiento local es más un cuerpo avejentado con una supuesta vitalidad activista que se va moviendo según la marea, tomando la senda que les impone el Sistema. Para decirlo, en palabras del compañero Gustavo Rodríguez: “…una extensión «mejorada» de la misma que emplea tácticas idénticas (al Sistema) en busca de aprobación y legitimación, develándose como un pulcro y eficiente vendedor de la tienda de regalos.”iv

Quien más que el Sistema, desea curar al movimiento de la enfermedad de la insurrección anárquica; depurarlo de esta infección maligna para absorberlo y diluirlo en el más sumiso ciudadanismo, transformándolos en inofensivas criaturas estereotipadas e imitadoras; vieja costumbre adquirida que ha venido destruyendo de forma reiterada nuestras tendencias impulsivas, salvajes, y naturales cargadas de sentido común. Una buena parte de este cuerpo envejecido se ha perdido en indecisiones y perplejidades en torno a la practica anárquica que ya debieran estar engranadas en su propia naturaleza.

Reitero lo dicho por el compañero, con el ánimo de originar una propuesta al anarquismo ucrónico (los que puedan recordar, valorar y establecer una acción), capaz de abandonar esta mala costumbre, de olvidar los discursos abstractos y aprovechar las oportunidades prácticas; es decir, concretar nuestro campo de acción, de acuerdo al contexto individual y la propia creatividad (que tanta falta hace) abocados a los actos de insurrección no solamente cuando los mítines y manifestaciones lo propicien, sino de manera permanente. Nuestro sentido común debería operar bajo la pauta de reconocernos en esta situación e impulsarnos a relegar esa emulación en pequeña escala con la sociedad capitalista, claro está, esto solo es posible si en realidad desean no preservar y revitalizar ese cuerpo avejentado en que reposan y les convida a dar bandazos cada vez que una simple palabra proveniente de trincheras ajenas les excita, desviándose del camino negro y la praxis anárquica insurreccional, sino renacer de las cenizas como siempre hemos hecho en nuestra historia.

Quizá todo lo anterior a muchos les parezca una fantasía, pero considero que lamentablemente siempre hemos tenido mayor habilidad para desarrollar nuestros antagonismos que nuestros afectos; sin embargo, entiendo que si verdaderamente buscamos la liberación total debemos encaminar todos nuestros esfuerzos hacia una ruta compartida. El compañero Kosta Cavalleri, junto a Bonanno y otrxs compañerxs, ya habían hecho una propuesta a fines de los 90`s; pero lo mío es solo una invitación a todxs lxs que navegamos en la Tendencia Informal, y seguiremos dicho camino (con particular coincidencia con las propuestas del compañero Gustavo) conservando intacto el mal sabor de la derrota de aquellxs afines vencidxs a través del tiempo; las llamas de la insurrección han inflamado mi pecho y me incitan a cultivar el fuego hasta descabezar a la Dominación y arrojarle su cabeza a lxs ciudadanxs que lo adoraron de rodillas.

Desde algún lugar, infectado por la pandemia

Nihil

Julio de 2020

Principio del formulario

 

i Nosotros, Yevgueni Zamiatin, Akal 2008.

ii Aunque quisieron componer la frase emitida tras la lluvia de críticas, ya está dicho y es la idea general del gobierno PEJISTA o de cualquier otro.

iii El filósofo francés Paul Virilio, hacía una comparación de los empleos laborales del s. XX e inicios del s. XXI, con los campos de concentración de la 1ª. y 2ª. Guerra Mundial, en el que este formato laboral era una especie de evolución de dichos campos. Ver, El Arte del Motor, Aceleración y realidad virtual. Ediciones Manantial, 1996, Buenos Aires, Argentina.

iv La capacidad heurística de la anarquía, disponible en: https://anarquia.info/la-capacidad-heuristica-de-la-anarquia/

(México) Critica al ecoturismo en la era del capitalismo verde

De un panfleto distribuido en algunos pueblos de México.


Critica al ecoturismo en la era del capitalismo verde
“El ‘capitalismo verde’ quiere mercantilizar la ...

Hay que entender que el turismo surge a partir de la industria y el capitalismo, es decir, al turismo le es inherente el modo de producción industrial y capitalista. Hay también que entender que las vacaciones fueron fruto de la lucha obrera, la cual fue prontamente absorbida (mercantilizada) por el sindicalismo charro y el bienestarismo estatal que anularía de tajo los frutos de la revolución social.

Ahora bien, el turismo es una forma de MERCANTILIZAR EL TIEMPO LIBRE, DE PONERLE PRECIO Y POR LO TANTO SUBERTIRLO A LA LÓGICA DEL MERCADO CAPITALISTA. No estamos de acuerdo con, ponerle precio a los ríos, bosques y montañas para visitarlos, ni para ser explotados por la industria turística sea municipal, comunitaria, federal o privada.

Muchas de las comunidades que ejercieron el eco turismo quedan vetadas de sus propios bosques, ríos, montañas, manantiales, etc. Porque ahora la ocupan y disfrutan los turistas que muchas de las veces son de clase acomodada y de piel blanca o blanqueada (Neo colonialismo) donde los mismos lugareños acaban siendo empleados y cosificados por el dinero que gasta el turista en sus territorios.

El eco turismo, sea sustentable o no, aun socializando las ganancias entre iguales, REPRODUCE LAS LOGICAS DEL CAPITAL, es decir, permite que las clases medias se distraigan un par de días de la explotación salarial: las vacaciones de eco turistas son el opio de los pueblos modernos.

Al capitalismo le conviene que el tiempo libre se mercantilice, que se vuelva un producto consumible, para así reproducir la lógica demencial de BURSATILIZAR EL TERRITORIO: El turismo es también antropocentrista, paga dinero por ver eso que llaman naturaleza; se le pone costo a la vida de un ave, árbol o río, en pocas palabras, es llevar el proyecto capitalista al seno de las comunidades que aún no están industrializadas.

En resumen, el turismo (también el turismo comunitario) existe gracias a la explotación capitalista y además de ello le es funcional, ya que reproduce las lógicas mercantiles y asalariadas que le mantienen en pie, dicha explotación industrial y capitalista (que permite la existencia del eco turismo) es la que justo destruye los ecosistemas alrededor del mundo, donde el turismo (de todo tipo) ha sido una de las claves para perpetuar el despojo y destrucción de los territorios y la explotación asalariada del primer y tercer mundo.

A ello se le suma también la exotización de las culturas campesinas e indígenas donde ocurren fenómenos buena onda del ecoturismo alternativo, consiente, comunitario, etc. “La cultura se vuelve también un producto a consumir” El tiempo libre del trabajador ante el turismo y las vacaciones dictadas por la acumulación de dinero (sean o no sustentables) son la máquina de producción de salario y la cosificación de eso que llamamos naturaleza: cosificación que permite dominarla, explotarla, destruirla.

A estas alturas, donde el cambio climático generado por el desarrollo industrial y el Estado están poniendo en riesgo la vida entera no solo de nuestra especie, sino del planeta entero, ya no estamos para el reformismo, ni para maquillajes de las problemáticas socio ambientales, ya no podemos seguir pidiendo apoyos y soluciones al Estado y a las empresas: YA NO PODEMOS SEGUIR APAGANDO INCENDIOS CON GASOLINA.

 

Por las razones anteriores:

¡No a la mercantilización de eso que llamamos naturaleza! ¡No al eco turismo!

¡Los ríos son seres vivos que deben de seguir su curso!

¡Si a la liberación total de la tierra y el territorio!

 

México – Parques eólicos en el itsmo: Con el capitalismo no hay energías “limpias”

Escrito por Sam Edwards sobre el efecto negativo de la energía eolica en el Itsmo de Oaxaca. Tomado de PeriodicoElLibertario


Acidentes e Incêndios em Turbinas Eólicas - Energia Eólica ...

Sam Edwards 

El istmo de Tehuantepec, en el sur de México, es uno de los lugares con más viento de la tierra. Rodeado por dos cadenas montañosas, la franja plana de tierra entre el Pacífico y el Golfo de México es un túnel de viento natural. Una sola ráfaga puede voltear los coches. El lugar perfecto para instalar turbinas de viento.

La geografía única del istmo ha dado lugar a fortunas mixtas. Unión Hidalgo, que alguna vez fue un aburrido pueblo agrícola, es una de las comunidades predominantemente indígenas de la zona, que ha experimentado un verdadero “frenesí del viento” desde la década de 2000. Algunos la apodaron “La Nueva Conquista” ya que grandes corporaciones, a menudo europeas, se apresuraron a aprovechar el poder natural del istmo.


Como tantas en esta región, la casa de Guadalupe Ramírez en Unión Hidalgo se esconde tras las interminables filas de turbinas de viento. En 2009, Ramírez, una ama de casa zapoteca convertida en activista a sus 60 años, firmó un contrato de arrendamiento de 30 años por su propiedad. Sabía que la tierra se utilizaría para un proyecto de energía eólica. Pero cuando llegaron los parques eólicos, como muchos otros, se sorprendió por la magnitud de las consecuencias. Desde entonces, lucha para asegurarse de que los demás estén mejor informados que ella antes de suscribir un contrato similar. “Queremos que la gente esté informada sobre lo que los nuevos parques eólicos significan para ellos. Queremos que sepan que no solo traerán beneficios sino también muchos problemas”, cuenta a DW. “Si la gente está informada de antemano sobre todos los hechos, no será tan fácil convencerla”.

Ramírez y otros activistas sostienen que los parques eólicos mexicanos aportan poco o ningún beneficio económico a la comunidad local. También compiten con la agricultura a pequeña escala, que es la principal fuente de ingresos para muchas familias. El principal problema es la falta de información. De acuerdo con la ley mexicana, las comunidades indígenas deben tener un voto decisivo en los proyectos. Sin embargo, según los activistas, la información que se les da por adelantado suele ser incompleta o engañosa. Además, los miembros de las comunidades indígenas que se oponen a esos proyectos son a veces acosados e intimidados. Ramírez deposita sus esperanzas en una batalla legal en curso, que podría marcar el rumbo de la energía limpia en México. De ser aprobado, se detendría la construcción del último proyecto controvertido.

La energía “limpia” tiene un precio

El parque eólico Gunaa Sicarú está previsto que se construya cerca de Unión Hidalgo. Dirigido por el gigante energético francés, Electricité de France (EDF), proporcionará 252 megavatios de potencia. Para ello, primero debe ser aprobado por la población local a través de una consulta pública. Y como para muchos parques eólicos apoyados por multinacionales en Oaxaca, eso está resultando ser un desafío.

En un país históricamente dependiente de los ingresos del petróleo, la energía eólica y otras energías renovables podrían favorecer una transición hacia una energía más limpia. No obstante, Alejandra Ancheita, directora de la ONG ProDESC, advierte que la energía verde no debe replicar el daño ambiental y el mal manejo de las comunidades locales, típico del sector mundial de combustibles fósiles. “Los proyectos de energía renovable no pueden justificarse únicamente por el hecho de que produzcan energía limpia”, dice Ancheita a DW. “No es energía limpia si no se desarrolla teniendo en consideración a las comunidades locales donde se construirá el proyecto”.

El equipo legal de ProDESC representa a un grupo de residentes de Unión Hidalgo con un mandato judicial contra EDF y las autoridades locales. La ONG sostiene que las autoridades locales y EDF no proporcionaron información precisa sobre los impactos del proyecto y distribuyeron traducciones engañosas del español al zapoteco.

Conflicto en la comunidad

Ramírez y otros activistas locales critican que la escorrentía de petróleo de las turbinas, que ya dominan el paisaje, contamina las vías fluviales. Al mismo tiempo, el sonido de los parques eólicos, muchos de los cuales están cerca de las ciudades, perturba a los residentes y a la fauna local de aves. Pero mientras que Ramírez y otros luchan por evitar más daños en sus tierras, algunos apoyan el desarrollo en Unión Hidalgo. En particular aquellos que pueden obtener un ingreso constante por el arrendamiento de sus tierras. “Está provocando mucha división en nuestra comunidad”, lamenta Ramírez.

Según un informe de Centro Europeo para los Derechos Constitucionales y Humanos (ECCHR), con sede en Berlín, el conflicto en la comunidad se intensificó en 2018, después de que quienes critican el proyecto fueran condenados como “enemigos del desarrollo” en las reuniones de asesoramiento de EDF. ProDESC y ECCHR concluyeron en una carta formal el año pasado, que la compañía necesitaba hacer más para prevenir conflictos en la comunidad.

EDF declaró a DW que había cumplido con sus obligaciones en el procedimiento de consulta para Gunaa Sicarú, pero que las autoridades mexicanas son en última instancia responsables de informar a las comunidades locales para garantizarles libertad de elección. EDF añadió que no había recibido ningún informe de amenazas contra quienes critican el proyecto de Gunaa Sicarú. El gobierno del estado de Oaxaca, por su parte, no respondió a la solicitud de comentarios.

¿Es esa la energía limpia del futuro?

Como uno de los 15 mayores emisores de CO2 del mundo, México se ha comprometido a generar el 35 por ciento de su electricidad a partir de energía limpia para el año 2024. Desde que una reforma abrió el sector a la inversión privada en 2013, las energías renovables han despertado un gran interés entre los inversores. Tanto el sector solar como el eólico registraron un crecimiento récord el año pasado. Sin embargo, los observadores temen que el futuro de las energías renovables sea incierto bajo el mandato del Presidente Andrés Manuel López Obrador. Lisa Viscidi, del laboratorio de ideas Diálogo Interamericano, dijo que los cambios regulatorios bajo la actual administración están minando los incentivos para la inversión en el sector.

Ganar el consentimiento de las comunidades en Oaxaca ha sido otro reto significativo. Un informe de 2019 escrito por Viscidi sobre la primera subasta de energía limpia en México concluyó que varios proyectos se habían retrasado debido a la falta de aprobación de la comunidad.

Desarrollo alternativo

Los desafíos de la energía eólica en Oaxaca no son únicos. La transición a las energías renovables será un “cambio de época” en la mayoría de países, según Cymene Howe, antropóloga de la Universidad Rice de Texas y autora de un libro sobre la energía eólica en Oaxaca. Esto se debe a que ciertas infraestructuras energéticas, como las turbinas eólicas o los paneles solares, llegarán a partes del mundo no afectadas por la industria de los combustibles fósiles. “Será un cambio fundamental en la forma en que imaginamos los paisajes, cómo se emplea la tierra, quién debe vivir allí y asumir la responsabilidad”, explica. “Esta es una nueva frontera”.

En Unión Hidalgo, Ramírez cuenta que los conflictos por los parques eólicos ya han obligado a algunas personas a trasladarse a otro lugar en busca de trabajo o de nuevas tierras de cultivo. Teme que si Gunaa Sicarú sigue adelante, la ciudad pronto estará rodeada de grandes áreas de turbinas eólicas y no podrá crecer. “Nadie vendrá aquí para echarnos de nuestra tierra. Pero un día tendremos que irnos nosotros mismos porque no podremos soportar estar rodeados”, lamenta Ramírez.

Para ella, no se trata de impedir el desarrollo de la energía eólica, sino de ayudar a la población local a darle forma, por ejemplo, mediante parques eólicos de propiedad comunitaria, cuyos beneficios se dirigirían a la comunidad local. “El desarrollo puede tomar muchas formas”, reflexiona Ramírez.

(Italia) Maravilloso pensamiento

De anarquia.info


ITALIA: MARAVILLOSO PENSAMIENTO.

Noticias locales. No sabemos cuándo, no sabemos quién, no sabemos por qué, solo sabemos dónde. Y esto es suficiente para abrir el corazón, incluso si lo que sucedió parece no haber tenido mucho éxito. Pero, como saben, en ciertas cosas es el pensamiento lo que cuenta.

Un pensamiento como el que alguien dejó en el muro de una empresa en las afueras de Lecce el fin de semana pasado. No era un cartel, ni una inscripción, no, era una olla llena de gasolina con un par de latas de gas, todo acompañado de un gatillo rudimentario quizás defectuoso. Hubo un gran incendio, la explosión no. Al informar, los medios de comunicación locales no pueden especificar cuándo ocurrió esto. Boh, entre el viernes 24 de abril por la noche hasta el lunes 27 de abril por la mañana? Ni siquiera dicen quién pudo haber sido y por qué. Boh, ¿un acto de intimidación o represalia por parte del inframundo o de algún trastornado? Por otro lado, fueron muy precisos sobre dónde ocurrió: en via del Platano 7, en el distrito de Castromediano, hogar de Parsec 3.26.

Pero, ¿qué hace este Parsec 3.26? Es una empresa de TI especializada en tecnologías digitales para la administración pública. Por ejemplo, creó el software utilizado por la policía y los bancos para el reconocimiento facial de aquellos que son filmados por cámaras de video vigilancia. Ah, ¿eso es todo? ¿Se habrá dirigido solo porque, como aprende al desplazarse por el sitio del insoportable lenguaje tecno-anglo-cretinizante, su «pasión es el gobierno electrónico»? Solo porque «ha comenzado una división llamada Reco 3.26, activa en la producción de sistemas de software en el campo del reconocimiento inteligente … en la investigación de sistemas biométricos y hace uso de equipos interdisciplinarios que incluyen ingenieros y científicos … Los sectores más afectados por esta tecnología actualmente son transporte, finanzas, seguridad (pública y privada). El crecimiento es impulsado principalmente por las iniciativas de seguridad de los gobiernos. Las empresas que pertenecen a sectores como el minorista y la banca están adoptando sistemas de reconocimiento facial para identificar a los clientes y controlar su comportamiento. Hasta la fecha, las soluciones producidas por Parsec 3.26 representan el estado del arte de las tecnologías de reconocimiento en Italia para la seguridad pública. De hecho, la compañía se ha distinguido por haber creado una solución de reconocimiento biométrico actualmente utilizada por el Ministerio del Interior – Dirección Central de Lucha contra el Delito dentro del sistema SARI «

¿Es posible que haya alguien hostil a esta sociedad «distinguida» simplemente porque ayuda al estado a llenar las cárceles y los bancos para proteger sus cajas fuertes? ¡Quien hubiera pensado eso!

Aquí, el hecho de que en tiempos de confinamiento, puntos de control, autocertificaciones, seguimiento, vigilancia con drones, etc., cosas para avergonzar a los regímenes totalitarios del pasado, alguien tuvo un pensamiento similar justo antes, durante o poco después del aniversario de la liberación del nazifascismo, nos deja hechizados. Puede haber sido solo un incendio, pero cuánta luz espléndida en medio de la oscuridad de la servidumbre voluntaria de hoy.

Luz de venganza, luz de dignidad, luz de libertad.

Promesas de guerra. Fuego y cristales rotos en Madrid.

Durante las últimas semanas del mes de diciembre fueron decorados, rotas las lunas, pinchadas las ruedas y/o arrancados los retrovisores de alrededor de 50 motos y 40 coches de alquiler, del burger king, de inmoibliarias, de seguridad, de bancos… También fueron reventadas las pantallas de una docena de cajeros.

Un cajero de la Caixa y otro de Santander fueron presa de las llamas. Cuatro coches de alquiler, dos del banco Santander, dos de inmobiliarias, uno de prosegur y uno de securitas ardieron durante la noche.

Quizá quedan muy grandes las llamadas a la guerra, no queremos hacer una analogía con otros lugares del globo en el que el conflicto ha alcanzado cotas de destrucción y muerte que no contemplamos por aquí. No son estas palabras un ejercicio de alarde, un selfie ególatra. Son simplemente un muestrario de cosas que suceden, de instantes de pasión en un mundo monótono y sin sentido. Un intento de potenciar y multiplicar la acción antagónica.

Evitar que un banco abra durante unos días, interrumpir el tránsito de mercancías o dañar directamente instrumentos de represión es importante y muestra al poder instantáneamente vulnerable. Asumiendo, claro está, que estos ritmos de destrucción son absolutamente asimilables por el capital y que se repone de ellos muy rápido.

En cualquier caso, no queremos permanecer pasivxs ante la perpetuación de esta realidad: continentes enteros convertidos en campos de concentración, ciudades de zombis consumistas que generan la devastación de la vida en todos sus sentidos, la autoridad y el beneficio subyugando cualquier tipo de relación…

No queremos caer en la virtualización de la vida y también de la lucha, en la que solo se representa el espectáculo de la revuelta para que después especialistas de la política de todos los espectros consideren la legitimidad o no de la acción. No vamos a separar el discurso de la praxis. Actuamos y hablamos.

Aunque algunas hayamos abandonado la esperanza de futuros idílicos no nos negamos el placer y la convicción de querer experimentar o imaginar la ausencia de dominación. Apostamos por la destrucción, pero esta no puede ser únicamente física. El ataque a la autoridad responde a una responsabilidad individual que nos lleva a querer eliminar elementos que la sustentan, como nosotrxs mismxs. Llámese deconstrucción, revolución interior o asesinato del policía que llevamos dentro la conciencia de los privilegios y de la actividad perpetuadora del orden existente es necesaria. Y ésta no puede mantenernos nunca a la espera, sino que debería funcionar como un impulso en la convicción de una destrucción necesaria, desde dentro y hacia fuera.

Queremos una lucha multiforme, lo que no implica unas prácticas reformistas sino la búsqueda de diferentes caminos de confrontación, que no den margen a la recuperación y que no entablen diálogo con el poder.

No vamos a esperar el momento adecuado ni al “despertar” de las masas. A la eterna promesa e inevitable demora del cuantitativo oponemos la espontaneidad y pasión de lo cualitativo. Asumiendo que la lucha por la liberación viene, se sustenta y va siempre hacia el individuo.

Por todxs lxs compañerxs represaliadxs.
Por la liberación total.
Desde y hacia la anarquía.
PROMESAS DE GUERRA

[Madrid] Incendio de un coche eléctrico de la compañía Car2Go.

En la noche del 24 al 25 de Febrero, incendiamos un coche eléctrico de la compañía Car2Go.

Los nuevos modelos de movilidad y urbanismo que nos proponen desde los estados y empresas, en este caso a modo de «Carsharing» o «Smart Cities» forman parte de una propagan capitalista que pretende blanquear la imagen del viejo capitalismo hostil, devastador e inhumano de siempre. Sin embargo, no son más que una extensión del desastre industrial que perpetúa unas condiciones de existencia miserables que hacen posible su desarrollo y beneficio.
No queremos reformar el capitalismo, queremos destruirlo. No necesitamos más motivos para atacar.

Guerra al Estado, al capitalismo y a la aniquiliación cotidiana de nuestras vidas.
Por la anarquía.

(Chile) Reflexiones acerca de plantear perspectivas anárquicas contra la devastación

Reflexiones desde compas chilenos, sobre la intervencion desde una perspectuva anarquica contra los diversos proyectos productivos del avance civilizatorio. Es importante el debate de esto entre los compas de Mexico, ya que en diversas zonas se vienen implementando varios mega proyectos, por lo regular muchas de estas luchas se ven mediadas aqui por ONGs y colectivos de orientacion ciudadana, democratica y de izquierda que no hacen una critica global contra el Estado, la tecno industria y la civilizacion y acaban perpetuandose en luchas reformistas. Por otro lado aun sin sostener un proyecto radical, demasiados activistas ecologistas son asesinados por el gobierno y sus sicarios, en su mayoria indigenas y campesinos.

¡Liberacion de la Tierra!    ¡Liberacion Total!


DEFORESTACIÓN

ALGUNAS REFLEXIONES ACERCA DE PLANTEAR PERSPECTIVAS ANÁRQUICAS CONTRA LA DEVASTACIÓN: INFORMALIDAD, APOYO MUTUO Y PROYECTUALIDAD

«Por supuesto: nuestra querida civilización de la cual estamos tan orgullosxs. Hemos abandonado la vida libre y feliz de los bosques por esta horrenda esclavitud moral y material. Y por ellos nos comportamos como maniáticos, neurasténicos, suicidas. ¿Por qué debería importarme que la civilización haya dado alas a la humanidad para volar y así poder bombardear las ciudades, porque debería importarme si conozco cada estrella en el cielo o cada río en la tierra?[…] Hoy en día la bóveda estrellada, es un velo plomizo que vanidosamente nos esforzamos en atravesar, hoy en día no hay nada desconocido […] Me trae sin cuidado su progreso. Quiero vivir y disfrutar»
Bruno Fillipi

«Pero es precisamente cuando la gente sabe que ya no hay nada que decir a sus gobernantes, cuando aprenden como hablar un@s con otr@s. Es precisamente cuando la gente sabe que las posibilidades que este mundo puede ofrecerles son nulas, cuando aprenden como soñar lo imposible. Esta red de instituciones que domina nuestras vidas, esta civilización, ha convertido nuestro mundo en una prisión tóxica. Hay mucho que destruir a fin de que una existencia libre pueda ser creada. El tiempo de los bárbaros está al alcance de nuestras manos»
Willful Disobedience

¿Es deseable un mundo donde los estados reprimen, torturan, asesinan a quienes defienden formas de vida de respeto con el entorno y los ecosistemas?

¿Es deseable un mundo de poder centralista autoritario, de fronteras militarizadas, de devastación de la naturaleza, de violenta xenofobia e imposición consumista cuando todo alrededor es jerarquía, miseria, toxicidad y explotación?

¿Qué ha hecho la visión antropocentrista / desarrollista constituida en estados y leyes, si no imponer a través de la sangre, un colonialismo en los últimos quinientos años en las regiones del sur del mundo?

¿Qué situaciones horribles tienen que seguir sucediendo para no decidirse a accionar hacia la ofensiva contra el poder que nos oprime?

¿De qué forma aprender de las antiguas luchas y resistencias para coordinarse y atacar un proyecto tan grande y nocivo como IIRSA?

¿Y después de esta nueva avanzada del capitalismo qué se viene?

En primer lugar hay que dejar claro: Somos acerrímxs enemigxs de la autoridad, sea religiosa, patriarcal, especista, ciudadana etcétera.

Entendiendo que nos situamos en diferentes intenciones y formas de afrontar el conflicto desde todas las contradicciones autoritarias que nos atañen en una sociedad miserable como norma. Es Imposible que nos creamos purxs porque estamos malditos por la mercancía, ademas rechazamos el concepto cristiano de bien y mal, pues no nos importan ni lxs ideologxs ni lxs enjuiciadores de los dogmas. Enemigxs de la máquina del estado y el capital y su forma de vida jerárquica, sabiendo de antemano que no existe la libertad sin la destrucción previa de la autoridad y su infraestructura.

Frente a esto, consideramos fundamentales las posturas antiautoritarias para reflexionar de qué manera nos proyectamos en una lucha específica sin fines de poder ni económicos, estas luchas poseen múltiples variantes y contradicciones, con matices y derrotas, con ofensivas y revueltas, con voluntades y apatías, y no existen formulas para comprenderlas en todas sus dimensiones. Sin embargo nos posicionamos, y afirmamos que la organización que deseamos es una que desee experimentar formas horizontales de acción, y la que consideramos la más cercana y consecuente es la organización informal, porque potencia la multiformidad de maneras e intenciones, y se exterioriza como necesidad práctica y teórica, como coordinación propagandística y estratégica, como de espontaneidad y ocio. Estas formas de organización son procesos colectivxs e individuales – de autoeducación experencial – que tienen por finalidad tensionar la jerarquía dentro de la lucha, tanto en lo interno como lo externo, en lo social y clandestino. Todo esto, sobre la base de objetivos y aspiraciones en común y con libre acuerdo, optando por el compromiso hasta que se decidan nuevas estrategias; sin necesidad de una plataforma o una asamblea de principios cerrados que buscan homogeneizar, que exigen programas preestablecidos y morales de acción: sino frente a unx mismo, y con quienes se decidió coordinar y conectar, según se desee y de la forma que sea. Rompiendo con el unilateralismo ideológico centralista de aquellxs que buscan espacios de poder para abarcar una estrategia jerarquizada por un comité central o algo por el estilo; ocupando caudillismo, coerción y captación para sus filas de militantes, victimismo asistencialista, superioridad ética purista o lo que sea con el fin de conseguir sus objetivos autoritarios. Apelamos a la multiformidad de las acciones, la expresión de la individualidad y de las diversas afinidades, en donde no existen modelos sino formas prácticas que se van intentando y creando en libres asociaciones, apelando al respeto, al aprendizaje mutuo, a la solidaridad y la autocrítica fraterna entre pares.

Consideramos fundamental la organización informal para la peligrosidad de la anarquía, la posibilidad de revuelta y solidaridad con otras luchas de rebeldes; asumiendo una postura de libertad contra todo centralismo formalista, y generando una proyectualidad concreta, que asimile objetivos contra el sistema de dominación. La necesidad es relacionar experiencias para el enriquecimiento de las posturas, colaborar negaciones de lo existente, apelar a lo cualitativo, sin dogmas ni iconos, sin posibilidad de negociación con lxs enemigxs.

Es claro que este tipo de posturas no se desarrollan de una sola forma, los contextos condicionan las acciones, espontaneidades, afinidades y reflexiones en torno a ellas; por ejemplo en el calor de una revuelta, o en la necesidad de organizar instancias de encuentro y propaganda entre pares, coordinar actividades contraculturales, generar instancias deconstructivas o de aprendizaje colectivx, en las acciones directas de expropiación o ataque sin mediadorxs a la institucionalidad , o simplemente conversar lúdicamente acerca de un tema en especifico: las expresiones son muchas y los matices también, pero no faltan ejemplos para manifestar como se han generado iniciativas de grupxs que deciden organizarse de una manera no centralista sin programas preestablecidos.

En la organización informal no importa la retórica mascullada de verdades, sino el proceso y la convicción de hacer las cosas, porque nacen de las voluntades individuales o colectivas; eso no significa que seamos lxs verdugxs misantropxs, ni tampoco lxs salvadorxs entrópicxs del mundo. Se trata de que cada expresión o práctica sea justificada por la propia acción o iniciativa que se lleve a cabo, y con quienes decidan plantearse un objetivo común; sin verse el ombligo, sino entendiendo el contexto y realidad en la cual nos desenvolvemos, dentro de las condiciones jerárquicas que nos situamos, en los momentos de lucha que asumimos, y la fervorosidad del ambiente que deseamos.

La organización informal es cruzada por diferentes estrategias que se conectan en objetivos a veces particulares y a veces generales, esto significa, que ante las diferencias no se llega “por necesidad” a un acuerdo o a una hegemonización del discurso, sino que, dependiendo de cada caso, se avanza paralelamente sin verse como antagonista o disputador de espacios, – como lo hacen constantemente lxs grupos autoritarios-, sino que simplemente se decide lo que se decide sin ninguna receta interpuesta. Además con lxs autoritarixs y progres “ni a la esquina”, nos podemos encontrar en el candor de una revuelta pero no construimos ni queremos hacer proyecto con ellxs: lxs que anhelan el poder con lxs que desean destruirlo obviamente no pueden tener puntos de afinidad. Esto no quiere decir que exista un modelo de persona con la que sí y con la que no se organiza, sino que se encuentra según los criterios,procesos y en la calle, intenciones y objetivos en común en que decida estar o no, porque cada individux y grupo tiene sus propias formas de decidir según las circunstancias del encuentro mismo.

Realizar estas reflexiones acerca de la organización informal nos sirve para plantear críticamente, y desde nuestro punto de vista, un método, tanto a nivel de acción como organizativo, tanto en lo público como lo subversivo, como una posibilidad que trascienda al tiempo y las personas, como una proyectualidad de lucha contra el poder y los gobiernos, con formas que se van adquiriendo o desmantelando con el tiempo. Frente a este tipo de instancias no existen dobles caras, sino que se evidencia por sí mismo desde que lugar se está posicionando, desde estrategias horizontales y perspectivas de acción especificas; que rompen con la ilusión de neutralidad democrática en el enfrentamiento, que hablan desde un visión o varias sin ocultamientos políticos, que aspectos que se consideran elementaes para cuestionar en profundidad mega proyectos devastadores como IIRSA, o empresas extractivistas de toda índole. Y ademas, plantea una organización coordinada en la ciudad de forma propagandística y agitadora, en mitines o instancias de encuentro, en acciones y comunicación de posturas en jornadas de revuelta, cuestionando todo tipo de caudillismo de lideres, aniquilando todo maquiavelismo autoritario o moralista cristiano.

La organización informal, como postura creadora y propositiva, señala la falsedad autoritaria que ronda por los espacios donde puede explotar o generarse una instancia de critica radical frente al sistema capitalista de dominación. Ejemplos podemos ver en revueltas de toda la región de ABYA YALA, donde vocerxs se transforman en dirigentes reaccionarixs y politicxs profesionales, o posturas que ocupan las luchas para recuperar sus militancias jerárquicas decidiendo como y cuando accionar según su ocultado interés; o se le pone paños fríos a individuxs con ánimos de revuelta en pos de una estrategia conciliadora y reaccionaria, donde termina siempre en negociaciones y victorias de las empresas sustentadas por las leyes, hablando de condiciones objetivas según sus criterios vanguardistas, ocupando a la gente para sus intereses particulares y no en afán de una critica radical a la devastación capitalista tecno industrial. Anulando todo clima revolucionario para trasformarse en una gran anécdota.

La importancia de la revuelta en la ciudad y la defensa de la tierra y la mar.

Frente a varios conflictos que genera el capital, tanto sociales como de la tierra y sus hábitats, hemos visto cómo se generan discursos con objetivos muy diferentes unos de otros: y es imposible hacerse lxs desentendidxs, más aún cuando las diferencias denotan ser antagonistas en sus objetivos.

Estamos en una época donde una acción necesaria es contemplar el escenario para no cometer arrebatos frente a lxs enemigxs, y desde ese lugar, agudizar la critica radical al extractivismo y no generar reacción ciudadana a la posibilidad insurrecta, ya que la situación es compleja y los discursos fascistas y recuperadores ocupan toda oportunidad para desprestigiar o atacar directamente a la lucha anarquista, cosa que siempre han hecho, pero si nos pilla desatentxs puede ser un golpe duro: por eso la necesidad del autoaprendizaje y la capacidad de comunicación entre compas, que se desenvuelven en diferentes contextos y realidades. Ademas, la estrategia y proyectualidad de la lucha se relaciona con aquellas condiciones de control en la que estamos impuestxs, y en la ignorancia y apatía tanto de nuestra parte como de la gente externa de nuestros puntos de vista; bajo ninguna circunstancia se tienen que analizar los contextos de forma segmentada y hermética, sino que se contemplan, analizan y accionan
tanto individual o colectivamente según las circunstancias mismas.

Lo que se denomina lo parcial y lo total, lo social y lo antisocial, no es más que mero binarismo teórico; las cosas suceden en lo concreto, en la evidencia misma de la miseria capitalista: en la maquinaria asesina de control social y productivo, en la tecnocracia del espectáculo ideológico, en politicxs y policías invadiendo y decidiendo por la vida de lxs demás, esclavizando todo a su paso. A esta nueva forma de ideología moderna de jerarquía social se le ha denominado CIUDADANÍA, la cual se hace partícipe activa de esta maquinaria gigante, de esta devastación horrenda denominada progreso, todo esto adornado con símbolos propagandísticos y tecnologías que complejizan los mecanismos de autoridad y de alienación. Estas instituciones de la opresión se manifiestan en situaciones concretas, en contingencias sociales e individxs específicxs, por ejemplo en medio del campo en una invasión industrial, o en medio de juntas rebeldes abordadas por lxs caudillxs del estado, o en el calor de una revuelta donde la izquierda desea reprimir a lxs insurgentes, haciendo el trabajo que no logra abarcar la policía, o en una lucha social donde la dirigencia termina haciendo un llamado a bajar las tomas, o en una acción contra el banco donde la ciudadanía termina poniéndose al lado de lxs banquerxs y la burguesía, o en una toma de terreno donde existen contradicciones de objetivos antagonistas entre lxs individuxs, o en una iniciativa solidaria que termina siendo donaciones monetarias sin vínculos más profundos con una lucha especifica, o en una acción de propaganda callejera, etcétera.

El deseo de libertad anárquico se desarticula y expande constantemente, enriquece el espíritu e impulsa la creatividad; para que no haya mediadores ni dirigentes es fundamental atacar pronto o ahora mismo, sin previa consulta a un mundo que no nos consultó sus condiciones de miseria. Se hace necesario canalizar estratégicamente las formas de lucha y diversos lugares del enfrentamiento, porque éstas se dan de manera múltiple en los distintos espacios donde el poder mete sus narices y explotación. Todo sucede simultáneamente; lx individux irrumpe cómo y cuándo desea: no aceptando ni un segundo la retórica de la autoridad, -muestre como se muestre-, tensionando constantemente las contradicciones que nos atañen, luchando contra las miserias del universo pos industrial de la devastación generalizada, dentro y fuera, en un constante devenir en revuelta. Esa acción no necesariamente va a ser subversiva en su primer momento, quien lo sabe, pero será la muerte de lo mediado, donde lo que se hace es con libre determinación, asumiendo las consecuencias, sin aceptar formas de coacción políticas, reaccionarias y policiales.

La tierra es vida, no se relaciona a través del poder como lxs ideólogxs y tecnócratas siempre han querido demostrar. La tierra se manifiesta y existe en ella conjuntos de complejidades y ecosistemas; y como un todo que late, se relaciona e interconecta, se manifiesta en sus múltiples formas; así como nosotrxs mismxs, que somos ella misma. La tierra no puede ser territorio fragmentado en fronteras políticas, porque el territorio o terreno es delimitación; es evidente que existen diferentes formas de vida y culturas, pero esto no es impedimento para dividirlas por mero interés. La defensa de la tierra (MAPU) no es defensa de territorio/terreno, así como la defensa de la libertad no es la defensa de una nación. Sin lugar a dudas, hay lugares en resistencia que luchan por autonomía, pero no defendiendo una propiedad o frontera, sino que la tierra misma, una forma de vida, una cosmovisión, contra la modernidad occidental, o cualquier tipo de separación jerárquica y sus miserias tras suyo. Por otro lado, la revuelta en la ciudad no puede tener otro objetivo que el impulso insurreccional a este sistema de dominación carcelario, donde principio, método y fin no se confunden en la practica y estrategia, ya que no se justifican medios de poder para lograr un objetivo, sino que se llevan a cabo con intenciones y principios antiautoritarios que buscan su coherencia, aunque supuestamente para algunxs se “avanza menos”, pero preguntamos ¿avanzar hacia donde? ¿a un lugar donde se reemplacen las caras de la autoridad y la represión? Por otro lado, la toxicidad ambiental y de relaciones en la urbe genera modos de alienación que se dejan llevar por la misma dinámica de su corrosión, determinada por el flujo de mercancías y del ocio capitalista, territorio de vida producido por el mismo modelo que sustenta. Sin embargo, posibilitar acciones en defensa de la tierra en tales territorios es posibilitar acciones de desmantelamiento de la institucionalidad, tanto en el ataque directo como en la tensión de formas de relaciones antagonistas a la jerarquía ideológica; así como también solidarizar en la calle, la contrainformación y la propaganda con las resistencias que están en pie de lucha, ademas de posibilitar encuentros y recuperaciones de terrenos(territorios) o casas ocupadas para impulsar las iniciativas antiautoritarias. La ciudad es la representación de la miseria en todas sus vertientes, pero es posible accionar contra la devastación en ella según los criterios que se decida: las instituciones del poder existen allí, como los centros capitalistas, lxs especialistas, burócratas y aparatos de represión, donde se puede impulsar y radicalizar movilidades sociales que tiendan al cuestionamiento contra la autoridad, y generar propaganda por el hecho en las mismas posturas y acciones que se realizan. Existen muchas posibilidades de generar apoyo mutuo con las luchas de la tierra, pero sin lugar a dudas no existen formulas ni contextos para plantear objetividades, son en las mismas circunstancias, en las condiciones, proyectos y voluntades donde se realizan las iniciativas entre compas, que pueden transformarse en grupos de afinidad como redes autónomas para el impulso revolucionario.

Asimismo la defensa de la tierra y la mar se evidencia en la defensa de una zona autónoma en resistencia misma, en deconstruir los saberes de la autoridad invasora, desde la alimentación hasta los ritos paganos, en el ataque directo contra la infraestructura, en la estrategia coordinada de defensa y ataque, en la comunicación entre regiones y condiciones de vida, en la experimentación de que otras posibilidades del relacionarse con el mundo son posibles: en la libertad antiautoritaria y deliberada del existir.

IIRSA en este momento es el proyecto de la destrucción de la vida, y la defensa de la tierra es lo más necesario que nos convoca, algo que simplemente florece, entre lo que se ha experienciado y lo que se quiere otorgar; la manera en que nos concebimos y nos relacionamos con el entorno. La rebelión frente a lo existente y la defensa de la tierra y la mar son dos aristas contra el capital-estado, por lo tanto contra IIRSA, más allá de los rótulos: es en la acción y en los intentos que no pululan con lo autoritario ni lo que desea dominar lo que prevalece, lo que se enmaraña en defenderse y atacar; como muchos pueblos originarios, o como muchxs rebeldes y anarquistas lo han hecho por siglos. Hoy en día, la devastación, es traducida en monopolio mundial de guerras por dominar la naturaleza en pos de la lógica de la mercancía y el fetiche del espectáculo; traducida como civilización y progreso extractivista; traducida como autoridad, su ley y policía; traducida en estas regiones del sur como proyecto IIRSA.

Legalismo e ilegalismo

Siempre existe la posibilidad de negar lo existente y a sus falsxs criticxs, porque no hay sumisión cuando se desea la libertad, se desea la anarquía, sea desde lo mas profundo hasta lo más instintivo, florece el germen de la rebeldía, de la necesidad de construir otras formas del relacionarse, fuera del ámbito de la jerarquía y la explotación.

Cuando nos posicionamos desde una postura anarquica, quiere decir que no aceptamos ningún poder, sea gobernante, institución o ley que nos domine, y menos que deseamos dominar, porque no queremos que algo o alguien domine sobre nosotrxs ni nadie. Esto quiere decir que vivimos lo más alejado posible de la ley, y es por esto que buscamos nuestras propias maneras de organizarnos para tener y desear una vida fuera de esa legalidad. Se es necesario vivir la vida en los propios términos, en el aquí y en el ahora, y esto irreductiblemente lleva a una posición que, en los conflictos sociales, se rehuya, en todo sentido, a las implicancias que una legalidad pueda imponer sobre las condiciones de la lucha misma, ya que esas mismas condiciones quiso imponernos su voluntad autoritaria que reproduce el mismo mundo que negamos, y la consideramos corrosiva y violenta en todo sentido.

En las luchas sociales unx se encuentra con autoritarixs y ecologistas, con ciudadanxs y legalistas, con politicxs y rebeldes, con insurrectxs y reaccionarixs, donde las formas de lucha que pueden llegar a generarse responden a diferentes contextos e intereses. Pero el objetivo primordial, desde nuestro posicionamiento, a pesar de tales o cuales características del conflicto, es la destrucción del mundo de la autoridad y acabar con el avance del capital de todos los modos posibles y en todas sus expresiones: sea su infraestructura, su ideología, sus verborreas discursivas, sus lógicas jerárquicas: en su ley, porque ha significado el genocidio y el ecocidio de todo lo existente, de la naturaleza y cualquier libre determinación a través de distintas formas de opresión. Basta con hacer una cronología o acercamiento de todas las injusticias que han sucedido desde la revolución industrial y la creación de los bancos y naciones como instituciones de poder, que a de esclavitud y terrorismo de estado levantaron sus riquezas en la región de ABYA YALA y en África, con la explotación de la tierra y del proletariado, de los animales y la opresión de genero; el colonialismo y el centralismo de poder ha generado un estado de control que imposibilita toda forma de libertad autentica (sólo acepta la que es producida y generada por el mismo aparato represivo), y hasta la actualidad siguen sucediendo tales actos de violencia llena de crímenes brutales y miserias que los medios ocultan o manipulan para su
conveniencia.

No aceptamos la legalidad porque es la norma dada por el sistema de dominación para mantener sus privilegios: toda su institucionalidad está hecha para sus propósitos de poder, hoy en día transformada en industria, explotación y devastación; amparada por aparatos de represión y control social. Su institucionalidad es un juego macabro con el que se han sustentado lxs poderosxs, explotadorxs y burócratas, desde la creación de los estados y el capitalismo, su forma de vida de opresión:

Simplemente no aceptamos la legalidad porque no queremos ser dominadxs ni queremos dominar, deseamos autodeterminarnos y elegir el modo de vida que queremos vivir sin ningún tipo de opresión.

No se puede transformar estas condiciones simplemente tomando los medios de producción porque no hay un lenguaje común con lo que ha reproducido esta forma de sociedad, la apropiación de la institucionalidad y sus leyes no son alternativas, ni una lo ha sido para una posible liberación: hay mucho que destruir y desmantelar para que individuxs y seres libres existan sin ningún tipo de dominación, pero en primera instancia es su ley.

“No quiero esta empresa en mi propiedad”

En muchos de los conflictos sociales la mayoría de las personas que se involucran en los espacios de lucha son las que están directamente afectadas con la construcción de un camino, o la contaminación que dejará una industria en un sector, o un despojo de un territorio, etcétera. Lamentablemente ese es el caso del cuento paranoico: cuando te das cuenta que su reacción sólo existe cuando se sienten involucradxs directamente porque se sienten invadidxs en su “propiedad”; pareciendo que todas las noticias de los medios de comunicación e informaciones anteriores lxs prepararon ideológicamente para soportar cualquier tragedia anterior, y cuando la catástrofe toca sus puertas, es ahí cuando reaccionan y piden solidaridad a mansalva. Muchas de las veces genuinas y reales intenciones de defender el lugar donde siempre han vivido, pero hipócrita resulta en sus objetivos: porque no importa,- al menos a la mayoría afectada por la rutina capitalista-, que tal proyecto o despojo extractivista se traslade a otro sector, o a otro planeta, con tal de que no le afecte “su propiedad”, a él/ella no le importa. Esa es la indiferencia capitalista, o la lógica del narcisismo posmoderno, tergiversado en el método hegeliano del más débil y el más fuerte: donde el débil con un discurso “victimista” suplica solidaridad cuando se ve rodeado, luego no molesta a nadie y vota cada cuatro años, quizás soñando ser ese pez fuerte que es capaz de echar y decidir a otros por mandato, o simplemente acepta lo que se les dice como masa amorfa de laboratorio.

Pero más allá de cierto pesimismo, es real que uno de los tipos de resistencias más recurrentes es aquella donde no se cuestiona ni el capital, ni la naturaleza de la industria, sino que sólo se cuestiona la industria en su sector territorial especifico. Este tipo de movimientos individualistas de corte liberal/capitalistas son generalmente avalados por los partidos políticos, en un pacifismo legalista que se transforma en carnavales y fotos con futuros candidatos: la famosa y horrorosa marcha ciudadana, el espectáculo fetichista de la política, el pacifismo esclavista bañada de pseudo consignas, el pacifismo reaccionario a posturas más radicales de transformación.

Con esto, no se quiere decir que no existan luchas genuinas donde muchas personas comienzan a cuestionarse la forma de vida injusta en que se habita, y que pueda ser un puntapié para conocer otras formas del plantearse y relacionarse frente al mundo; pero son lxs menos lxs valorables o cercanxs dentro de toda esa masa uniforme, la mayoría sigue creyendo en el progreso asesino, o simplemente no quiere ser afectadx directamente. Pues, entonces, que sean otrxs lxs afectadxs: inmigrantes, pobres, pueblos pequeños, comunidades ancestrales, etcétera. Lo demás son sólo consecuencias secundarias para el “desarrollo” de la “sociedad”; esa que no se quiere “hacer cargo”, pues “quieren vivir en paz y nada más”.

“No quiero esta empresa aquí ni en ningún lugar pero me gusta el capitalismo”

En estos casos podemos ver a individuxs afectadxs por la empresa y, que de algún modo, se posicionan en contra de la nocividad de ella misma. Se genera, a partir de esto, todo un “activismo” en contra de un particular tipo de industria, por sus repercusiones ecológicas o en el/a cuerpx de aquellxs que la consumen: como las críticas a las energías clásicas (petróleo, carbón), proponiendo las renovables (solar, hidroeléctricas);como mejores condiciones para la explotación animal y humana, tanto en la tierra como en el mar (vacas y pollos mejor alimentados, trabajadorxs con ejercicios de yoga); como una ética “correcta” y “consciente” del consumo (starbucks ayuda a niñxs pobres, medicina natural marca Monsanto) Por ello, la mayoría de empresas monopólicas han hecho un giro a lo ecológico: sin tocar la principal contradicción del capital y su forma de vida de imposición.

Muchas de las vertientes ecologistas tienen mucho que decir cuando se trata de plantear una forma tecnocrática industrial “diferente” a las formas neoliberales clásicas del capitalismo global; así como el socialismo clásico que criticaba las diferencias sociales, sin profundizar en el origen autoritario de toda diferencia social. Sin embargo, tales personas que participan de ellas, tienen como intención no modificar las estructuras que sustentan aquello que dicen cuestionar: sino que avalan sus leyes y su institucionalidad de control que la sustentan. Estas tendencias charlatanas sacan provecho económico de la crisis ambiental, promoviendo la idea de “capitalismo verde”, para generar un nuevo ciclo capitalista de producción y consumo; ocupando el recurso de “salvar la tierra” para sus intereses económicos, anteponiendo su propia automutilación con su verborrea hipócrita, posibilitando nuevxs posibles consumidorxs, haciendo vista gorda de los verdaderos conflictos que producen tales contradicciones: el capital y la autoridad antropocéntrica. Son especialistas para usar semánticas “más conscientes” pero sin dudar de decir “recursos” a la naturaleza, y sin cuestionarse las contradicciones de clase, autoridad o extractivismo. Estas iniciativas no cuestionan el principio de las relaciones promovidas por la civilización y sus consecuencias, las cuales se encuentran llenas de eufemismo y coerción política. Apuntando a una lógica de especialización en la división del trabajo, y también –peligrosamente-, en las luchas en defensa de la tierra, asumiéndose como vocerxs por sus tecnicismos redundantes y “mayor conocimiento” del asunto. Las estructuras de poder, sus leyes y el estado, reforzados con nuevos paradigmas, les convierten en nuevxs reaccionarixs a la hora de plantear los conflictos; y, asumiendo la legalidad como el único método de amparo, proyectan, en la mayoría de los casos, una carrera política.

No existe la gestión más saludable para la devastación, puesto que la naturaleza sigue siendo mercantilizada y cosificada para los intereses de estados y capitalistas, y en esto no hay dos o tres lecturas: por más que deambulen por retóricas de las buenas intenciones, el origen del conflicto es validar una forma de vida en particular: la vida de la autoridad. El sistema tecno-industrial ha reforzado las redes de dominación, el progreso ha devastado física, social y psicológicamente la vida, es imposible apropiarse de algo que representa la causa misma de las condiciones sociales en beneficio de lxs dueñxs del mundo y burócratas que los sustentan

“No quiero esta empresa ni la forma de vida que la genera y sustenta”

Una última posibilidad de plantearse frente a la situación (aunque existen intermedios difusos entre ellas también) es situar los conflictos contras las empresas y los proyectos extractivistas como un lugar más en la cadena de explotación que el capital ha llevado a cabo.

La propuesta es organizarse o atacar sin mediadores, sin reproducir la política que hizo posible tales leyes, que sustentaron tales catástrofes e industrias. Sin tranzar con poderosxs ni caudillxs, atacando el trasfondo del asunto, y entendiendo que el valor de una lucha no lo hace el exitismo de ella, sino la expansión de la revuelta, la búsqueda de otras formas de relaciones, lxs vínculos de afinidad y la profundización de la critica radical en búsqueda de generar formas de vida antagonistas que tengan una proyectualidad: la defensa de la tierra, de la anarquía, como una experiencia de resistencia, como una de las tantas que hay que afrontar en la guerra social de explotación, de clases, de patriarcado, de especismo y formas de control que se vive.

Es imposible transar o negociar con aquellxs que deciden por reproducir la miseria, y eso no significa ver a todo el mundo como enemigx, sino simplemente, no perder el horizonte desde el lugar en que se levanta: el por qué se hace, y por qué no se quiere seguir reproduciendo la forma de vida autoritaria.Estas experiencias han sido llevadas ampliamente por grupos de pueblos ancestrales, defendiendo el entorno en el que viven y su cultura; grupos de rebeldes o anarquistas que, de manera individual o colectivamente, comprenden la esencia mortífera del extractivismo; iniciativas que deciden optar por una vida de lucha por la libertad de todo ser vivx, sin oprimidxs ni opresorxs .

De muchas formas se puede comprender y afrontar un conflicto específico, y sin lugar a dudas cada uno de ellos tiene sus propias características, historias y contradicciones; pero el origen y el fin radica simplemente en no aceptar la irrupción de una forma de vida ajena que viene a imponer sus leyes y creencias: una ideología, una determinada manera de concebir las cosas estructurada en jerarquías, una industria que termina devastando toda la flora y fauna y proletarizando o despojando comunidades. Es fundamental atacar donde se encuentre la infraestructura del progreso capitalista y de la manera que sea, sabiendo que sus tentáculos son muchos y poderosos, pero también entendiendo que las resistencias también son multiformes: a veces cíclicas, a veces expansivas e insurreccionales, a veces anecdóticas, pero siempre parte de una toma de posición concreta que logre manifestarse en acción y práctica, y en creatividad revolucionaria de generar nuevas formas de relaciones.

No ser legalista equivale a no aceptar de ningún modo las reglas de su juego, donde ellxs ganan y nadie más; y si se llega al límite de un conflicto, buscar más alternativas de estrategia, entendiendo los procesos e individualidades. Aunque es fundamental levantarse lo antes posible, en el aquí y en el ahora, antes que sigan destruyendo todo a su paso, ya que la catástrofe sigue expandiéndose, y devastando todo a su paso.

Acción directa, apoyo mutuo, informalidad, ofensiva

«Tomamos la acción directa como la forma de atacar las raíces del problema: el poder, la propiedad privada, la autoridad, el capital, el estado. Queremos romper con lo establecido y la rutina que nos mantiene bajo control, queremos nuestrxs cuerpxs libres de la domesticación en función del Estado- Capital»
Revista por la tierra y contra el capital

«Históricamente el hilo que ha pasado a través de todo lo que es bueno en el movimiento anarquista no ha contado con una fe en la civilización, la tecnología o el progreso, sino más bien en el deseo de que cada individux sea libre para crear su vida como más le convenga en libre asociación con los demás, en otras palabras, el deseo de la reapropiación individual y colectiva de nuestras vidas. Y este deseo es todavía lo que motiva la lucha anarquista»
Willful Disobedience

¡Cuánto tiempo más tiene que pasar para que se deje de confiar de una vez por todas y para siempre en el estado y sus leyes!

Porque son y han sido el sustento de lxs que desean dominar para hacer lo que prácticamente se les dé la gana; justificando aquello con su policía sicaria, y toda la institucionalidad que han creado para su conveniencia; llamándolo tecnicismo y progreso, palabras que nos son más que una mera retórica para la intervención y flujo de mercancías donde la naturaleza se toma como una representación de valor, de mercancía, como algo que se le puede asesinar porque sí, avanzando más y más en su propia auto aniquilación, como algo que se ocupa y luego desecha. Y la democracia es la mejor estrategia de dominación para hacer creer a medio mundo que es la vía más justa: sustentándose siempre en una fuerte jerarquía, antropocentrismo, patriarcado y clases sociales. A pesar de que la vida sea explotación, que alrededor hayan empresas contaminando todo, enfermando comunidades y ecosistemas, que hayan miles de proletarixs buscando trabajo en lo que sea, arriesgando su vida, dándole bonificación con el opio del nacionalismo, la prensa y las modas pasajeras, siendo completamente indiferentes a lo que está sucediendo: un elaborado sistema técnico de control que se autoexplota por su misma de existir a través de un desarrollo incesante, que en otros términos significa la separación total de lxs seres vivxs con los intereses económicos; transformando el mundo en un sistema de valores fetichistas para especialistas y burócratas en beneficio de lxs mismxs de siempre.

Es necesario concentrar las fuerzas en la recuperación de saberes, imaginaciones y creatividad anárquicas, construcción de formas de vida rebeldes y antiautoritarias que apelen a la horizontalidad y el respeto con el entorno, agitadorxs de la revuelta y la propaganda, de proyectos que tengan como fin destruir todo el modelo capitalista estatal como forma de vida opresora: puesto que no hay nada que recuperar de ella, sino solo sus síntomas de rebelión, como las practicas, ideas e insurrecciones que se han levantado en contra de ella misma.

Las condiciones objetivas existen en todo momento, sin mediadores ni filtradores, donde la acción directa se presenta como la eyección continua contra la miseria de la domesticación, apuntando hacia el apoyo mutuo de las resistencias e individualidades, rompiendo y anulando los valores de la autoridad, expresión originaria que sustenta el desierto nocivo de su estructura. Ni la democracia ni la pasividad podrán cambiar algo, porque es su propia esencia la que genera esta forma de vida. La democracia es la conveniencia de la autoridad, sustentada en clases y en el debate fraudulento que el poder quiere que se debata; la acción directa y el apoyo mutuo son bases fundamentales para desmantelar aquello que ha sido impuesto, y quemarlo sin miramientos, y con urgencia, en la hoguera de la libertad. A lxs invasorxs autoritarixs siempre se les ha declarado la guerra, dejando de lado la victimización, y buscando ser lo suficientemente inteligentes para no coaccionar con aquellxs que quieren reemplazar a lxs gobernantes.

Es por esto la necesidad de no esperar, avanzar hacia la ofensiva, atacar donde duela a las maquinas fascistas; desde lo individual a lo colectivx, desde la revuelta a la propaganda, de lo informal a lo multiforme, desde las tomas de terreno a generar otras formas de relaciones y como sea: inventar y deshacer, imaginar y corromper de forma iconoclasta, sin darle pie a lxs enemigxs.

Es un conflicto difícil, ahora es IIRSA: el contexto a veces nos priva de dar toda la energía suficiente. Y puede que todo esté perdido, pero qué más da: la intención es seguir generando herramientas para crear resistencias en toda la proyectualidad de la lucha; porque no quedaremos viendo pasivamente la miseria generalizada que ha generado el sistema tecno industrial del poder, esta prisión toxica. Por eso, es fundamental entender que las luchas se encuentran, no solo frente a lo evidente, sino que en su multiformidad.

Buscamos enlazar, de forma multiforme e informal, nuestras vidas en contra del sistema que nos oprime, y buscamos también, posibilidades reales y concretas de abolirlo en su totalidad. La tarea no es sencilla, pero nadie dijo que sería fácil. Hágamoslo por nuestrxs compas que han luchado hasta el final de sus días, y por aquellxs que ya no están,-sean las causas que sean-, hagámoslo por nosotrxs mismxs contra este asco de forma de vida. Hagámoslo porque la anarquía es una tensión rebelde que nunca dejará amedrentarse por la autoridad, tenga el rostro que tenga.

Hoy es IIRSA
Sea cuales sean lxs nombres y sus métodos seguiremos estando en guerra contra la autoridad
Sembraremos la tierra con el cuerpo de quienes nos oprimen!
Viva la anarquía! Viva la solidaridad! Por la liberación total!

*Texto extraído del libro “PERSPECTIVAS ANÁRQUICAS CONTRA IIRSA: COMPILACIÓN DE TEXTOS, CONVERSAS Y PRÁCTICAS CONTRA LA DEVASTACIÓN Y EL EXTRACTIVISMO” link para Descargar : //es-contrainfo.espiv.net/2019/09/18/libro-perspectivas-anarquicas-contra-el-iirsa/

Somos lo que vemos

Escrito por Nihil.


¿Alguna vez has tenido la sensación de tener moscas en los ...

Una nueva era nos acecha, cual leona a su presa –sigilosa, atenta y precisa- nos controla, manipula y modifica.

Marshall McLuhan

Hace poco, mencionaba en un foro, de manera burda, el peligro que representa esta era digital, porque una compañera propuso que aprovecháramos el uso de las redes, por su potencial alcance informativo (a decenas, centenas o miles de personas, —hacerlo viral— en cuestiones de segundos), como una herramienta para el activismo anarquista. Yo comenté que su uso, es un arma de doble filo y, más que eso, es ponernos en charola de plata. A continuación intento explicar porque, aunque me parece que es demasiado evidente.

A manera de ejemplo.

A menudo se habla de generaciones, de grupos de personas (Silent, Baby Boom, X, Y, Z…) que han crecido en condiciones específicas según el período al que pertenecieron y de acuerdo a como se va configurando el “avance de la civilización”.

El objetivo de imponer límites generacionales no solo resulta útil para los investigadores (antropólogos, sociólogos, politólogos, mercadólogos, etc.), sino también para los gobiernos y las empresas, que controlan lo que en la jerga de esta era denominan Big Data, es decir, quienes acumulan Información masiva a través de plataformas online.i

El hecho de contar con dicha información sobre grupos específicos de personas, es con el objetivo de analizar y conocer la interacción y/o reacción frente a sucesos económicos, sociales, tecnológicos, etc., con la finalidad de obtener resultados sobre nuestros gustos, costumbres, hábitos y comportamientos en estos ámbitos, en sus diferentes acontecimientos.

Con este proceso, el Sistema de dominación nos homogeniza pero también nos divide en categorías y lo ha venido haciendo desde que salieron a la luz los medios impresos, la radio, la televisión, el cine,ii la telefonía y hoy el Internet; el objetivo ha sido y es, moldearnos para terminar ejerciendo nuestro comportamiento con el criterio definido por el cumulo de información y publicidad que recibimos a diario y que, al paso del tiempo, la velocidad con la que nos bombardean se ha incrementado. Hoy día, toda la información personal la proporcionamos fácilmente por medio de las redes y la telefonía celular.

No Somos Nosotrxs

Desde hace mucho tiempo nos hemos opuesto al mundo de la autoridad y sus innumerables proyecciones e imposiciones sobre nuestras vidas. Hemos tocado la línea del mundo de la anarquía en busca de cómplices en el “crimen” de la insurrección anárquica, como postura de vida de cara a la barbarie de los tiempos modernos.

C.C.F., “Variables Caóticas”.

En efecto, somos lo que vemos. Mientras más se separe al individuo en categorías sociales más fácil es para la lógica del Poder expandirse.iii

A la hora de ahormar nuestras emociones y nuestro pensamiento, desde el más cotidiano hasta el más técnico o político. Creemos estar expresándonos libremente y estamos diciendo lo que la estructura de nuestra lengua y la multitud de metáforas que la habitan (que nos habitan) nos obligan a decir.iv

Somos una emulación, una copia, con aspiraciones resultantes de vivir en las condiciones creadas por el Sistema de dominación. Al paso del tiempo, cada vez más, nos van aislando de la Naturaleza, dejamos de ser autosuficientes, el medio que el Sistema emplea, es para mantener a lxs individuxs en constante enajenación, manipulando la información, confundiendo los valores éticos, con la finalidad de fomentar una sociedad de consumo desenfrenado, dando como resultado falsas e incluso hipócritas conciencias. Hemos sido deformados, envilecidos.

Esta configuración tecno-industrial es el medio, mismo que nos debería llevar a plantearnos el efecto que produce en lxs individxs cada mensaje recibido de ecocidio, explotación, etc., porque nos deberíamos entender como una extensión de la Naturaleza y no como el centro de la misma y, por lo tanto, combatir al sistema de dominación.

La deformación en la que nos encontramos, posiblemente se originó en la Francia del S. XVII, donde surgieron las expresiones de “sociedad civil” y “ciudadanía”, consignas de batalla que los burgueses ilustrados lanzaron contra el clero y la nobleza, es cierto, pero también contra el campesinado y otros modos populares de pensar y de vivir que esos habitantes de los burgos y ciudades percibían como amenaza.v Eufemismos utilizados por el Sistema en busca de una pretendida inclusión y participación en las decisiones político-económico-sociales. Este ejército de masas inconscientes, o mejor dicho, cómplices, son la primera línea del frente para la defensa, no solo del comodismo en el que viven, sino del propio Sistemavi.

En Charola de Plata

Mundus vult decipi, ergo decipiatur

Petronio

Resulta muy emotivo, tener una identidad online, porque en nuestra vida terrenal somos tan aburridos como cualquier persona. Conectados, incluso, hasta brillamos por nuestras opiniones o conocimientos, por lo tanto, es más fácil ser “visto”, ser “alguien” en ese medio, y nos la pasamos muy cómodamente dando likes a todo lo que se asume antisistema. En los tiempos del anarquismo clásico, se les llamaba anarquistas de café o anarquistas de salón a los que eternamente gemían denunciando el mal, “resolviendo” los problemas con la negociación de “mejores condiciones”; un estira y afloja que quedaba reducido –en la práctica– a una suerte de muro de las lamentaciones donde se daban cita, para quejarse, es decir, echando mano del recurso de la victimización y la reclamación de derechos, como aún lo hacen el anarcosindicalismo y el firmamento variopinto del especifismo de síntesisvii; convertidos en lo que llamaríamos ahora anarquistas/activistas de likes.

Lxs anarquistas que tenemos conexión a Internet, procuramos tener cierto tipo de condiciones de seguridad mínimas para navegar por la red; algunos preferimos estar offline o, mínimamente, online solo cuando es irremediable, pero en su mayoría, estos anarquistas de likes, van dejando rastros de su comportamiento y hábitos en las redes y lugares donde navegan, por lo tanto, son un blanco fácil de los sistemas de espionaje digital, aunque desde el anarquismo informal se realicen ataques seguros, estos anarquistas de likes, si los atoran, siempre dirán que ha sido por nuestra culpa, sin hacerse responsables de su peligroso desempeño y su nefasta ingenuidad.

Por qué digo ingenuidad? Porque el almacenamiento de la Big Data que proporcionamos de nuestras personas, la analizan con algoritmos que pueden predecir nuestros próximos pasos, a través de lo que denominan inteligencia artificial (AI). A partir de estos algoritmos pueden identificar no sólo las emociones humanas básicas (la felicidad, la tristeza y el enojo), sino también estados cognitivos más complejos como el cansancio, la atención, el interés, la confusión y la distracción; hasta algoritmos mucho más complejos que predicen si una persona es un futuro terrorista o si tiene madera para ser un buen sumiso y dócil empleado, pasando por los mecanismos biométricos que registraran a manera de escáner todos nuestros movimientos y sitios por donde solemos pasar o a donde solemos ir. Con estos mecanismos van construyendo nuestros perfiles, primero a partir de nuestra huella dáctilo-facial online, para posteriormente obtener una huella digital, que estaría conectada a todos tus dispositivos Smart. Tecnología que se aplica en varios países, entre ellos China, donde cuentan en la actualidad con 176 millones de cámaras de vigilancia y reconocimiento facial y, trabajan para instalar un total de 450 millones para el 2020.

En México, esta tecnología viene incrementándose rápidamente, hace un par de meses anunciaron en los medios que el país contratará a 2 millones de especialistas en ciberseguridad en los próximos tres años. En el futuro, los perfiles que van a ser más solicitados son ingeniero o técnico de seguridad, auditores de ciberseguridad, técnico o «hacker» ético y gerente de seguridad lógica, entre otros; no en vano el PEJEpresidente invitó al dueño de Facebook, Mark Zuckerberg, a participar en el concurso para su programa Internet para Todos, aquí nos preguntamos qué busca el Peje al querer conectar a todas las zonas marginadas del país sino es la extracción de sus datos a través de esta plataforma? Sin duda, buscan un mayor control de lo que piensan y hacen.

Posiblemente, con estos mecanismos mataría dos pájaros de un tiro, es decir, por un lado el Gobierno controla y puede seleccionar a los posibles disidentes de tierras ricas en recursos, para diezmarlos o incluso asesinarlos como la actual cacería selectiva contra eco-activistas, para llevar a cabo y sin mayor contratiempo sus proyectos eco-biocidas; por otro, poder meter a estas poblaciones marginales al circuito capitalista.

Nosotros somos más antisociales que políticos,

No estoy escribiendo canciones de protesta, ¡soy la protesta!

Yo soy la anarquía…

Esta sociedad podrida no nos acepta, porque no nos doblegamos.viii

¡¡¡¡Fuego al Sistema de Dominación, sus instituciones, sus representantes, sus defensores y sus falsos críticos!!!!

Desde las cloacas de la sociedad pos-industrial

Nihil

Enero 2020

i Es sabido por todxs que, anteriormente para recabar información recurrían a entrevistas personales, contratando a un ejército de personas para llevarlas a cabo, sean del gobierno o de empresas.

ii El anarcosindicalista Benito Milla, ya había escrito un artículo sobre como el Cine, la Radio y el Diario, están moldeando a grandes masas: Factores de Degradación Social en CENIT, revista mensual de Sociología, Ciencia y Literatura #36, Dic de 1953, Pp. 1095-1096, Tolousse, Francia.

iii Contra los roles y los géneros reavivando las sensibilidades anárquicas en el #3 de la publicación Anárquica Insidia, Buenos Aires. Otoño 2018

iv Emmanuel Lizcano, en Metáforas que nos piensan. Sobre ciencia, democracia y otras poderosas ficciones. Editorial Traficantes de Sueños, Estado español, Abril de 2006.

v Ibíd.

Otro ejemplo de este origen del ciudadanismo lo menciona Richard Porton en su libro Cine y Anarquismo (Gedisa, Bcn, 2001) Pp. 108

y 109, cuando comenta la película histórica Winstanley sobre la época de la Commonwealth del S XVII y las sectas rebeldes: levellers, diggers y ranters, precedentes en un siglo a las ideas de la Revolución Francesa. Vale la pena citarlo textual: Los intertítulos explicatorios informan a los espectadores sobre los conflictos del rey Carlos I con el Parlamento, pero por último subrayan las deficiencias de la reforma cromwelliana con la escueta declaración de que en el «otoño de 1647 -No hubo reformas derivadas de la guerra». El Comisario General Henry Ireton, yerno de Cromwell y representante de los grandes puritanos, despreciado por sus oponentes en razón de su «porte imperioso», acalla las demandas de los Levellers [Niveladores] con respecto a la reforma económica, proclamando que «no permitiré que el mundo crea que estamos a favor de la anarquía». Él defiende su punto de vista acerca de que sólo debe permitirse el voto a las clases propietarias, al insistir en que «no tiene derecho al reino nadie» que carezca de un «interés fijo» en el sustento del reino. […] Como implica el prólogo de Winstanley, la revolución y el derrocamiento final de la monarquía se limitaron sólo a posibilitar la consumación de lo que C. B. Macpherson llama «individualismo posesivo»: la creencia de que la «sociedad política es un artilugio humano para proteger la propiedad del individuo en cuanto a su persona y sus bienes». Según Macpherson, hasta los descontentos Levellers estuvieron de acuerdo con una versión modificada del «individualismo posesivo», ya que no favorecieron la extensión del voto masculino a los mendigos y sirvientes

vi Para una explicación, podemos utilizar la situación actual de Hong Kong, ver: Hong Kong: Anarchists in the Resistance to the Extradition Bill en https://es.crimethinc.com/2019/06/22/hong-kong-anarchists-in-the-resistance-to-the-extradition-bill-an-interview “It shouldn’t be necessary to say much here about the fact that much of the actual ecological “wealth” that constitutes this city—its most interesting (and often poorest) neighborhoods, a whole host of informal clubs, studios, and dwelling places situated in industrial buildings, farmland in the Northeast territories, historic walled villages and rural districts—are being pillaged and destroyed piece by piece by the state and private developers, to the resounding indifference of these indignant citoyens.” (Debería resultar innecesario recordad que gran parte de la “riqueza” ecológica real que constituye esta ciudad, sus barrios más interesantes (y, a menudo, los más pobres), una gran cantidad de clubes informales, estudios y viviendas situadas en edificios industriales, las tierras de cultivo en los territorios del noreste, las aldeas históricas amuralladas y los distritos rurales están siendo saqueados y destruidos uno a uno por los promotores estatales y privados, ante la rotunda indiferencia de estos indignados ciudadanos.)

vii Un ejemplo reciente es el de un elemento de la Federación Anarquista de México (FAM), que durante la 2ª. Jornada Vegana del 7 de diciembre, en Tepic Nayarit, propuso tocar puerta por puerta como los testigos de Jehová(sic) para persuadir a la gente de la doctrina libertaria anti-especista.

viii Un punk del año 1984.

Felicidad por John Zerzan

Traducción al español del texto Happiness de John Zerzan por Juan de la Tierra.


Felicidad

John Zerzan

Archaeopop: The Past in Popular Culture: De-moralizing ...

¿Es realmente posible la felicidad en un tiempo de ruinas? ¿Podremos florecer o tener vidas plenas? ¿Es acaso la alegría algo compatible con el mundo actual?

Esa sensación profunda de bienestar se encuentra cual especie en peligro de extinción. ¿Qué tan a menudo podemos escuchar ese “Es bueno estar aquí” (Mateo 174, Lucas 9:5, Lucas 9:33) o la referencia de Wordsworth sobre “el placer que hay en la vida misma”? 1.

Mucho de la condición actual y del dilema que ésta posee se encuentra en la siguiente observación de Adorno: Una vida errónea no puede ser bien vivida2.

En ésta era, la felicidad si no es obsoleta, es una prueba, una oportunidad. “Ser feliz es tener la habilidad de ser uno mismo sin tener miedo”3. Parecería que estamos desesperados por encontrar la felicidad, sólo observemos la cantidad existente de libros, talleres y programas televisivos en los que promocionan mil y un recetas para ser feliz. Los cálidos consejos de gente como Oprah, Eckhart Tolle y el Dalai Lama parecen funcionar de la misma manera que una cajita feliz de McDonalds, una hora feliz en algún bar o aquella invitación para “saborearnos la felicidad” de la Coca-Cola.

El optimismo de ayer se ha ido. El evangelio mandatario de la felicidad está en andrajos. Como Hélène Cixous lo dijo, nosotros “nacimos con la dificultad de encontrar el placer en la ausencia”.4 Sentimos solo un “pequeño brillo de luz en esta inmensa oscuridad”, por citar a Pound, quien lo tomó prestado de Dante.5

¿Cómo exploramos esto? ¿Qué es lo que se espera, volver a ser felices? A la luz de todo lo que se pone en su camino o se acerca a ella ¿Es la felicidad meramente un accidente fortuito?6

Muy a menudo nos acercamos a la idea de felicidad definiéndola en tanto a lo que no es. En el libro El decline del placer, Walter Kerr’s abre con esto: “Voy a iniciar asumiendo que eres aproximadamente igual de infeliz que yo”.7 “Somos una sociedad con una población notoriamente infeliz”, de acuerdo con Erick Fromm.8 Pero no se supone que vallamos por todos lados admitiendo esta verdad sobre nosotros y la sociedad. Varios autores contemporáneos se han sacudido con firmeza la noción de individualidad, redefiniéndola como una simple intersección de discursos cambiantes. Cuando la individualidad es borrada, entonces la “felicidad” deja de ser un tópico válido.

Pero nuestro anhelo de bienestar no es tan fácil de ser transcrito. Elisabeth Roudinesco nos provee de un plausible juicio: “Mientras más se les promete a los individuos la felicidad y la idea de seguridad, más persiste su infelicidad, más crece el riesgo de que su felicidad se desdibuje, y más se rebelan las victimas ante la traición de las promesas rotas”.9

En este mundo precario, la felicidad y el miedo raramente se encuentran. La gente tiene miedo. “Ellos tienen miedo”, Adorno afirma que “Ellos lo perderían todo, porque la única felicidad que ellos conocen, incluso en sus pensamientos, es la de estar aferrados a algo”.10 Esta condición contrasta cualitativamente con la de mucha gente no domesticada: su ausencia de miedo y su confianza en el mundo que habitan.

La nación Himalaya de Bhutan, atrajo mucho la atención en la primera década de este siglo por su concepto de Densidad de Felicidad Nacional (DFN): la decisión de medir la calidad de la sociedad en cuanto a su felicidad y no en tanto a su producción industrial (Producto Interno Bruto). Sin embargo, aparentemente Bhutan perdió muy rápido de vista la aislada idiosincrasia de su cultura, que había puesto la DFN en primer plano. Inundados por la cultura pop, las ideas de las celebridades, las modas de consumo y todo lo que ofrece la modernidad globalizada, el énfasis en la felicidad como valor nacional ha desaparecido.

La sociedad de masas restringe la “felicidad” a las esferas de consumo y la distracción en un grado muy amplio. La felicidad aún nos evoca más a una sensación de satisfacción que a todos esos serios y desatinados esfuerzos por llenar el vacío.

Muchos estudios demuestran que los niveles de felicidad van en picada cuando incrementa la acumulación del bienestar.11 Mientras más nos alejamos de la naturaleza, más nos hacemos insensibles a su grandeza y la transformamos en otro objeto pasivo a ser consumido.

¿Existe una felicidad verdadera o en base a quien la definimos? El concepto de felicidad es tan incluyente como inmediato. Tiene muchas facetas y manifestaciones. Es elemental, potente; como la salud, la felicidad es contagiosa y hace respirar esperanza en otros. La felicidad tiene que ver con la reacción de uno hacia la vida, y solo por esa razón es tan personal como misteriosa. El filósofo Wittgenstein tiene un temperamento duro y pesimista y ha compartido sus experiencias de angustia intensa. Parece el retrato perfecto de un hombre infeliz, y aun así su biógrafo Norman Malcom reporta que sus últimas palabras fueron, “Diles que tuve una vida maravillosa”.12 La breve vida de John Keats fue atormentada por la enfermedad, pero aun así decía que las cosas son bellas porque mueren. Las fuentes de la felicidad mienten en varios aspectos de nuestra vida, pero característicamente estas no están tan separadas. La vida humana nunca había sido vivida en tal grado de aislamiento como en la actualidad, así que tendemos a buscar experiencias que sean más que significantes para nosotros solos. La intuición de Vivasvan Soni nos dice mucho: “Ninguna parte de la vida puede ser clasificada como irrelevante para la felicidad. Cada aspecto de la vida cuenta infinitamente. No hay mayor tragedia que la infelicidad, y no hay mayor responsabilidad para nosotros que la felicidad”.13

En mi experiencia, la piedra angular de la felicidad es el amor. Esta es la dimensión en donde encontramos la más grande satisfacción. Frantz Fanon, mejor conocido por sus trabajos en otros temas, suscribe una idea estándar de “amor autentico- desear a otros lo que uno quiere para sí.14 Existen otras satisfacciones, pero ¿alcanzan el mismo grado de satisfacción y la calidad enriquecedora de una relación amorosa? Si un niño tiene amor y protección, ahí están las bases para la felicidad toda su vida, si no se le da ninguno de las dos, entonces sus expectativas son muy limitadas. Si solo se le da uno de estos, yo creo que el amor supera incluso a la protección o a la seguridad en términos de las posibilidades para ser feliz.

Algunos no están de acuerdo con la centralidad del amor. Parece que Nietzsche y Sartre vieron el amor como confinamiento, cerrando prerrogativas. Aquel insensible maestro de la ironía barata, E.M. Cioran, nos provee de esta breve meditación: “Yo pienso que mi corazón quiere a ese emperador, Tiberius, por su sarcasmo y su ferocidad… lo amo porque su vecino lo considera inconcebible. Lo amo porque no ama a nadie.”15

¿Cómo se vería una historia de felicidad? Alguna véz la felicidad fue el eje central del pensamiento occidental. La Ética de Nicomanchea de Aristóteles, por ejemplo, es un discurso en el tema. Epicuro pasó su vida cuestionándose como alcanzar la felicidad, provocando la ira de nuestro moderno Cioran. Él se refiere a los escritos de Epicuro como “una pila para compostear”, citándolo como un indicativo del falso camino que ocurre “Cuando el problema de la felicidad suplanta al del conocimiento”.16

Mucho después, entra en escena el relato Cartesiano sobre las emociones y otras sensaciones, también Voltaire (1694-1778) sería el último escritor feliz, de acuerdo con Roland Barthes. El siglo XVIII vivió un diluvio de escritos sobre la felicidad, enfocados principalmente en el bienestar privado/personal. En las vísperas de la sociedad de masas se estaba llevando a cabo una despolitización completa de lo que se entendía por felicidad. Kant tipificó esta tendencia vinculando –inclusive igualando- la moral orientada al deber con la felicidad.

El nuevo siglo exhibió un Romántico énfasis en el placer y el gozo en vez de en la felicidad (Blake, Wordsworth, entre otros.) con la fuerte connotación de que la alegría es algo efímero. De hecho una cosa que marca launa fase de transición, fue el himno hacia un futuro esperanzador expresado en la Novena Sinfonía de Bethoven, específicamente en el último movimiento basado en “El himno a la alegría” de Schiller. Este trabajo ha sido denominado como la última expresión musical seria sobre la felicidad. Mientras el modelo de vida industrial comenzó a expandirse, no es coincidencia que Hegel notara que la historia de la humanidad no era más que una suma irremediable de infortunios.

La mano de obra moderna y la teoría del contrato político-social (Rousseau, la Constitución de los Estados Unidos, etc.) legitimaron la búsqueda de la felicidad privada/personal. En la esfera pública la cuestión de la felicidad generalizada socialmente fue minimizada. Recompensa se volvió el nombre del juego. Para Hegel, propiedad y personalidad eran prácticamente sinónimos; Marx asociaba la felicidad con la satisfacción de los intereses propios.

El sentimentalismo fue una faceta importante en el ethos cultural del siglo XIX: EL escenario emocional subyacente de la pérdida de comunidad. Una sociedad fragmentada y anónima que ha abandonado la meta de una felicidad esparcida ampliamente. El utilitarismo victoriano de John Stuart Mill, menos crudo que el de su fundador Bentham, fallo al reconocer el empobrecimiento de la era. Mills fue el último filósofo de la felicidad social.

Jean-François Lyotard ubicó “la retirada de lo real” a mediados de la experiencia de la modernidad.17 Estamos perdiendo los referentes, las cosas reales, el contacto sensible con lo que no está simulado. ¿Cómo podría la felicidad no declinar en el trato? Ya ha declinado; el ascenso de la tecnocultura es el descenso de la felicidad.18 La tristeza de la actualidad nos aísla en el frenesí tecnológico que nos hunde más y más, mostrándonos diversos efectos patológicos. Pero nuestra búsqueda nos recuerda lo que pensaba Spinoza: la búsqueda de la felicidad, con la realidad de nuestros cuerpos en un mundo real y corpóreo.

En 1890, Antón Chekhov visitó a una tribu cazadora-recolectora en la isla Sakhalin, y observó que ellos no utilizaban los caminos hechos. “Muy a menudo” decía “puedes verlos…haciendo su propio camino, en una sola línea a través de los pantanos a un costado de la carretera.”19 Siempre se encontraban en algún lugar y no estaban interesados en estar ese no-lugar, sobre el camino de la industrialización. No han perdido aún la singularidad del presente, exactamente lo que la tecnología arrebata. ¿Qué tanto estamos en el mundo actualmente, con nuestra disminución de la capacidad de atención, nuestra poca profundidad de pensamiento y nuestra sed por distracciones? Nuestro Yo incorpóreo se desengancha cada vez más de la realidad, incluyendo la realidad emocional.

Ahora que la comunidad está ausente, la ansiedad ha remplazado la felicidad como sello distintivo.20 Ya no confiamos en nuestros instintos. Nos mantenemos severamente alejados de los ritmos de la naturaleza y de las experiencias primarias de los sentidos en su íntima concreción. Muy a menudo los “pensadores” más reconocidos consagran o defienden éste infeliz e incorpóreo estado. Alan Badiou, por ejemplo, concuerda con Kant en que la verdad y la salud en general son “Independientes de la animalidad y del mundo de los sentidos por completo”.21

Pero ¿Cuál es la abstracción de la felicidad? Su estado se completa en la particularidad del momento- cada momento encarnado. “Cada momento de felicidad es nuevo, así lo pensaba Levinas.22 Czeslaw Milosz describe su feliz infancia: “Yo viví sin un mañana y sin un ayer, en la eternidad del presente. Esa es precisamente la definición de la felicidad”.23 La ironía y el desapego de la modernidad, basados en el apego a la tecnosfera, constituye un medio más para arrebatarnos el presente.

La más básica constante humana es el sentimiento de pertenencia, experimentar la unión con cualquier cosa más allá de uno mismo. Bruno Bettelheim describió un sentimiento, engendrado en su caso a través del gran arte de “estar en conexión con el universo…(de) las necesidades satisfechas en su totalidad. Sentí y pensé que estaba en contacto­ ­̶̶̶̶ en comunicación con el pasado de la humanidad y conectado con su futuro “.24 El asociaba esto al concepto de “Sentimiento oceánico” de Freud, “un vínculo indisoluble que nos hace sentir uno con el mundo externo en su conjunto”.25

Yo creo que ver esto como un vestigio es plausible ̶ como un vínculo visceral superviviente de una condición previa. Hay una gran cantidad de literatura antropológica/etnológica describiéndonos a gente indígena viviendo su individualidad con el mundo natural y el otro. Sobrevivir en sí necesitaba de una ausencia de barreras entre el mundo interior y el exterior. Nuestro gran acto de supervivencia requiere que recuperemos aquella individualidad. Aún hay momentos donde podemos seguir sintiendo un regreso a ese estado de unificación. Muy amenudo en la concepción psicológica, existe esa búsqueda del recuerdo de la infancia en donde uno era feliz y saludable. Podría decirse que para aplicar la tesis de “la ontogenia recapitula la filogenia”, cada uno de nosotros representa la historia más amplia de la humanidad. La designación de T.S. Elliot de nuestro retorno es “a través de esa desconocida puerta que recordamos”.26

Freud contrapone a la civilización y a la felicidad porque la civilización (la domesticación, para ser más precisos) está basada en el “trabajo compulsivo y la renuncia del instinto”.27 “Tener que pelear contra los instintos es la fórmula para la decadencia, mientras la vida va ascendiendo, la felicidad y el instinto se vuelven una cosa” como observaba Nietzche.28

La internalización y universalización de ésta renuncia a la libertad, es lo que Freud designaba como sublimación. O como Norman O. Brown lo vio, la sublimación “presupone y perpetúa la pérdida de la vida y no puede ser el modo en el que se vive la vida.29 El gran progreso de la civilización requiere incluso de mucha más renuncia, incluso que nos apartemos mucho más del ambiente. Y aun así podemos sentir con fuerza el “sentimiento oceánico”, recordando ese estadio temprano del ser. Cuanta frescura, valor y vivides le damos a la vida después de pasar por una fuerte enfermedad; este puede ser el caso en nuestra recuperación de esa enfermedad que llamamos civilización.

Pero aquí estamos, muy lejos de cualquier plenitud original. Y “el horror” en el juicio de Adorno, “es que por primera vez vivimos en un mundo en donde ya no podemos imaginarnos un mundo mejor”30 En el presente el único contexto de felicidad es el imaginado, o al menos, la felicidad alcanzada al expresar la verdad sobre la infelicidad. En las sinceras palabras de Milosz: “Parecería que todo los humanos deberían caer en los brazos de otro llorando la impotencia de vivir la vida…”31

El objetivo de la vida es vivirla fuertemente, estar plenamente despiertos. Este objetivo choca con un nuevo malestar en la civilización, la sensación de El Fin de los Tiempos, un escenario cultural “post- completa la frase a tu manera”. Un sensación de impotencia promovida en gran mediad por la doctrina posmoderna de la ambigüedad y la ambivalencia.

La felicidad conlleva al rechazo de lo que Foucault concibe como la condición de los “cuerpos dóciles”; es aquella insistencia en vivir antes que ser domesticado, es esa determinación de vivir como “barbaros” resistiendo el adormecimiento y la falta de libertad que nos ofrece la civilización. Pero cierto instinto nos dice que ahí hay algo diferente, sin importar que tan lejano parezca; sabemos que nacimos para algo mucho mejor. La realidad de esa profunda infelicidad es el recordatorio de ese instinto, ese que vive y lucha por ser escuchado. La historia de la felicidad no se tenía que desarrollar así.

Somos muy afortunados de tener en nuestra vida esa sensación de haber sido bendecidos, de cargar con cierta alegría y de sentirnos valiosos y asombrados por el simple hecho de estar aquí. Para nosotros, el significado de las cosas y la felicidad siempre están entretejidos. La felicidad está basada en el significado; una vida con significado es el significado de la vida. “Tanto para la felicidad, como para la verdad: uno nunca la tiene, pero está ahí” diría concisamente Adorno.32

Él también dijo: “La filosofía existe para redimir lo que vez en la mirada de un animal”.33 “Encontrarme cara a cara con migo mismo” en palabras de Thoureau.34 Realizarnos en nuestras capacidades humanas en la medida de lo posible (es decir, sin culparnos por los límites que nos fueron impuestos). Y encontrar la fuerza para hablar lo que no se dice. La infelicidad no es el resultado de entender la verdadera profundidad de nuestra predica; de hecho, este entendimiento puede fortalecernos y liberarnos. Puede llevarnos a algo que difícilmente podría ser más trascendental: La búsqueda de la franqueza y la inmediatez en el mundo real. El proyecto de confrontar la naturaleza misma de nuestra domesticada y civilizada infelicidad basada en la tecnología.

Traducción por Juan de la Tierra, 2019.

1 Citado en John Cowper Powys, The Art of Happiness [El Arte de la Felicidad] (New York: Simon and Schuster, 1935), p. 49.

2 Theodor Adorno, Minima Moralia (London: MLB, 1974), #18, p. 39.

3 Walter Benjamin, One-Way Street and Other Writings [Calle de Un Sentido y Otros Escritos] (London: NLB, 1979), p. 71.

4 Hélène Cixous, First Days of the Year [Los Primeros Días del Año] (Minneapolis: University of Minnesota Press, 1998), p. 142.

5 Ezra Pound, The Cantos of Ezra Pound (New York: New Directions, 1972), #CXVI, p. 795.

6 Su etimología es de interés para este tema. Del griego hap : oportunidad, fortuna, que va a suceder. La palabra en ingles luck viene, de hecho del alemán para felicidad, Glück.

7 Walter Kerr, The Decline of Pleasure [El Decline del Placer] (New York: Touchstone, 1962), p. 1.

8 Erich Fromm, To Have or to Be? [¿Ser o Tener?] (New York: Harper & Row, 1976), p. 5.

9 Elisabeth Roudinesco, Philosophy in Turbulent Times: Canquilhem, Sartre, Foucault, Deleuze, Derrida [Filosofía en Tiempos Turbulentos: Canquilhem, Sartre, Foucault, Deleuze, Derrida] (New York:

Columbia University Press, 2008), p. xii.

10 Theodor Adorno, Negative Dialectics [Dialéctica Negativa] (New York: The Seabury Press, 1973), p. 33.

11 Jeremy Rifkin, The Empathic Civilization [La Civilización Empática] (New York: Penguin, 2009), p. 498

12 Norman Malcolm, Ludwig Wittgenstein: A Memoir [Ludwing Wittgenstein: Memorias] (Oxford: Oxford University Press, 1958), p. 106.

13 Vivasvan Soni, Mourning Happiness: Narrative and the Politics of Modernity [Felicidad Matutina: Narrativa y Politicas de la Modernidad] (Ithaca: Cornell University Press, 2010), p. 494

14 Frantz Fanon, Black Skin, White Masks, translated by Charles Lam Markmann (New York: Grove Press, 1967), p. 41.

15 E.M. Cioran, The Temptation to Exist [La Tentación de Existir] (New York: Quadrangle, 1968), p. 200.

16 Ibid., pp 168–169.

17 Jean-François Lyotard, The Postmodern Condition: a Report on Knowledge [La Condición Posmoderna: Un Reporte Sobre el Conocimiento] (Minneapolis: University of Minnesota Press, 1984), p. 79.

18 Albert Borgmann, Technology and the Character of Contemporary Life [Tecnología y el Carácter de la Vida Contemporanea] (Chicago: University of Chicago Press, 1984), pp 124, 130.

19 Citado y discutido en Timothy Taylor, The Artificial Age [La Era Artificial] (New York: Palgrave MacMillan, 2010), p. 192.

20 Peter LaFrenière, Adaptive Origins: Evolution and Human Development [Origenes Adaptativos: Evolución y Desarrollo Humano] (New York: Psychology Press, 2010), pp 288, 296–297. También Patricia Pearson, A Brief History of Anxiety… Yours and Mine [Una Breve Historia de la Ansiedad…Tuya y Mía] (New York: Bloomsbury, 2008).

21 Quoted in Peter Hallward, translator’s introduction to Alain Badiou, Ethics: an essay on the understanding of evil

(New York: Verso, 2001), p. xxi.

22 Emmanuel Levinas, Totality and Infinity [Totalidad e Infinito] (Pittsburgh: Duquesne University Press, 1998), p. 114.

23 Czeslaw Milosz, Proud to be a Mammal: Essays on War, Faith and Memory [Orgulloso de ser un Mamifero: Ensayos sobre Guerra, Fé y Memoria ] (New York: Penguin Classics, 2010), p.80.

24 Bruno Bettelheim, Freud’s Vienna and Other Essays [La Vienna de Freud y Otros Ensayos ] (New York: Alfred A. Knopf, 1990), p. 115.

25 Sigmund Freud, Civilization and its Discontents [El Malestar en la Civilización], traducido por James Strachey (New York: W.W. Norton, 1962), p.12.

26 T.S. Eliot, “Little Gidding,” in Collected Poems 1909–1962 (New York: Harcourt, Brace & World, Inc., 1963), p. 208.

27 27Sigmund Freud, The Future of an Illusion [El Futuro de una Ilusión], traducido por James Strachey (New York: W.W. Norton, 1961), p. 12.

28 Friedrich Nietzsche, Unmodern Observations, William Arrowsmith, ed. (New Haven: Yale University Press, 1990),

p. xv.

29 Norman O. Brown, Life Against Death: The Psychoanalytic Meaning of History [La Vida Contra la Muerte: El Significado Psicoanalítico de la Historia ] (New York: Vintage Books, 1959), p. 171.

30 Theodor Adorno and Max Horkheimer, “Dialogue” [Diálogos], NLR September/October 2010, p. 61.

31 Czeslaw Milosz, op.cit., p. 296.

32 Theodor Adorno, Minima Moralia, op.cit., #72, p. 112.

33 Adorno and Horkheimer, “Dialogue”[Diálogos], op.cit., p. 51.

34 Henry David Thoreau, Journal [Diario] (Toronto: Dover Publications, 1962), p. 51.

Chile: Opinión sobre incendios forestales, interés empresarial y “violencia rural”

Desde la zona central de Chile.

Los incendios forestales que han afectado a la zona centro y sur de Chile son conocidamente obra humana. Esto está claro, mas hace falta especificar a los responsables reales.

Estos incendios constituyen un acto ecocida, pero no basta con esta definición, como tampoco es suficiente aquella explicación mediática que indica que estos incendios son ejecutados por personas que simplemente entraron en la “moda” de provocar incendios de gran escala por placer, misteriosos pirómanos que están al acecho de zonas vulnerables el mismo día y en el momento exacto, cuando acelera el viento y asciende la temperatura.

Estos tristes eventos generan ganancias para la clase dominante chilena e internacional de varias maneras:

Primero, las mafias forestales se aprovechan de la devaluación de las hectáreas quemadas en las que existía bosque nativo (y ecosistemas de fauna y flora endémica, obviamente), y así invierten a bajo costo en estos terrenos, ahora baldíos, para invertir con plantaciones de pino y eucalipto principalmente.

Por otro lado, se genera un espectáculo mediático que genera un estado de terror exagerado en la población, donde los grandes héroes son los empresarios que invierten recursos como brigadas, helicópteros, avionetas, equipos de comunicación, entre otras cosas. Brindan así una forzada sensación de seguridad en la población que agradece a nuestros verdaderos carceleros.

También, la clase dominante aprovecha la catástrofe para darle un uso político donde entra en juego el Estado de forma explícita y legitimada. Dado el clima de inseguridad y con un discurso expresado en tono semi-neutro, se buscan culpables y se inventan nuevos conceptos policíacos como el de “violencia rural”, que por el momento no ha presentado solvencia política más que la persecución de grupos de resistencia mapuche, específicamente en la región de la Araucanía, como si fuera ésta la única región “campesina” del país, y la única donde se desarrollan eventos de violencia armada, siendo que el uso de armas y la criminalidad es una fuerte herencia colonial y latifundista palpable en el campo desde Santiago hacia el sur, las zonas subyugadas a la explotación agrícola y ganadera a gran escala en Chile. Si la violencia relacionada a las armas en la Araucanía constituye un caso especial, no hay otro motivo que la presencia policial exacerbada en la región, y el ciclo de resentimiento que de forma legítima, parte del pueblo mapuche dirige contra el Estado y las empresas extractivistas, sobretodo forestales. Obviamente, acabarán apuntando también a los sujetos incendiarios, vale decir, el sector anarquista, para variar. Ya en las noticias durante el incendio del cerro San Cristóbal este 25 de Febrero se ha esbozado y dado a luz pública las inteligentes y curiosamente específicas sospechas de la policía, pues en el frontis del zoológico habían rayados que pugnaban, no sé si simbólicamente o no, la “quema de las jaulas”.

Sabemos que este tipo de acusaciones contra mapuche y contra anarquistas es una tergiversación respaldada sólo por los medios desinformativos que utiliza el Poder. Aprovechando la profunda ignorancia y mentalidad fascista con la que educan día a día a nuestros pares de clase a través de la televisión y la confusión informativa de internet, relacionan este tipo de actos -estamos hablando de incendiar bosque nativo y asesinar especies animales no humanas-, con personas que respetan por ideología y/o forma de vida comunitaria y en relación con la naturaleza (eso último aplicable más que nada a comunidades mapuche), la vida de la naturaleza.

El pueblo mapuche en resistencia aspira a ejercer su cultura y para ello es fundamental una interrelación con el bosque y la tierra, como mundo espiritual y económico. En el caso del anarquismo, existe una histórica tradición ecologista que tiene sus raíces en figuras y discursos del siglo XIX en adelante, el anarco primitivismo, heredero del naturismo, por ejemplo, o los discursos antidesarrollistas que aspiran a la formación de localidades agrarias y asamblearias como proceso revolucionario.

De ninguna manera victimizo a anarquistas y mapuche en este punto, pues eso sería una mentira y falta de respeto a los grupos e individuos que sí asumen una postura confrontacional y abiertamente incendiaria. Lo que hay que comprender, es que el fuego mapuche y anarquista no está dirigido al bosque, al cerro, a la tierra, al “león” o puma, al hualo, a la loica, o al chercán. El fuego anticapitalista está dirigido a las jaulas de exhibicionismo, a las industrias y sus herramientas… a todo lo que sea símbolo y recurso capitalista industrial y desarrollista, pues son fuente estructural de realidades especistas y ecocidas, explotadoras y aniquiladoras de formas de vida comunitarias como las practicadas por la mayoría de los pueblos precolombinos en la actual América, que junto al Estado someten a la naturaleza y a la humanidad a la explotación y efectos lógicos como sequías, derrumbes, deshielos, acompañados de una descomposición social tremenda, que al volcarse en rebelión, los medios represivos del Estado golpean a las clases bajas y a los pueblos indígenas doble o triplemente explotados por la maquinaria racista del sistema global.

Es importantísimo que reconozcamos, como clase dominada, que la rabia motivada por este tipo de hechos está dirigida y potenciada por los medios de comunicación. La rabia es legítima y es un arma, pero no es neutral, es decir, debemos ponerla de nuestro lado, pues es fuertemente manipulada por la clase empresaria respaldada por el Estado.

Si hacemos un recuento hacia años anteriores al 2017, preguntémonos: ¿cuánta era la preocupación de las masas ante los incendios forestales?, porque incendios forestales hay hace décadas, año tras año. Sin embargo hubo que esperar hasta el 2017, cuando los empresarios se disfrazaron de héroes y trajeron el Súper Tanker, avión protagonista de su propia película sobre ayudar a un pequeño país del sur, seguido cada día por cámaras de televisión, aunque no hizo más que otras brigadas.

Obviamente una intención política, además de una vanidosa demostración de poder y perpetración del eurocentrismo y del conformismo de las masas que prefieren sentirse al alero de empresarios, que se “hacen cargo del problema”. No lo hacen, ni lo harían, ni lo harán, ¿o pensamos que se disponen a dejar de explotar la Tierra?

Los incendios del 2017 están precedidos por otra serie de incendios el año 2014, y esto ha ido en asenso, así como el negocio forestal. Y ahora, que estamos más o menos “acostumbrados” a esta violencia, los gobiernos plantean “soluciones” que curiosamente consisten en aumentar el nivel represivo del Estado.

Se ha modificado la semilla del pino radiata en la Universidad de Concepción para hacerla adaptarse a climas más fríos y así expandir su cultivo hacia zonas más sureñas. ¿Y nos parece casualidad que los incendios se concentraran en el centro sur en el 2017, y el 2019 en la región de los Ríos, de los Lagos y de la Araucanía? ¿Nos parece aún la acción de anónimos y burdos pirómanos sin objetivos claros?

Las forestales se han extendido a zonas antes no tocadas por este tipo de explotación. Así también, se han construido más vías de traslado de mercancía, junto con potenciar el mercado turístico. Las medidas policíacas que están por aplicarse, y que se están ya aplicando, están dirigidas a los territorios rurales y rural-urbanos donde parte de la población se ha comenzado a negar a la mercantilización del territorio (explotación de tierra, madera, agua, ecoturismo, zoologización de costumbres y comunidades, etc.). Esto está totalmente relacionado con la aplicación de la IIRSA o “Iniciativa por la Integración de la Región Sudamericana”, cuya funcionalidad iniciará el año 2022. Este proyecto se ha planeado bajo un gran silencio hace más o menos dos décadas y es uno de los grandes proyectos logrados gracias a las políticas posteriores a las dictaduras latinoamericanas financiadas por el norte occidental, especialmente EE.UU. Esto incluye a la dictadura militar y todos los gobiernos democráticos desde 1990 en adelante, en el caso de Chile, por su apoyo directo a esta iniciativa colonial, o por brindar los medios necesarios para su aplicación en la actualidad, por ejemplo, los tratados de libre comercio y los “fomentos a la inversión privada” en el ámbito agrícola y forestal. Se están recrudeciendo los mecanismos de explotación, ampliando el espectro extractivista neoliberal, y reduciendo al Estado a una función represiva, deslegitimado (auque sea sólo de manera espectacular), por las propias empresas, cuyos representantes o lacayos vociferan que el Estado no tiene los medios suficientes para combatir la crisis ecológica, los conflictos territoriales o el cambio climático. En el fondo, el Poder de manera cada vez más explícita y aceptada está en manos de las empresas.

Antes de terminar, cabe responsabilizar a la clase política y empresarial del desastre ecológico y social que hoy en día se vive en Sudamérica, en el caso chileno de las forestales, a los Matte y los Angelini.

A lxs anarquistas, les invito no sólo a posicionarse de manera explícita ante estas situaciones, si no a aprender a defenderse del desprestigio y satanización que la clase dominante hace del anarquismo ante el pueblo. Con esto voy a que queramos o no, estamos inmersos en una lucha de clases donde los empresarios, el Estado y los medios de comunicación nos llevan golpeando por años y se aventajan a pasos gigantescos.

Hemos de discernir bien a la hora de fijar las responsabilidades sistémicas en lo que se refiere a los asuntos ecológicos y sociales. La misantropía no es la respuesta como tampoco lo es el pacifismo de las modas ecologistas o las ferias alternativas. ¿Por qué digo esto? Pues, porque la destrucción de la Tierra y de la vida como la comprendemos -los ciclos geoquímicos, del agua y del aire, la alimentación libre, la fauna y la flora libre y autosuficiente, por ejemplo, un medio que permite la autonomía comunitaria-, no podemos achacársela de manera abstracta a conceptos como “la Humanidad”. Es cierto que somos la única especie que se ha dedicado a explotarse a sí misma, a destruirse y a destruir la vida de otros seres y contextos naturales, pero esto se ha visto potenciado únicamente por la industrialización y las políticas globalizadoras, respaldadas por una cosmovisión totalitaria, racista y colonial inseparable del capitalismo y las ideologías europeas desde la conquista de este continente. Por lo que más que a la Humanidad como concepto abstracto, lejos de aquel romanticismo, apuntaremos a los grupos económicos, al Estado, a la clase política, a la industrialización, a los medios de desinformación masiva que contagian su ideología, a las herramientas del desarrollo y al desarrollo en sí mismo, que bajo la idea de sustentabilidad pretende mostrarse como salvación de los males eco sociales que nos amenazan cotidianamente, despolitizándola situación, mostrando el interés económico como un interés de toda la población. Sustentar el desarrollo no es otra cosa que sustentar al capitalismo, dándole más duración en el tiempo y aplazando su inevitable caída, pues las medidas actuales que se están tomando en el ámbito extractivista no demuestran otra cosa que su inminente caída, refiriéndome a décadas, por supuesto.

Por último, invitar a nuestra gente, nuestros iguales de clase, a ser crítica con la industrialización y el desarrollo económico, siempre acompañado de la explotación de recursos y generador inevitable de descomposición y crisis social, ya sea por motivos medioambientales, económicos, o por la imposición de estilos de vida sometidos al ritmo de la producción industrial.

Sudamérica, en los planes globales de dominación, cumple un rol primario, básicamente sostiene la estabilidad económica y socio-política del norte, es decir, Norteamérica y Europa. Ningún modelo estatal de gobierno interno puede superar esta imposición geopolítica.

Desde el sector anarquista, no se busca un mercado “justo” o un modelo de producción sustentable, pues la destrucción de la Tierra es inherente al capitalismo, sea empresarial o sea estatal, como en los modelos de Rusia, China o Venezuela (economías basadas en la industrialización y explotación humana pro artefactos tecnológicos, o la explotación de recursos como el petróleo). La salvedad de esta situación está en manos del pueblo organizado de forma autónoma, apartado de las empresas y las instituciones estatales, y con la fuerza suficiente para construir un medio asambleario, local y autónomo, idealmente una reconstrucción ecológica de la vida. En el centro sur, por ejemplo, por sus condiciones climáticas, es posible un estilo de vida agrario. Sin embargo, combatir será totalmente necesario y crear redes internacionales de sabotaje, de ataque y de defensa territorial en general.

Solidaridad anticarcelaria y libertad para lxs seis compañerxs del caso “21 de Mayo”.

Desde el centro sur, río Mataquito.
Lombriz de Charco.